Los Mayores en San Blas-Canillejas

Las Tertulias de La Gradona abordaron en esta ocasión la situación de nuestros mayores en el Distrito. Asistieron como invitados: Iluminada Martín-Crespo, presidenta de Alcer Madrid; Isabel García Fraile, portavoz de Más Madrid en SBC; Luz Cabello Manceras, vicepresidenta de Pladigmare; Daniela Lillo, excoordinadora de la Mesa de Mayores de SBC; María Luz Castellanos, socióloga, profesora de la universidad Carlos III; y María García Colis, doctora del Centro Municipal de Salud Comunitaria del Distrito y miembro del grupo motor de Soledad no Deseada.

Cuál es la situación de nuestros mayores en el Distrito?

Iluminada: Yo creo que la situación de nuestros mayores es un fiel reflejo de la del resto, sobre todo si hablamos de los mayores que yo trato, que tienen una enfermedad crónica renal que afecta a toda la familia. Lo importante es que en los centros de mayores se reconozca la existencia de enfermedades crónicas para que puedan acudir a ellos y puedan ser tratadas.

Isabel: Tenemos seis centros de Día en los que se hace lo que se puede. Sí es cierto que después de la pandemia se ha cogido miedo. Además, los comedores han desaparecido. El momento de la comida era un momento muy importante para socializar.

Luz Cabello: A nivel Comunidad de Madrid sí hay recursos y residencias. Pero la realidad es que nuestra población está bastante envejecida y las plazas que hay son bastante insuficientes. Además, hay déficit de plazas de carácter público. Si hablamos a nivel nacional, el 92% de esas plazas corresponden a centros privados. Lo que pedimos es que se construyan residencias públicas, porque no todo el mundo, con las pensiones que tiene, puede acceder a plazas privadas.

Daniela: Falta mucha información. Muchos de los mayores que no acuden a los centros no saben qué tipo de ayudas hay. Nosotros hace tiempo llevamos una propuesta para que en las paradas de los autobuses, lo mismo que hay diversos tipos de anuncios, se diera información sobre la relación de centros de mayores que hay y sus teléfonos.

María García:
“Lo que más nos preocupa no es la gente que no llega al centro, sino la gente a la que no llegamos”

Luz Castellanos: Coincido con Iluminada en que en San Blas-Canillejas, en este apartado, se da una situación común. Pero, por otra parte, aquí tiene que haber cuestiones específicas, en función del nivel de renta, de la densidad de población… Según el CSIC; en Madrid hay 17,8 plazas de residencia por cada 100 personas mayores de 65 años. Estamos por debajo de la media.

María: En el Distrito hay mucha variedad. Hay mucho envejecimiento en algunas zonas de Canillejas y Simancas. También hay mucha diversidad. Lo que más nos preocupa no es la gente que no llega al centro, sino la gente a la que no llegamos. Hay que hacer un gran labor de coordinación, porque esas personas pasan por centros de salud, farmacias…

En un pleno reciente se aprobó la construcción de un centro de mayores en el Distrito.

Isabel: Se aprobó una propuesta para realizar uno en Las Rosas. Pero ahora se tiene que aprobar el presupuesto para la ejecución de la obra. Esto puede tardar años. En este Distrito hay una tremenda carencia, circunstancia que al igual se da en el Ayuntamiento y en la Comunidad, que es que no se defiende lo público. La gente no se puede permitir el pago de una residencia privada.

Iluminada: Poder aumentar el número de plazas es fantástico. Lo que no me parece fantástico es que no se prescriban. Los centros de mayores deberían precisar la prescripción de personal cualificado, de trabajadores sociales…

Isabel García Fraile:
“Mucha gente ha dejado de ir a los centros de mayores porque se han quitado los comedores”

Luz Cabello: En Madrid hay casi 500 residencias y solo 65 son públicas. Esto significa que estamos poniendo un derecho a ser tratado de forma privada. La normativa reconoce la existencia de los servicios legales. Esto se produce por voluntad política. Tenemos el esqueleto normativo, pero se hace negocio con la salud y los mayores.

Luz Castellanos: No solo es una cuestión del coste de las residencias, sino también de control. Si hablamos de los fallecimientos habidos por Covid en las residencias, hay otras comunidades que tienen tanta población como la de Madrid y el número de fallecimientos no ha sido tan elevado como el que aquí se ha producido.

María: Me gusta lo que ha dicho Iluminada de la prescripción porque me suena a coordinación. Habría que optimizar todos los recursos que tenemos. San Blas-Canillejas tiene mucha fuerza en este aportado y a través de la coordinación se podrían lograr muchas cosas.

Daniela Lillo:
“Yo creo que los centros están haciendo una gran labor teniendo en cuenta los recursos que tienen”

Daniela: Hay muchas carencias estructurales. Y no preguntes a la Junta porque te dicen que no tienen competencias. Me da pena ver a los mayores a las 8 de la mañana con el frío que hace esperando a que llegue el autobús que los tiene que transportar. Se me encoge el alma.

¿Cómo funcionan los centros de mayores en el Distrito?

Iluminada: Considero que no está excesivamente bien valorado el servicio que se da. Parte de la soledad que padecen la podemos mitigar con los centros de mayores. Es importante que sociabilicen. Desde nuestra asociación les acompañamos a residencias, pero hoy tomo nota y desde ahora vamos a contar también con los centros de mayores.

Daniela: Yo creo que están haciendo una gran labor teniendo en cuenta los recursos que tienen. Las dinamizadoras han ejercido durante la pandemia un trabajo vocacional increíble, poniéndoles tablas de gimnasia… Pero los contratos son los que son. Hay una falsa creencia de que con lo público se tiene que ganar dinero. Y eso no es así. Y el caso es que tanto el gobierno de la Comunidad como el del Ayuntamiento todo lo tienen que privatizar para que no sea deficitario. Pero es que nadie tiene por qué ganar dinero con ello. La gestión de los centros de mayores y de las residencias, insisto, tiene que ser pública.

Luz Cabello: Probablemente habrá algún déficit. Pero hay que trabajar con las residencias de las zonas. Se podría trabajar conjuntamente entre los centros de mayores y las residencias.

Daniela: Faltan muchos recursos y se hace lo que se puede también porque no hay personal en los centros de mayores. Tampoco tienen ayudas del personal del centro. Son cuadriculados. No se puede aplicar la misma política en todos los sitios. Luego está el problema de la información. Te dicen que todo está en la web. ¿Pero si una señora de 83 años no tiene ni ordenador en su casa, cómo va a acceder a ella?

Luz Cabello:
“Lo que pedimos es que se construyan residencias públicas, porque no todo el mundo puede acceder a plazas privadas”

Luz Castellanos: En muchas ocasiones depende todo del voluntarismo. Se ha hablado de la fascinación por lo tecnológico del gobierno de esta Comunidad. Cuidado, que puede haber tecnologías que hagan más fácil la vida de la gente mayor y tecnologías que destruyan la vida de la gente mayor. En los países del norte de Europa la ayuda que reciben las personas mayores ,tanto por la parte institucional como la que no lo es, es muy alta. En España, está también muy alta la no institucional, pero no la que compete al apartado administrativo.

¿Se entienden estos centros como un último recurso?

Iluminada: Es bueno ir a un centro a jugar con tus amigos al dominó, por ejemplo, porque se fortalece la memoria.

Daniela: Hay algunas personas que no quieren ir a los centros de mayores porque son sitios específicos de mayores. Una vez que los he llevado, les gusta ir. Se les quita el miedo y se animan.

Isabel: Estamos hablando de un país que tradicionalmente ha cuidado de sus mayores y en el que la cultura de este cuidado está institucionalizada. Hay mucha gente que solo va a esos centros cuando se siente sola. Igual pasa con las residencias. No se tratar de ir a una residencia acabar sus días. Se puede ir cuando se está bien, se puede entrar y salir.

Luz Castellanos:
“En Madrid hay 17,8 plazas de residencia por cada 100 personas mayores de 65 años. Por debajo de la media.

María: Mi impresión es que en San Blas-Canillejas hay cultura de ir a los centros de mayores. Y ojalá en todos los sitios de España existiera esa cultura para evitar la soledad y otros factores. Aunque sí que es cierto que este último año he percibido que era un poco más difícil la admisión en ciertas actividades. Una cosa muy importante es que en muchos centros, Esfinge, Pegaso…, se hayan suprimido las cafeterías. En torno a un café y a una mesa se crea mucho.

Isabel: Claro, es por lo que decía antes. Era algo que antes explotaban algunas empresas y por lo visto no era rentable porque tenían que poner algunos límites a los precios. Pues si hay un servicio que no pueden dar las empresas, lo tendrá que dar la Junta. Si no se encuentran empresas que quieran realizar este cometido tendrán que salir las juntas de distrito y el Ayuntamiento a dar ese servicio. Mucha gente ha dejado de ir porque se han quitado los comedores.

Daniela: En este sentido, en vez de mejorar vamos para atrás.

¿Está concienciado el resto de la sociedad de la problemática de los mayores?

Inmaculada: Por la experiencia que tengo, no. Es que hay cosas, como sacar un número para ir a comprar a la carnicería, que no son tan sencillas. Van perdiendo visión, les tiembla el pulso… Les deberíamos proteger más todos. Pero no solo desde el ámbito de la Administración, sino también desde el familiar.

María: Habría que encontrar un equilibrio. Hay que encontrar un punto en el que no se tenga que sobrecargar a una familia, por decirlo así, pero tienen que existir las debidas ayudas por parte de la Administración. La vida es tan difícil para todos que no te das cuenta de lo que les pasa a los mayores hasta que te vas acercando a su edad. Hay que tener en cuenta que hoy en día, normalmente, todos los miembros de las familias trabajan. Afortunadamente yo considero que España es un país que sí que cuida a sus mayores. Pero la situación no es fácil.

Luz Castellanos: Vivimos en una sociedad que no valora a los mayores. No se valora su conocimiento y su experiencia. Solo se valora a la juventud. Todo lo enfocamos a la gente joven y no nos damos cuenta, como pasa con las tecnologías, que no han tenido la formación necesaria para dominarlas. Por mi experiencia, las familias sí que están con sus mayores. Pero, evidentemente, la situación es muy difícil.

Iluminada Martín-Crespo:
“Los centros de mayores deberían precisar la prescripción de personal cualificado y trabajadores sociales”

Daniela: Yo creo que los maltratan mucho porque no pueden estar pendientes de saber o no saber navegar por internet, de tener que presentar un código QR para acceder a determinados servicios… Eso les crea una gran preocupación y les hace sentirse inútiles. Hasta les entra miedo.

Luz Castellanos: En la medida en que se produce un maltrato institucional y se produce una falta de recursos es evidente que la sociedad no valora a los mayores. Se les va valorando por tu propia experiencia, bien porque te vas haciendo mayor o porque tienes mayores en tu casa o tu entorno.

María: Es una pena. Nos vendría muy bien entender que hay otro ritmo. Otras miradas. Han vivido otras vidas con otras cualidades y esas experiencias nos las estamos perdiendo. Los cajeros cada vez ahora están más lejos, los vecinos ya no son lo que eran…

¿Cómo se puede afrontar el problema de la soledad?

Iluminada: Es muy complicado. Las familias tienen que trabajar. Y es cierto que hay mayores que son abandonados en residencias. Es una realidad.

Isabel: La gente mayor, lamentablemente, al final se siente sola. Un día ve que los vecinos de toda la vida van desapareciendo. Eso va creando un sentimiento de soledad, independientemente de que estés acompañando. La vejez lleva inherente un sentimiento de soledad.

Luz Cabello: Es una cuestión muy complicada. La soledad es algo individual que no tiene nada que ver estar con otras personas. Hay que fomentar hábitos para que la persona se sienta acompañada y este acompañamiento sea de calidad.

Daniela: Es cierto que la gente está con la familia, pero eso no es solo el acompañamiento. Por ejemplo, observo que las personas que están contratadas para el acompañamiento están mirando el móvil la mayor parte del tiempo. Hombre, si te han contratado para tres horas, deja el móvil para luego.

María: Hay un maltrato de esta sociedad hacia los mayores. Me gustaría resaltar la labor que hace el grupo motor Soledad no Deseada, en el Distrito.