Almudena Maíllo: “Necesitamos tener más efectivos policiales”

 La concejala presidenta del Distrito San Blas-Canillejas, Almudena Maíllo, nos da su opinión sobre el problema latente en el Parque El Paraíso.

 ¿El Parque Paraíso, es un foco de problemas?

El Parque Paraíso es uno de los grandes activos del Distrito para los vecinos. Es un parque que hay que poner en valor ya que, junto con las Quintas, es el espacio verde más singular que tenemos. Un claro ejemplo de ello es la vida que tiene en verano, con las actividades impulsadas por la Junta, junto con la oferta hostelera en torno a Amposta y Zumel y con espacios tan reconocidos como el Auditorio. No quiero dejar de agradecer el esfuerzo conjunto que realizan tanto la Policía Municipal como la Nacional, pero se necesitan medidas adicionales.

Parque el Paraiso de San Blas Canilleja

¿Cuáles son los principales problemas del Parque Paraíso?

El problema central es la seguridad, sin seguridad no se garantiza la convivencia que venimos reclamando desde septiembre de 2024, con el voto en contra del PSOE y la abstención de Más Madrid. Hay vecinos, muchos de ellos mayores, que sienten miedo de cruzar el parque o de llevar a sus nietos a las zonas infantiles. Eso no es aceptable y hemos trasladado a quien tiene las competencias que tome las medidas que garanticen la seguridad.

 

Hemos invertido dos millones de euros en la mejora del espacio. Hemos renovado instalaciones, hemos incrementado la iluminación, pero si un vecino no se siente seguro, esa inversión no tiene el efecto deseado.

Y esto tiene consecuencias en cadena. Cuando los vecinos no van al parque, el pequeño comercio de los alrededores sufre. Son negocios que ya cargan con subidas de cotizaciones, de la luz, del IVA, y encima pierden clientes por una inseguridad que no han generado ellos.

La inseguridad es uno de los asuntos más preocupantes, ¿cómo se podría erradicar?

Los vecinos tienen mi compromiso de continuar demandando soluciones. Desde la Junta hemos hecho lo que está en nuestras manos. En 2024 presentamos una iniciativa para que el Gobierno reforzara los medios humanos y técnicos, impulsara cambios legales y actualizara el Plan Nacional sobre Drogas. La izquierda no la apoyó, y casi dos años después los problemas siguen ahí.

El otro frente es el policial. Se ha anunciado un incremento de plantilla en la Policía Nacional, pero la Comisaría de San Blas da servicio no solo a los ocho barrios del Distrito, sino también a los Ahijones, los Berrocales y otros nuevos desarrollos urbanos en Vicálvaro.

Es necesario que los ocho barrios de San Blas-Canillejas tengan una comisaría dedicada en exclusiva a sus vecinos, que es lo que he solicitado. Y he pedido saber cuántos agentes van a llegar, con qué funciones y en qué fecha. Lamentablemente, todavía no he recibido respuesta.

Otro de los asuntos prioritarios es la inmigración, ¿cada vez hay más gente que llega hasta el Distrito?

Madrid es una ciudad acogedora, y creo que eso es algo de lo que podemos sentirnos orgullosos. Lo que no puede ser es que la acogida se improvise. El episodio de las personas que pernoctaban en el aeropuerto lo ilustra bien. Fueron desalojadas sin una alternativa real, sin un plan.

Tenemos un Gobierno con 23 ministerios, incluido uno específico de migraciones, y la respuesta fue llenar las terminales de seguridad privada. Eso, con todos los respetos, no es gestión, es ir posponiendo los problemas.

Lo que necesitamos es que España trabaje de la mano de la Unión Europea en una política migratoria coherente.

La suciedad es otro de los condicionantes que existen, ¿falta limpieza o también civismo por parte de la sociedad?

Con el nuevo contrato de limpieza, nuestro Distrito ha recibido un incremento presupuestario del 60%. Y desde diciembre, contamos con brigadas de limpieza que responden en el mismo turno en que se comunica una incidencia a través del 010. Esto ha tenido un impacto muy positivo para el Distrito.

Pero si luego hay quien tira basura donde no debe, por muchas brigadas que tengas… Por eso, hemos reforzado también la presencia de policía junto a técnicos de limpieza para sancionar a quienes no respetan la ordenanza. La limpieza, como la seguridad o la sanidad, se paga con los impuestos de todos, y quien no respeta eso no respeta a sus vecinos.

¿Se necesita más vigilancia y presencia policial en la zona?

Sí, y creo que la respuesta más gráfica es que tenemos patrullaje a caballo en el parque. El problema es que cuando la sensación de inseguridad se instala en un barrio, recuperar la confianza lleva tiempo, y las medidas siempre parecen llegar un poco tarde.

Desde el Ayuntamiento estamos reforzando la iluminación para que los vecinos vuelvan al parque, que es suyo, y hemos asumido el compromiso de instalar cámaras. Pero necesitamos más agentes visibles, tanto en el parque como en las calles interiores. Y hay que resolver la situación de los inmuebles ocupados que se convierten en puntos de trapicheo.

Los vecinos de Rejas, por ejemplo, me trasladan que cada vez que se habla del Parque El Paraíso temen que el foco se desplace y aumenten los problemas en su zona. Es una preocupación legítima, y por eso mi postura es clara. Más agentes para los ocho barrios del Distrito, sin que ninguno vea mermada su seguridad por atender a otros.

¿Se necesita una mesa tripartita?

Lo que les pido a las administraciones es que trabajen, y que cuando lo hagan, lo hagan de verdad. Los técnicos, Policía Nacional y Policía Municipal ya colaboran. Tienen reuniones semanales, coordinan dispositivos, actúan dentro de lo que la ley les permite. Desde la Junta mantenemos conversación permanente con asociaciones, juntas directivas de centros de mayores, comerciantes, y lo que nos trasladan llega a quienes tienen capacidad de actuar.

Con algunas entidades hemos firmado Planes de Barrio con inversiones específicas, incluidos programas de atención a la drogadicción.

El diálogo existe, sí. Pero yo no quiero diálogo para la foto. Quiero resultados. Y para que haya resultados en un barrio, solo hay una condición previa: que los vecinos se sientan seguros. Todo lo demás viene después.