KelevraTattoo: “Queremos convertir al cuerpo en un lienzo más”

La intrínseca relación con el arte, la libertad de los tatuadores, que redunda en su creatividad, y la seguridad son hechos diferenciales de este centro ubicado en Canillejas.

Kelevra Tattoo es un establecimiento con más de tres años de experiencia y más de 40 años de experiencia si sumamos la trayectoria de todos los tatuadores. Somos un estudio diferente basado en la exclusividad (dado que los componentes del equipo no tienen una relación de dependencia conmigo, ya que son autónomos, independientes) y originalidad. Queremos dejar atrás los tabúes que sobre esta faceta existen y convertir al cuerpo en un lienzo más.”, explica Dragos, propietario y tatuador de Tattoo Studio. «Todos venimos de un mundo artístico, de la pintura, de la escultura, de la ilustración, algunos de nosotros tienen el bagaje de haber estado en varios países pintando, como en Estados Unidos y Dinamarca. Tal vez por obra del destino nos hemos juntado”. El objetivo: “Ofrecer un poco más al cliente. Actualmente hay muchos estudios, pero nosotros queremos ir un paso más allá, ofreciendo algo nuevo y que va a estar con ellos para toda la vida que les permita contar una historia diferente. ¿Cuál? La de ellos mismos. Casi siempre quieres contar tu historia de otra manera, y nosotros les damos esa oportunidad”.

TATOO
TATTOO

El apartado psicológico es también una función esencial del trabajo: “Yo siempre les digo a mis tatuadores que no sólo vale con tatuar bien. Hay que crear un vínculo con el cliente y hay que entrar un poco en su cabeza, porque muchas veces hay gente que no sabe muy bien qué es lo que quiere expresar. Traerle a tu lado”.

Dragos destaca también el ingrediente de la libertad que tienen los componentes de su equipo, “ya que en otros sitios, en los que se cobra a porcentaje, le llevan la agenda al tatuador. Así por ejemplo, un tatuador que trabaje el realismo no va a poder desenvolverse en este apartado, porque su cometido en gran parte ya le viene dado. No hay ningún estudio que funcione al 100% de alquiler de cabinas, todo el mundo va a porcentaje. Nuestros tatuadores tienen la libertad de poder crear, poder estar dos horas con el cliente antes de empezar para saber qué es lo que realmente hay. En otros sitios esto no existe. Te dicen, quieres una mariposa, pues ya está”.

La seguridad es otra cuestión importante: “Es evidente que nosotros influimos en la piel y, de alguno manera, venir a un centro como este tiene que ser prácticamente como ir a un centro médico. Cuestiones como la limpieza, que las agujas sean de un solo uso, que la máquina sea desechable, etc., son básicas para nosotros. Antes de iniciar la sesión se le enseña al cliente la cabina y se le muestra los materiales que se van a utilizar”. Rebeca, Diego, Álex y Roberto completan el equipo.