Las Tertulias de La Gradona: “La problemática del Parque El Paraíso”
Página del Distrito pone el foco en la proble mática del Parque El Paraíso, un espacio esencial para el ocio y la convivencia vecinal que requiere mejoras en su mantenimiento y conservación. Para conocer la situación y las demandas de los usuarios, hemos contado con la colaboración de: María Caso, concejala PSOE-SBC; Vicente Pérez, plataforma vecinal San Blas; Agustín García: vocal vecino Más Madrid; María Caso, concejala PSOE-SBC; Teresa Martínez, presidenta AA.VV. Aquitania-Arcos y Sara Ortega, asamblea vecinal San Blas-Simancas
¿El Parque El Paraíso es un foco de problemas?
María Caso (M.C.): Desde luego, debido a los problemas de convivencia que se vienen registrando en los últimos años. La presencia de consumo y tráfico de drogas, y diversos episodios de incivismo han generado una creciente sensación de inseguridad, reabriendo el debate sobre la necesidad de reforzar la vigilancia, el mantenimiento y las medidas que favorezcan una convivencia respetuosa entre todos los usuarios del parque.
Vicente Pérez (V.P.): Es una pena, porque el Parque El Paraíso hace honor a su nombre y es uno de los espacios verdes más bonitos del Distrito. Sin embargo, los problemas sociales que se viven en él requieren medidas urgentes y eficaces para recuperar un entorno seguro y agradable para todos los vecinos.
Agustín García (A.G): Me da pena ver el parque así. Guardo grandes recuerdos de mi infancia, jugando allí cuando era pequeño, lo que demuestra que lleva siendo un espacio de referencia para el barrio desde hace muchos años. Es un auténtico pulmón verde del Distrito, pero su mantenimiento es claramente deficiente y los problemas de convivencia se han ido agravando en los últimos años.
Teresa Martínez (T.M.): Este parque siempre ha sido un lugar ideal para pasear, llevar a los niños y disfrutar de la naturaleza sin salir del Distrito. Sin embargo, la presencia de drogas y otras conductas vandálicas lo han convertido en un foco de preocupación vecinal. Lo más triste es que esta situación está dañando la imagen de un espacio que no merece la mala fama que está adquiriendo y que debería volver a ser un lugar seguro y de encuentro para todos.
Sara Ortega (S.O.): En lugar de ser un espacio que impulse actividades sociales, deportivas o culturales, lamentablemente ha acabado asociado a episodios de delincuencia, consumo de drogas y otras malas conductas. La gravedad de algunos sucesos ocurridos en los últimos años, incluidos fallecimientos, ha deteriorado profundamente su imagen. Ahora, los vecinos lo ven como un foco de inseguridad.
María Caso:
“La inseguridad exige prevención, vigilancia y reinserción”
¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta el parque?
(M.C.): Todo empieza por una limpieza insuficiente y una gestión que no siempre está a la altura de las necesidades del espacio, lo que favorece un mayor deterioro del entorno. A partir de ahí, se generan dinámicas como el consumo y el tráfico de drogas, que derivan en episodios de delincuencia e inseguridad. Todo ello acaba provocando descontento entre los vecinos y una sensación general de abandono. Estos problemas forman una cadena de factores que se retroalimentan entre sí.
(V.P.): En el parque se observan problemas de consumo de drogas, abandono y suciedad que se han ido acumulando con el tiempo. Cuando no se actúa de forma decidida, se corre el riesgo de normalizar situaciones que en realidad no deberían asumirse como habituales en ningún entorno. Por ello, es necesario intervenir con mayor contundencia para recuperar el espacio y evitar que esa percepción de deterioro se convierta en la norma.
(A.G): Lo que se debería hacer es tener en cuenta los distintos contextos de cada zona de Madrid, ya que no todos los espacios tienen las mismas necesidades. En el caso del Parque El Paraíso, que además da servicio a varios barrios, no parece razonable que los recursos de mantenimiento sean tan limitados, como contar con tan pocos efectivos para un área tan amplia. Ajustar los medios a la realidad de cada zona es clave para garantizar un buen estado de conservación.
(T.M.): No basta con hacer grandes inversiones puntuales para dejar el parque visualmente atractivo, porque después es imprescindible mantenerlo en el tiempo. Si desde las instituciones se crea un espacio verde de gran tamaño en una zona tan estratégica como San Blas, es fundamental garantizar también su correcta gestión y mantenimiento. De lo contrario, es cuando empiezan a aparecer los problemas, y siempre es más difícil y costoso corregir una situación ya deteriorada que prevenirla desde el principio.
(S.O.): El Distrito ha crecido mucho en los últimos años y eso hace necesario reforzar la gestión del Parque El Paraíso en varios ámbitos. Por un lado, es imprescindible aumentar los recursos de limpieza y la plantilla de mantenimiento, ya que la presión de uso es mayor y requiere más atención constante. Por otro lado, también es importante mejorar el control de lo que ocurre en el interior del parque, tanto en términos de convivencia como de posibles conductas incívicas: por tanto se requiere mayor presencia policial.
Agustín García:
“El Parque el Paraíso es un pulmón verde lastrado por la dejadez”
¿Cómo creen que podría solucionar el problema de la inseguridad?
(M.C.): La solución pasa por que las administraciones y los responsables públicos actúen con medidas eficaces y a largo plazo, abordando el problema desde su origen y no solo con actuaciones puntuales. Es necesario combinar la presencia y vigilancia en el parque con programas de prevención, atención y reinserción dirigidos a las personas que sufren problemas de adicción.
(V.P.): En los últimos meses se han producido dos muertes relacionadas con el consumo de sustancias, además de algunos apuñalamientos, lo que evidentemente contribuye a generar preocupación entre los vecinos. Sin embargo, también es cierto que existe un cierto miedo exagerado, ya que durante el día y en días laborables el parque es frecuentado por muchas familias y usuarios que lo disfrutan con normalidad y sin incidentes.
(A.G): El problema de seguridad se concentra de forma muy localizada en este parque concreto, lo que está generando una percepción negativa del Distrito, donde no existe un problema global de seguridad. La situación parece estar más vinculada a una zona mal gestionada, en la que influyen factores como la renta per cápita, la desigualdad social y económica, que acaban repercutiendo en dinámicas de exclusión y conflictividad en ese punto concreto.
(T.M.): Se trata de un problema claramente sociosanitario, en el que la concentración de personas para el consumo y, en algunos casos, el tráfico de drogas apunta a la posible existencia de puntos cercanos de venta o distribución. Por ello, más allá de las medidas visibles en el parque, sería necesario investigar en profundidad el origen de estas dinámicas y actuar sobre las causas que hacen que este tipo de actividades se concentren en la zona.
(S.O.): Hoy en día se usa mucho la palabra “inseguridad” para describir el parque, pero no parece un problema real de falta de seguridad, ya que ha aumentado la presencia policial y, tras la reforma, también la iluminación. Por ello, las medidas a tomar para solucionar esas sensación popular de inseguridad deberían centrarse en la educación, la prevención y la reinserción de las personas que permanecen habitualmente en el parque.
Vicente Pérez:
“Hace falta una política de limpieza más eficaz y constante”
¿Qué se puede hacer ante la ola de inmigrantes que frecuentan el parque?
(M.C.): La inmigración no es el problema y no puede relacionarse directamente con la delincuencia, ya que son realidades que no van de la mano. Lo que sí resulta determinante es la situación de vulnerabilidad de algunas personas, especialmente cuando hay falta de vivienda, recursos o apoyo social. Por ello, más que señalar a colectivos, lo importante es abordar esos problemas de base con medidas sociales, educativas y de atención que eviten la exclusión y mejoren la convivencia en el espacio público.
(V.P.): Las personas que frecuentan el parque no son el problema, ya que el tráfico de drogas y las situaciones de delincuencia no están vinculadas a una nacionalidad concreta, sino a dinámicas que pueden implicar a cualquier persona. Por ello, es necesario abordar las causas sociales de fondo mediante políticas de integración, inclusión y apoyo social que favorezcan la convivencia y reduzcan las situaciones de vulnerabilidad.
(A.G): En relación con lo que ocurre en el parque, conviene no simplificar la situación ni asociarla a un único colectivo, ya que las dinámicas de convivencia y los problemas que puedan surgir tienen múltiples factores y no dependen de la procedencia de las personas. Es más útil centrarse en el propio espacio y en cómo se gestiona su uso, buscando medidas que favorezcan una convivencia más equilibrada y el respeto entre todos los usuarios del parque.
(T.M.): La situación del parque refleja una falta de integración y de transmisión de normas básicas de convivencia por parte del conjunto de la ciudadanía asentada en el Distrito. Puede que no se haya comunicado adecuadamente a los inmigrantes y a las personas que hacen consumo de sustancias drogadictas la importancia de cuidar los espacios públicos y respetar su uso, lo que ha contribuido a que se deterioren ciertas dinámicas de convivencia.
(S.O.): Lo que sucede es que las personas que frecuentan habitualmente el parque pueden percibir el Distrito como una ciudad dormitorio, y no tiene apego a sus calles. Esto contribuye a su deterioro, pero no deja de ser una cuestión que corresponde abordar desde las instituciones, especialmente el Ayuntamiento. A través del fomento de la convivencia vecinal se puede reforzar el sentido de comunidad y la responsabilidad compartida sobre el parque.
Teresa Martínez:
“Sin mantenimiento, cualquier inversión acaba deteriorándose”
¿Consideran que sólo falta limpieza o también civismo por quién ensucia?
(M.C.): La limpieza es una cuestión que puede mejorarse, pero en este parque el problema resulta mucho más visible por la gran afluencia de personas y por la concentración de situaciones de vulnerabilidad social y económica. Por ello, además de reforzar los servicios de limpieza, es necesario promover un mayor civismo y una mejor convivencia para recuperar este espacio como un lugar cuidado y agradable para todos.
(V.P.): Cuando visito municipios como Rivas o Getafe, percibo un nivel de limpieza muy superior al de aquí, por lo que considero que hace falta una política de limpieza más eficaz y constante. El Parque El Paraíso es el ejemplo más visible de esta situación, ya que allí la suciedad se concentra con mayor facilidad, pero en realidad refleja un problema más amplio que afecta al conjunto del Distrito.
(A.G): Considero que el Partido Popular, como responsable del gobierno del Distrito, no está dando una respuesta adecuada al problema de la limpieza. La falta de una estrategia eficaz y de una mayor inversión en mantenimiento ha provocado un deterioro evidente del espacio público, y el Parque El Paraíso es el ejemplo más visible de esa dejadez. Los vecinos merecen una gestión más ambiciosa y cuidada. Es una lástima que un pulmón verde de Madrid no se cuide como se debe.
(T.M.): Es evidente que la ciudadanía tiene la responsabilidad de cuidar su entorno y respetar las zonas verdes, pero también es cierto que existe un servicio público de limpieza que debe responder a las necesidades que se requiere. En un barrio tan densamente poblado como San Blas, es imprescindible contar con una mayor cobertura y una limpieza más frecuente, porque cuando la suciedad se acumula se genera un efecto de abandono que favorece a que se siga ensuciando y dificulta aún más su recuperación.
(S.O.): Es una combinación de ambos factores. Por un lado, falta una mayor concienciación sobre el cuidado de los espacios públicos y, por otro, existe un evidente déficit en las políticas de limpieza. No es casualidad que zonas como el Parque El Paraíso o Simancas se sitúen en los niveles más bajos de limpieza, mientras que otros barrios como Las Rosas presentan un estado mucho mejor.
Sara Ortega:
“La solución pasa por educación, prevención y convivencia”
¿Sería útil hacer una mesa tripartita?
(M.C.): Desde luego. La propuesta de crear una mesa tripartita buscaba coordinar a las distintas partes implicadas y encontrar soluciones conjuntas para la limpieza, el mantenimiento y la convivencia en el parque. Sin embargo, la iniciativa no salió adelante porque PP y Vox votaron en contra, impidiendo la puesta en marcha de un espacio de diálogo que podría haber contribuido a abordar estos problemas de forma coordinada.
(V.P.): Tras un grave incidente ocurrido en el Parque El Paraíso se propuso crear un espacio de trabajo conjunto para analizar la situación y buscar soluciones entre las distintas administraciones. Sin embargo, la Comunidad de Madrid rechazó participar al considerar que no era una cuestión de su competencia. A mi juicio, es un problema que afecta al conjunto de la ciudad y de la región, por lo que todas las instituciones implicadas deberían asumir su responsabilidad
(A.G): En este caso, es evidente que el gobierno del PP prioriza unas zonas sobre otras y actúa con mayor rapidez cuando la situación afecta a ámbitos de su interés directo, mientras que en otros espacios como el Parque El Paraíso la respuesta es insuficiente. Esto genera la sensación entre los vecinos de que no se está actuando con la misma implicación en todos los casos, y que el problema lo están sufriendo de forma injusta quienes viven y utilizan esta zona.
(T.M.): Lo que no entiendo es cómo en un asunto que nos afecta a todos como es la limpieza, se sigue entrando en un cruce de reproches en lugar de centrarse en actuar. Se trata simplemente de analizar qué zonas necesitan más apoyo y refuerzo de los servicios de limpieza, porque no todos los barrios tienen las mismas necesidades. Que el Parque El Paraíso, siendo uno de los espacios más emblemáticos de San Blas y un auténtico pulmón del Distrito, no reciba la atención que merece me parece difícil de justificar.
(S.O.): Sobre la mesa tripartita, la verdad es que estoy bastante cansada del tema, porque la propuesta se presentó en octubre de 2024 y no se nos hizo caso. No hay que olvidar que estas instituciones trabajan para la ciudadanía, pero muchas veces da la sensación de que somos nosotros quienes tenemos que ir detrás de ellos para conseguir lo que nos corresponde.






