Los hoteles solidarios preparan la reapertura

Tres hoteles ubicados en San Blas-Canillejas alojaron a sanitarios o pacientes durante los meses del auge de la pandemia. Con el paso del confinamiento a la desescalada todos adecuan sus instalaciones para reabrir al público según la normativa establecida por las autoridades y con la seguridad para las personas como absoluta prioridad.

El B&B Hotel Madrid Aeropuerto Terminales 1, 2 y 3, el Crowne Plaza Madrid Airport y el Madrid Marriott Auditorium, los tres emplazados en el barrio de Rejas, se pusieron a disposición de la Consejería de Sanidad en cuanto se tuvo conciencia de que el coronavirus podía colapsar los hospitales y que era necesario minimizar el riesgo de contagio entorno al personal sanitario. Los responsables de los establecimientos sintieron que debían implicarse y arrimar el hombro en la medida de sus posibilidades en unas circunstancias tan complicadas.

En la recepción del Crowne Plaza se montó una biblioteca que también se decoró para felicitar a los sanitarios que cumplieron años en esos días
En la recepción del Crowne Plaza se montó una biblioteca que también se decoró para felicitar a los sanitarios que cumplieron años en esos días

Han cumplido con creces esa primera expectativa. En el caso del hotel que acogió enfermos en sus habitaciones se les pudo atender como si estuvieran en un hospital y todos fueron ya dados de alta; los establecimientos que albergaron al personal que luchaba en primera línea contra el COVID-19 consiguieron que se sintieran como en su segunda casa. Concluye una etapa en la que los responsables de los tres hoteles destacan que han contado con la colaboración de muchos de sus proveedores y empresas de distintos sectores y servicios que han aportado desinteresadamente material hospitalario, alimentos, productos de aseo, bebida. Igualmente destacan el comportamiento ejemplar del personal sanitario y el de los trabajadores de los propios hoteles, muchos de los cuales fueron incluidos en un ERTE y acudieron voluntariamente a echar una mano en lo que hiciera falta.

Ahora, con la vuelta a una cierta normalidad hospitalaria y el paso del confinamiento a las fases de desescalada, los hoteles se preparan para afrontar las consecuencias que arrastra tras de sí la pandemia: medidas preventivas que minimicen el riesgo de contagio, adecuación de las instalaciones, cómo atraer huéspedes con la caída de la demanda y la limitación de la movilidad. A continuación se repasa lo que ha sido el pasado reciente de los tres hoteles y lo que están realizando para acometer el futuro inmediato.

Madrid Marriott Auditorium Hotel

El Madrid Marriott Auditorium Hotel alojó desde el 20 de marzo a pacientes que presentaban una sintomatología cuyo cuadro requería seguimiento médico sin necesidad de estar ingresado en un hospital. Fue el segundo establecimiento que se reconvirtió con motivo de la pandemia en la capital. Desde aquellos días finales de marzo y hasta la primera semana de mayo dio servicio al hospital de Torrejón, del Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares y del Henares (Coslada).

El Madrid Marriott Auditorium fue el segundo hotel medicalizado en Madrid con motivo de la pandemia
El Madrid Marriott Auditorium fue el segundo hotel medicalizado en Madrid con motivo de la pandemia

Sergio Gómez, responsable del Departamento de Comunicación del Madrid Marriott Auditorium, explica como fue el proceso para transformar el hotel en lo más parecido a un hospital. «Dos plantas del bloque posterior del establecimiento se medicalizaron siguiendo los protocolos de seguridad de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. Su localización en el complejo facilitaba su aislamiento gracias al bloqueo desde y hacia la zona no medicalizada sin interferir en el acceso principal del edificio. Las habitaciones correspondientes a los pacientes se adaptaron a las circunstancias con la eliminación de elementos como alfombras, cortinas, butacas textiles, plancha,etc., siguiendo las indicaciones del personal sanitario. Para facilitarles el trabajo diario al máximo, algunas habitaciones se transformaron en vestuarios y salas de enfermería o descanso. Una cocina completamente equipada se puso a disposición de la empresa encargada de preparar los menús para pacientes y sanitarios. E igualmente se habilitó el comedor habitual del personal del hotel, situado en la misma zona», describe Sergio Gómez.

La colaboración con la Consejería de Sanidad concluyó a principios de mayo con la desinfección de las plantas medicalizadas mediante la nebulización de un virucida de eficacia garantizada. Para la nueva etapa que se abre con la desescalada, los responsables del hotel aseguran que la seguridad será más que nunca su máxima y que adaptará cada uno de sus espacios y servicios a las nuevas condiciones y cumpliendo con todos los requisitos de bienestar y responsabilidad.

Crowne Plaza Madrid Aeropuerto

El Crowne Plaza Madrid Aeropuerto se cerró al público el 20 de marzo y se abrió para los sanitarios el 31 de ese mismo mes, cuando responsables de la Consejería de Sanidad de la Comunidad se pusieron en contacto con su directora, Ana Calvín, para ver las características del hotel. «En ese momento quedaron 110 habitaciones bloqueadas y en apenas dos horas empezamos a recibir a los sanitarios. Las zonas comunes estaban cerradas y así continuaron. Al mismo tiempo se instalaron paneles de metacrilato para respetar siempre la seguridad de sanitarios y empleados en la recepción. En cuanto a las comunicaciones se simplificó la operativa: los teléfonos del hotel fueron desviados a la línea de la jefa de recepción y en mi línea tenía desviados los teléfonos de las habitaciones. Así se podía garantizar la atención a todo el mundo», explica Ana Calvín.

Con productos donados por sus proveedores el Crowne Plaza ofrecía un pequeño lote de regalo a los sanitarios alojados
Con productos donados por sus proveedores el Crowne Plaza ofrecía un pequeño lote de regalo a los sanitarios alojados

La directora del hotel detalla otros cambios, como la ubicación de la lavandería próxima a la entrada, en el hall del hotel, para facilitar el autoabastecimiento de la ropa de cama y aseo por parte de los sanitarios. «También en la recepción, gracias a la donación de libros de las editoriales de Madrid, pudimos crear una librería para los sanitarios que les permitiera evadirse con la lectura en sus ratos de descanso. Comida, agua y otros productos facilitados por nuestros proveedores se pusieron a su alcance en esa misma zona». Con anterioridad, el Crowne Plaza Madrid Aeropuerto ofreció sus nueve camas supletorias y 8.000 gorros de ducha al Hospital del Henares (Coslada).

«El pasado 22 de mayo terminaron las labores de limpieza y durante este mes trabajaremos para dejar el hotel equipado para la apertura. Al mismo tiempo, estamos implementando las medidas de seguridad impuestas por Sanidad y nuestra cadena, IHG Hoteles, en la zona de restauración y en las habitaciones, que no dispondrán de decoración ni papelería. Y en el restaurante la carta se leerá mediante un código QR. Se colocarán huellas en el suelo que nos recuerden las medidas de distancia, así como dispensadores de gel, guantes y mascarilla en las zonas comunes y puntos especiales para reforzar la limpieza», asegura Ana Calvín.

B&B Hotel Madrid Aeropuerto T1, T2 y T3

BB está implantando su protocolo de seguridad contra el COVID adoptando medidas certificadas de desinfección y limpieza en sus zonas comunes
BB está implantando su protocolo de seguridad contra el COVID adoptando medidas certificadas de desinfección y limpieza en sus zonas comunes

B&B Hotel Madrid Aeropuerto T1, T2 y T3 puso a disposición de la Consejería de Sanidad las 124 habitaciones del establecimiento para alojar a profesionales sanitarios y no sanitarios dedicados a hacer frente a la crisis del coronavirus. «La gente, alojada desde el 21 de marzo, respondía al perfil de personas que convivían con familiares de alto riesgo ante el COVID-19, trabajadores desplazados desde otras Comunidades o con domicilios alejados del hospital y profesionales que, por los turnos laborales, requerían pernoctar en un lugar próximo al centro de trabajo”, señala Lucía Méndez-Bonito, directora ejecutiva de B&B Hotels para España y Portugal. Su establecimiento era el alojamiento de referencia para el personal de los hospitales Príncipe de Asturias, de Alcalá de Henares, el Hospital Universitario de Torrejón y el Hospital del Henares, en Coslada.Además de aportar sus instalaciones, desde B&B Hotels promovieron entre sus proveedores la campaña #AyudanosAAyudar. Muchos de ellos se sumaron de inmediato  a la iniciativa aportando sus productos y servicios.

Ya sin sanitarios alojados, la cadena está implantando su protocolo de seguridad contra el COVID-19 mediante medidas certificadas de desinfección, limpieza y tecnológicas para garantizar una estancia segura cuando se produzca la reapertura de sus hoteles. “Aforos limitados en las zonas comunes, gel desinfectante a disposición en los lugares de paso, mamparas separadoras de metacrilato en la recepción, control de temperatura diario, instalación de felpudos con solución desinfectante en las entradas de los hoteles y los ascensores para asegurar la descontaminación de las suelas de los zapatos y las ruedas de las maletas, así como uso de mascarillas, guantes y materiales que minimizan la supervivencia del virus en el mobiliario”, explica Lucía Méndez-Bonito.

 

Mediante un nuevo proceso de registro en los hoteles BB los clientes podrán acceder a sus habitaciones sin interactuar con nadie
Mediante un nuevo proceso de registro en los hoteles BB los clientes podrán acceder a sus habitaciones sin interactuar con nadie

En cuanto al aspecto de las comidas en el hotel, se eliminará el buffet y el desayuno se servirá para llevar de manera individual con el fin de que el cliente pueda disfrutarlo en su habitación. Las novedades relativas a la tecnología afectan fundamentalmente al nuevo proceso de auto check-in completo, que el cliente podrá realizar desde su propio móvil y permitirá desde la lectura del documento, el pago y el reconocimiento facial sin interactuar con nadie hasta llegar a la habitación.

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El pequeño comercio resiste: Panorama de los negocios locales en plena crisis

Las calles de los barrios de San Blas-Canillejas recuperan, muy poco a poco, cierta normalidad con la apertura del pequeño comercio. Algunas tiendas han podido retomar el servicio, aunque muy condicionadas por las precauciones que deben adoptar. Bares y restaurantes levantan el cierre, de momento, para servir comidas para llevar.

El confinamiento ha traído consigo una importante caída del pequeño comercio. La crisis del coronavirus obligó a cerrar a los establecimientos que no fueran de primera necesidad y a adaptarse a las nuevas formas de consumo a aquellos que sí han podido seguir con las ventas. Observando cómo su actividad se resiente cada día desde hace años; cambios en los hábitos de consumo de la población, grandes superficies, compra online, etc., la situación provocada por la pandemia, en la que la salud sigue siendo prioridad, es otro duro golpe a este tipo de negocio.

Establecimientos como las fruterías, las carnicerías o las panaderías vieron vaciarse de gente las calles de los barrios siguiendo las recomendaciones de no salir de casa. Con el estado de alarma y el posterior decreto de la fase 0 de la desescalada, muchas de estas tiendas se han preocupado por garantizar y mejorar sus servicios, por ejemplo, suministrando pedidos a domicilio. Como ya es habitual, el pequeño comercio se sigue viendo en la necesidad de luchar para mantener su cuota de mercado.

Desde la presidencia de la Confederación Española del Comercio, se calcula que entre el 20% y el 50% del millón de comercios que hay en nuestro país no podrán reabrir la persiana porque tienen que seguir pagando los alquileres y sueldos sin vender nada y sin que lleguen las ayudas anunciadas.

El trato personal y el conocimiento de la clientela es un valor añadido de las tiendas de barrio
El trato personal y el conocimiento de la clientela es un valor añadido de las tiendas de barrio

En algunas comunidades autónomas, como es el caso de Madrid, no se cumplen los criterios sanitarios establecidos por el Ministerio de Sanidad para el paso a la fase 1 de la desescalada. Con ella se aprobará la apertura de terrazas a un 50% de su ocupación y la apertura generalizada de locales y establecimientos (excepto centros comerciales). Sin embargo, sí se han suavizado ciertas medidas como la posibilidad de que los comercios de menos de 400 metros cuadrados puedan abrir ya sin cita previa y cumpliendo las medidas de seguridad correspondientes. No obstante, en muchos casos los condicionantes preventivos supondrán la imposibilidad de retomar la actividad por poco productiva.

Organizarse para ser más fuertes

Este distrito y sus pequeños comerciantes conocen bien los cambios por los que han pasado a lo largo de los años las maneras de consumo de sus vecinos y cómo eso ha afectado al comercio barrial. Zonas cuyas calles siempre han sido características por la presencia de tiendas y bares, dotándolas de una vida social y vecinal poco usual en los tiempos que corren, han visto a unos cuantos echar el cierre y a otros tantos reducir sus ventas de manera notable. Es el caso de la calle Zumel, una vía peatonal que, en otro tiempo, fue una de las más importantes del comercio del barrio de Simancas y que ha perdido establecimientos y paseantes a cambio de casas de apuestas y viviendas particulares. Los vínculos sociales y la economía local se resienten en un panorama urbano que evoluciona a ritmo acelerado.

La crisis provocada por el COVID-19 ha traído consigo la actuación de diversas asociaciones que se han visto en la obligación de generar iniciativas para luchar por la sostenibilidad del pequeño comercio y los trabajadores autónomos. Desde la Asociación de Autónomos, Comerciantes, Emprendedores y Hostelería (ACEH), que conforman más de sesenta comerciantes y restauradores del distrito de San Blas-Canillejas, se está llevando una campaña de concienciación con la que se pretende recordar la importancia de hacer uso del comercio local. Bajo el lema “Piensa en grande, compra en el pequeño” han puesto en marcha un plan de difusión de la vuelta a la actividad que está teniendo lugar paulatinamente con las fases de la desescalada.

La crisis del coronavirus obligó a echar el cierre a muchas tiendas de barrio
La crisis del coronavirus obligó a echar el cierre a muchas tiendas de barrio

El presidente de la asociación, José E. Rubio, se lamenta por las pérdidas que ha sufrido el pequeño comercio a lo largo de los años y por las trabas que, según él, se han puesto al desarrollo del mismo. José cree importante, desde su posición, defender “la creación de empleo y el comercio justo y sostenible” y recuerda la necesidad de que se canalice la información “para que las ayudas se agilicen y lleguen a los más necesitados.”

Mirando a las asociaciones estatales de mayor peso en el sector de trabajadores autónomos, ATA, UPTA Y UATAE, un estudio realizado por la web de empleo Jobatus revela que se va a solicitar al Gobierno una ampliación de las garantías económicas por el cese de la actividad a todos los sectores que continúan cerrados o que obtengan una facturación inferior al 75% respecto a las previas al coronavirus.

En paralelo, las formas y tiempos de consumo cambian y toman fuerza iniciativas jóvenes para facilitar la vida a los consumidores en un momento en el que el contacto social se ha vuelto necesariamente escaso. Es el caso de WEBEL, una aplicación móvil cuya idea inicial surgió y se desarrolló en un trastero de la calle San Romualdo, en el barrio de Simancas.

Un proyecto que funciona desde septiembre de 2019 con el que los comerciantes pueden buscar clientes interesados en sus servicios a domicilio y viceversa a través del teléfono móvil y que toma más sentido con las necesidades que genera la actual situación. Carlos Estévez, del equipo de WEBEL, explica a esta revista que San Blas-Canillejas, además de ser un distrito con el que están “estrechamente unidos por ser donde empezó la plataforma” es también una de las zonas desde la que más servicios se piden: “Los servicios que más se solicitan en la zona son: limpieza, manitas, clases particulares y peluquería.”, asegura Carlos.

 

Las tiendas de proximidad se preocupan por ofrecer a sus clientes habituales un producto fresco y de calidad
Las tiendas de proximidad se preocupan por ofrecer a sus clientes habituales un producto fresco y de calidad

Las caras del comercio

El comercio son sus comerciantes y, en el caso del distrito de San Blas-Canillejas, muchos forman parte de la idiosincrasia de sus barrios. Trabajadores autónomos que llevan años desarrollando su actividad comercial en unas calles de cuya vida son juez y parte.

Manolo y su ferretería: veteranos en Simancas

Manolo cerró su ferretería en la calle Virgen de la Oliva el día 13 de marzo, con el anuncio del estado de alarma, y no volvió a abrirla hasta el 4 de mayo. Es uno de los veteranos de esta zona comercial; la Ferretería Manolo lleva en el barrio desde el año 58. Este comerciante es de los que prefiere no lamentarse demasiado por los días de inactividad que le ha causado la llegada del coronavirus. “Las consecuencias que esto ha tenido para mí son las mismas que para todo el mundo. Lo peor son las personas que han cogido el virus y los que se han ido al otro mundo. Y en lo que tiene que ver con la economía: en estos establecimientos pequeños cada vez la situación va a menos, se está viendo en todos los barrios que un comercio que cierra, no vuelve a abrir”, asegura.

La Ferretería Manolo lleva más de años suministrando sus productos a los vecinos
La Ferretería Manolo lleva más de años suministrando sus productos a los vecinos

Manolo es de los que sigue al frente de su negocio por puro placer; tiene 74 años y prefiere no jubilarse. En los primeros días de desescalada, ha notado como la rutina de trabajo es diferente a como era antes de que el COVID-19 llegara a nuestras vidas; el cierre de ciertos establecimientos comerciales le ha traído algo más de clientela: “Las grandes superficies están cerradas y también los chinos de García Noblejas, entonces la gente viene más. Pero van a ser los primeros días: luego la gente volverá a las zonas de ocio”, cuenta Manolo. Con la ferretería ya a pleno rendimiento, Manolo es de los que ha podido beneficiarse de las ayudas del Estado: “He solicitado una ayuda porque he estado estos dos meses cerrado y me la han concedido. Es una ayuda mínima, pero algo es algo.”

Manolo atiende a una clienta en su ferretería detrás de la mampara que ha colocado sobre el mostrador
Manolo atiende a una clienta en su ferretería detrás de la mampara que ha colocado sobre el mostrador

Juan y Yolanda: frutas, verduras y trabajo incansable

Muy cerca de Manolo están Juan y Yolanda al frente de Frutas y Verduras Juan. Hace veintitrés años que son parte del tejido comercial de la calle Virgen de la Oliva y, con el confinamiento, de los que se han mantenido abiertos, adaptando su venta a la situación y sirviendo frutas y verduras, sobre todo, a través del servicio a domicilio. “El 90% de lo que hemos hecho ha sido a través de llamadas. Nosotros hemos hecho pedidos a domicilio desde siempre, pero en estos días ha sido desbordamiento total porque la gente no podía salir”, asegura Juan.

Juan y Yolanda posan en el interior de su frutería
Juan y Yolanda en el interior de su frutería

Con la llegada de la desescalada, han notado un ligero cambio en esta dinámica. Los vecinos y vecinas empiezan a salir un poco más y las llamadas se han reducido, según Juan, a la mitad. En el caso de estos fruteros, han echado en falta que se les hayan facilitado medidas de protección desde las instituciones para poder trabajar bajo unos mínimos de seguridad: “En el mercado nada más que han puesto unos chicos con un bote de gel para que te desinfectes. Pero no nos han dado nada más: ni una mascarilla, ni nada. En la tienda nos hemos apañado con nuestras propias mascarillas y hemos comprado botes de desinfección y lejía para desinfectar todo.”

Nines y su pan: dos indispensables de Amposta

Nines se ha coordinado con otros comercios cercanos para hacer entregas a domicilio durante el confinamiento
Nines se ha coordinado con otros comercios cercanos para hacer entregas a domicilio durante el confinamiento

Nines lleva dos años en la panadería que regenta en Amposta aunque es del distrito, como se suele decir, de toda la vida. Nació y se crio en Arcos de Jalón y conoce y es conocida por buena parte de los clientes de la zona. Es otra de las comerciantes que se ha mantenido abierta a pesar del estado de alarma y que ha visto su actividad comercial modificada desde el momento en que se pide a la población salir solo para lo imprescindible. “La manera de comprar ha sido distinta. Más clientes, porque cerraron los centros comerciales, también más jaleo y más agobio, pero los clientes de siempre han estado en casa, porque eran las personas más mayores”, afirma Nines. Igual que la Frutería Juan, Nines se ha valido de la entrega a domicilio en muchos casos.

Ella ha trabajado en conjunto con otros comercios de los alrededores, como la frutería o la carnicería, para hacer entregas conjuntas. A pesar del estrés que genera esta nueva situación, ella no se olvida de que muchas de las gentes del barrio lo están pasando mal y se ha preocupado, sobre todo, por los niños que han visitado la panadería con sus familiares. “He intentado que a los niños no les falte algún detalle, un bollo o unas chucherías, que nosotros, los adultos, lo vemos innecesario, pero para ellos es un mundo, les hace mucha ilusión. En estos momentos no hay y, como no hay, sus padres gastan sólo en lo necesario”, asegura la panadera. Además, Nines ha decidido volver a la antigua costumbre de fiar, a sabiendas de que muchas de las personas que van a comprar han perdido sus empleos y no han cobrado aún las ayudas que esperan.

Como Manolo, esta panadera percibe que la normalidad está a la vuelta de la esquina y que aquellos que se habían acercado a su establecimiento por la imposibilidad de ir a centros comerciales dejarán de hacerlo en cuanto puedan. Pero esto no le preocupa porque para ella es importante que recuperemos la vida tal y como era antes del coronavirus: “Me gustaría que todo fuera normal; que la gente pueda ir a comprar donde sea, sin tener miedo y sin sentir la obligación de comprar en el comercio pequeño. Hay mucha gente que no está acostumbrada y sigue siendo más caro porque el comercio pequeño no puede abaratar muchas cosas y en estos momentos no hay dinero”, concluye Nines.

Los primeros diez días desde que Jesús volvió a abrir la Peluquería Simancas no tenía hueco en la lista de espera
Los primeros diez días desde que Jesús volvió a abrir la Peluquería Simancas no tenía hueco en la lista de espera

Jesús el peluquero: clientela fiel

Las peluquerías son uno de esos negocios que han pasado de cero a cien en un abrir y cerrar de ojos. La necesidad de arreglarse el pelo no ha desaparecido y después de tanto tiempo en casa, eran muchas personas las que no podían esperar más para ponerse la cabellera a punto. Lo sabe bien Jesús, regente de la Peluquería Simancas, que cerró su negocio el 14 de marzo y con la reapertura, el pasado 4 de mayo, ha recuperado de golpe la actividad. “En la primera semana y media no tenía hueco en las listas de espera; era muchísima gente. Ahora ya atendemos como solía ser”, cuenta el peluquero. Mientras tenía cerrada la peluquería, ha contado con ayudas económicas: “No ha sido gran cosa”, afirma, pero le sirve para mantenerse optimista de cara al futuro más próximo: “Sé que va a ser jodido, pero yo soy muy optimista. Aunque lo veo mal, hay que tener fe y hay que ir a por todas; es lo que hay.”

 

Sara Luque Olaya

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Luces en la oscuridad desde el colegio Valle Inclán

Cerró sus puertas a los escolares cuando se decretó el estado de alarma y casi de inmediato tuvo que volver a abrirlas para echar una mano a familias que lo están pasando muy mal. En el colegio Valle Inclán se reparte comida para que cada día de la semana puedan comer unas 700 personas.

Como directora del CEIP Ramón María del Valle Inclán, Nuria Hernández está acostumbrada a buscarse la vida para obtener recursos para el colegio, el profesorado y sus alumnos. Con la irrupción del COVID-19 en nuestras vidas ha tenido que ir más allá porque muchas familias se acercaban al centro diciéndole que lo estaban pasando mal. “Empecé a moverme para ver cómo podíamos conseguir ayuda y me facilitaron un correo electrónico que resultó ser de una asesora del alcalde. A las dos horas de enviarle un mensaje me llamó para preguntar qué necesitaba y dos horas después era Diego Sandoval el que se ponía en contacto para ver cómo concretar la ayuda”, comenta Nuria.

El colegio Valle Inclán se abre martes y viernes para la entrega de comida
El colegio Valle Inclán se abre martes y viernes para la entrega de comida

Los tres hermanos Sandoval, Mario, Rafael y Diego, se habían ofrecido al ayuntamiento por si podían echar una mano de alguna manera. Tuvieron que cerrar su restaurante Coque cuando se decretó el confinamiento y proponer un ERTE para la plantilla, pero decidieron cambiar su cocina, reconocida con dos Estrellas Michelin, por platos sencillos y guisos para gente necesitada.

Lo que empezó siendo una entrega de comida para una treintena de familias y unas 140 personas enseguida creció hasta las 280 raciones. “Las dificultades económicas sobrevenidas del confinamiento: parón de la actividad, cierre de empresas, expedientes de regulación temporal de empleo, han aumentado de manera exponencial la demanda de ayuda”, advierte Nuria. Por ese motivo, en paralelo, y dado que más gente necesitada continúa acudiendo al colegio Ramón María del Valle Inclán, por poner un ejemplo, el último viernes de abril se apuntaron 35 familias más, Nuria ha acordado con la Fundación CESAL la entrega de más de 400 raciones diarias que la ONG y World Central Kitchen preparan en las cocinas de la Escuela de Hostelería ubicadas en el Mercado Municipal de Santa Eugenia.

En el Valle Inclán se habilitan los dos accesos que tiene el centro. Por la parte posterior, más amplia porque da a patio del colegio, se entregan cada día las más de 400 raciones que proceden del mercado de Santa Eugenia: menús empaquetados en bolsa de papel que contienen un táper con comida y fruta. Por la entrada delantera, los martes y viernes se reparte la comida del Coque para 3 y 4 días a aquellas familias demandantes de ayuda cuando el ayuntamiento la puso en contacto con los hermanos Sandoval. De este modo se puede llevar un control. “Cada familia tiene un número de orden asignado y vamos tachando de la lista según van recogiendo las provisiones. A la gente nueva que va llegando y no figura en ese listado, les tomamos los datos para incorporarles”, aclara Nuria.

Además de las comidas elaboradas, en el Valle Inclán también se reparten otro tipo de productos; por ejemplo, los martes hay entrega de leche para bebé y pañales aportados por empresas y adquiridos mediante los donativos aportados en una cuenta que se ha abierto a tal efecto, y los viernes se proporcionan yogures y leche normal. El Ayuntamiento, el Banco de Alimentos, Dodot y Lactalis son algunas entidades que están ayudando en esa tarea. En la parte logística, el Grupo Concertante Talía, también vecino del distrito, le ha prestado a Nuria su furgoneta para poder cargar y trasladar los lotes de comida. “Me dejaron las llaves del vehículo todo el tiempo que lo necesitemos”, destaca la directora del Valle Inclán.

Mario Sandoval delante de la furgoneta aportada por el Grupo Concertante Talía
Mario Sandoval delante de la furgoneta aportada por el Grupo Concertante Talía

Nuria se muestra muy preocupada por el futuro inmediato porque las necesidades crecen y la crisis va para largo. Los Sandoval ya le han asegurado que los tendrá a su lado mientras dure el estado de alarma. “Ellos están al máximo de lo que pueden aportar, no dan abasto, piden a sus proveedores que les regalen alimentos e incluso compran género de su propio bolsillo”, comenta. La directora del Valle Inclán deja una reflexión: “los números acabarán siendo insostenibles y tendremos que encontrar una manera de articular la ayuda, ¿cómo lo haremos cuando no alcance para todos los que lo necesiten? Aunque no sea mi responsabilidad directa, con la gente que viene a recoger comida se crean vínculos, estableces contacto y ponemos cara a quien sabemos que no tiene absolutamente nada, ¿qué va a ser de ellos si no llegamos?”.

Ayudantes y demandantes

Los voluntarios y los hermanos Sandoval preparando menús en el Coque
Los voluntarios y los hermanos Sandoval preparando menús en el Coque

Nuria Hernández no está sola en el compromiso solidario que ha asumido con quienes más lo necesitan en las actuales circunstancias. Vinculados al Valle Inclán están mano a mano la trabajadora social del equipo de orientación, el dueño de la empresa que se ocupa del comedor, la cocinera y la mamá de una antigua alumna, fue a pedir ayuda siempre y cuando ella pudiera echar una mano. También la directora del CEIP República de Chile, Arancha, y un grupo de amigos de Nuria forman parte del grupo de trabajo. Además, “estamos coordinados con los directores de otros colegios del distrito y con entidades como el Espacio Vecinal Montamarta o la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas-Canillejas”, destaca Nuria.

En cuanto al perfil de los demandantes, la directora del colegio aclara que son familias del barrio y que muchas de ellas nunca han necesitado ayuda de Servicios Sociales, pero con esta crisis se han quedado sin nada. “La gente lo está pasando muy mal. No les alcanza con la renta mínima de inserción de 400 euros. Pero también hay mucha gente sin papeles que ya detectamos que había llegado en enero y febrero y se han encontrado con esta situación a cero.  Tomamos sus datos y los pasamos a Servicios Sociales”, concluye la directora del Valle Inclán.

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Cambian las rutinas, cambia la vida: mayores y jóvenes en el encierro

El coronavirus está condicionando la vida de todos, pero hay dos colectivos que se están viendo afectados especialmente: los mayores y los escolares. Para paliar su situación, se han organizado algunas iniciativas: el Espacio Vecinal Montamarta ofrece ayuda voluntaria a quienes no pueden salir a comprar comida o medicamentos en el distrito; el Ayuntamiento de Madrid ha puesto en marcha Minutos en compañía: llamadas telefónicas para hablar con los mayores; y Conecta Juventud 2.0 brinda propuestas académicas y de ocio para jóvenes estudiantes.

La propagación del COVID-19 y sus efectos, tal y como los sufrimos en estos momentos, remitirán y la vida volverá a la normalidad con el fin del confinamiento para la mayoría de la gente. No obstante, hay dos sectores de la población que se están viendo especialmente marcados por las actuales circunstancias. Bien por la vulnerabilidad de su salud, como es el caso de los mayores, bien por la repentina falta de una rutina académica, como es el caso de los menores escolarizados. Los primeros suman a la prohibición de salir el miedo a contagiarse y no superarlo y, en muchos casos, están completamente aislados.

Según datos del padrón del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 2019, la población en España, en los últimos diez años, ha envejecido de manera drástica. En el distrito de San Blas-Canillejas, más de 27.000 personas tienen entre sesenta y cinco y cien años. Algunas de ellas viven solas o sufren patologías que las convierten en población vulnerable ante un posible contagio. Según el INE, 2.009.100 personas de más de sesenta y cinco años vivían solas en 2019 en todo el país. En algunos casos, esas personas no cuentan con la posibilidad de llamar a un familiar para pedirles ayuda con la compra, preguntarles qué tal les ha ido el día o verse las caras en una videollamada.

acompañamiento mayores telefono

Con la intención de vencer a esa problemática soledad, desde asociaciones, colectivos vecinales y grupos espontáneos de personas que deciden organizarse para ayudar, surgen diferentes iniciativas para hacer más llevadero -o directamente sostenible- a los mayores este tiempo de cuarentena. Es el caso de la propuesta que ponen en marcha desde el Espacio Vecinal Montamarta, del distrito de San Blas-Canillejas, bajo el lema Ante la distancia social, Solidaridad vecinal. Con esta premisa, y con la intención de seguir creando tejido social, se ponen a disposición de los vecinos y vecinas que no puedan salir de casa y requieran ayuda para comprar productos de primera necesidad o medicamentos a través de varios números de teléfono.

Y es que las comunicaciones se han convertido en uno de los pilares fundamentales para mantener una cierta normalidad en nuestras vidas durante el encierro. Nos llamamos y escribimos constantemente para recordarnos que la vida sigue ahí fuera, que no nos vemos, pero continuamos en comunicación. Conscientes de esta necesidad de hablar, de saber que hay alguien más en otro lugar con quien poder compartir unas palabras, comienza a funcionar Minutos en Compañía. Una iniciativa del programa Adopta un Abuelo en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid que ha puesto en marcha un teléfono gratuito 91 949 01 11 para acompañar telefónicamente a personas mayores y hacer del confinamiento un tiempo menos solitario. En dos semanas han recibido más de 4.000 llamadas, no sólo desde Madrid, también de ciudades como Jaén, Almería o Córdoba.

Iris, una de las voluntarias que participa en Minutos en Compañía, cuenta que lo que más está sorprendiendo al equipo de voluntarios es la edad de las personas que llaman, más jóvenes de lo que se imaginaban: “Pensábamos que iban a ser de personas de entre ochenta y noventa años, pero hay muchas llamadas de gente de sesenta y tantos. Hay personas que parece que, por ser jóvenes, no van a estar tan solas o se van a entretener mejor o tener una vida más fácil y no es así.” Como ella, las demás personas voluntarias que participan en este proyecto que atiende a personas mayores solas en sus casas, en residencias y hospitales, han estado en contacto previamente con proyectos relacionados con la atención a personas en riesgo de soledad.

Iris una de las voluntarias de Minutos en Compañía
Iris, una de las voluntarias de Minutos en Compañía

En el caso de Iris, ella es una de las voluntarias habituales de Adopta un Abuelo, donde participa acompañando a una mujer que vive en una residencia: “Desde que empezamos a no poder visitar a las personas mayores en las residencias, estábamos pensando en cómo acompañarlos. Pensamos en llamar y no queríamos molestar, pero al final lo agradecen. Siempre te dicen que les has alegrado el día, te dan las gracias por escucharlos y eso da mucha satisfacción. Muchos llaman llorando o con un poco de ansiedad, pero, aunque empiecen un poco alterados, luego se les va guiando para que se tranquilicen y cogen confianza.” Los teléfonos funcionan de 10:00 a 19:00 horas, de lunes a domingo, para garantizar un rato de compañía que, con las llamadas contabilizadas hasta ahora, dura entorno a los veinte minutos. “Hablamos sobre todo de su vida, de lo que hacían de jóvenes, de su familia”, explica Iris.

Niños y jóvenes cara a cara con los cambios

El cierre de los centros escolares fue la primera gran medida tomada por parte de las administraciones para contener la propagación del coronavirus. Niños y adolescentes se enfrentan a un cambio radical en sus rutinas de estudio, en la manera de recibir formación, de adquirir conocimientos y ponerlos en práctica. Los más afortunados, los que pertenecen a una familia con el privilegio de una conexión a internet y un ordenador, ahora son dueños de sus horarios, de la organización de los ratos de estudio y deben aprender, además de los contenidos correspondientes, a utilizar la tecnología en un entorno más profesional, académico, y menos ocioso.

María es madre de una niña de doce años alumna de un instituto público. Ella asegura que los adolescentes están dando una lección a los adultos con la forma en la que están enfrentándose a esta situación, que están sabiendo gestionar de manera autónoma: “Mi hija se ha adaptado muy bien pero no sin esfuerzo. Tiene momentos de estrés por los plazos de entrega de algunas tareas que le ha costado realizar sin ayuda, sobre todo las primeras semanas. Porque no es solo que no esté asistiendo presencialmente a clases, es que nadie, salvo el tutor, media hora al día, se está preocupando de si entienden los nuevos temarios.” A los padres y madres les preocupa el futuro académico más próximo de sus hijos e hijas y éstos, por su parte, están conociendo nuevas formas de estrés, privados también de sus relaciones sociales: “La parte personal también es muy importante; el hecho de no estar con sus compañeras, relacionarse, y de tener su mundo no es nada bueno para las adolescentes”, afirma María.

Desde el Ayuntamiento de Madrid se han querido acercar a este sector de la población poniendo diferentes iniciativas, escolares y de ocio, en el entorno favorito de los jóvenes: Instagram. El proyecto Conecta Juventud 2.0, impulsado por el Departamento de Juventud del Área de Familias, Igualdad y Bienestar Social para ofrecer alternativas de entretenimiento a la gente joven durante el periodo de permanencia en casa propone actividades culturales, de ciencia y deporte y ahora suma contenido didáctico para apoyar a los estudiantes en su tarea escolar bajo el programa ‘¡Que repita Rita!’. Un taller de apoyo para reforzar los contenidos escolares que los martes y jueves a las 18:00 horas se desarrolla a través de vídeos de orientación sobre diferentes materias en los perfiles de los centros juveniles del Ayuntamiento de Madrid.

El confinamiento se alarga, la personas con necesidades concretas para sacar adelante sus rutinas siguen estando ahí y es importante que desde las instituciones se apueste por iniciativas y recursos para ellas; especialmente para los más vulnerables.

Sara Luque Olaya

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Zewi, cosmética natural aliada del medio ambiente

El respeto por el planeta y la toma de conciencia de los productos que consumimos son prácticas cada vez más habituales en el día a día de las personas. La iniciativa Zewi se une a estos valores con el lanzamiento de una gama de jabones naturales.

ZewiEl verano pasado Francisco, Daniel y Fernando, tres jóvenes emprendedores, se embarcaron en un proyecto para contribuir al cuidado del medio ambiente. Su objetivo era luchar contra el uso excesivo de químicos en los productos que usamos para el cuidado de nuestro cuerpo y el gran volumen de plásticos que desechamos en los envases. Hoy, cerca de un año después, su idea ya es una realidad y se trata de una ecommerce de venta de cosmética natural.

A través de su tienda online desde la que hacen llegar sus jabones a todo el territorio nacional ofrecen una amplia variedad de productos. Sus creadores destacan cuatro características fundamentales: “Son 100% naturales, no han sido testados en animales, para su embalaje no se utiliza nada de plástico y son fabricados en España”. En esta línea, explican que tradicionalmente la cosmética natural ha estado poco valorada debido a las inversiones millonarias en publicidad que llevan a cabo las grandes marcas. Sin embargo, poco a poco esto está cambiando y cada vez más personas toman conciencia de sus beneficios. Entre ellos llama la atención que tienen más principios activos al no utilizar productos de relleno, nuestra piel los tolera mejor al ser naturales y cuidan el medio ambiente, ya que no utilizan químicos.

Zewi

En el caso de Zewi, además, sus embalajes están fabricados con material reciclado. “Es prácticamente imposible entrar en el cuarto de baño o en la cocina y no ver utensilios, envases o productos con plásticos”, declaran desde la ecommerce. “Los experimentos muestran que los microplásticos causan daños a la fauna acuática y en la tierra también se están encontrado restos, lo que perjudica también a animales terrestres y a vegetales, los cuales, y siguiendo la cadena alimentaria, nos acaban afectando a nosotros”. Así, para aportar su granito de arena no utilizan el plástico en ninguno de sus productos.

En este sentido, también mencionan que su proyecto apuesta por la economía local, basada en la idea de una fabricación donde se tenga un control total de los procesos por los que pasa el producto para ser elaborado. De esta forma, consiguen jabones más naturales ayudando a reducir la huella de carbono al no utilizar ningún tipo de maquinaria que use combustible o energía, y mejorando la economía de la zona.

Zewi

En Zewi consideran que cada acción, por pequeña que sea, suma; y quieren seguir creciendo y ampliando su gama de productos hasta llegar a cubrir todas las necesidades de las personas en su higiene diaria. Su trayectoria ha comenzado a nivel nacional, pero anuncian que su intención es lograr cruzar las fronteras y darse a conocer en Europa. Sus integrantes avisan que son un equipo con un proyecto “muy ilusionante”, que tiene el objetivo de “posicionarse como marca de referencia en el sector”. Y advierten: “Hemos venido para quedarnos”.

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La empresa que guarda la mitad de los datos de Internet está en San Blas-Canillejas

Todos los datos que generamos se almacenan en un lugar. Y, en el caso de nuestro país, la mitad de ellos están a cinco minutos de la estación de metro de Simancas. Aquí se albergan el 50% de los datos y de este seguro disfruta Netflix, Google, Amazon, y cientos de empresas más.

Edificio trafico de datosLos mensajes que usted envía por Whatsapp, los comentarios que publica en Facebook o la serie que está a punto de reproducir en Netflix están almacenados más cerca de lo que cree en el distrito. Todo empezó en 1995, cuando la compañía Telefónica decidió instalar sus bases de datos en San Blas-Canillejas por la infraestructura de suelo, la cercanía a los servidores y la explotación de recursos que podía llevarse a cabo. Por ello, se edificaron empresas de tráfico de datos y operadores cerca del magnate tecnológico de la época.

Hoy, una empresa llamada Interxion, dirigida por Robert Assink, sitúa allí los tres edificios en los que trabaja y en los que se almacenan los datos de más de 10.000 empresas. Es un número que no para de crecer, pues uno de los secretos de que estas operaciones que gestionan datos a lo largo de todo el planeta se hagan en milisegundos es la cercanía. Interxion se encarga de ser el intermediario, de recopilar estos datos y servir como seguro a las empresas porque gracias a su tecnología los datos se almacenan allí para siempre y porque gracias a Interxion todas las empresas pueden conectarse directamente con los servidores del resto.

Esta empresa tiene dentro de sus puertas grandes máquinas sumergidas en cables, lo que le da un aspecto casi retro que nos recuerda a los primeros ordenadores que estudiamos en el colegio. Necesitan una fuente de energía tan grande que son la séptima empresa que utiliza más cantidad de energía en España. Es decir, su consumo la sitúa en el top 10 de empresas con mayor dispendio tecnológico.

Y todo esto, ¿cómo encaja en el distrito?

En una entrevista para eldiario.es, Assink, director de la empresa, reconocía que “la gente desconoce el papel que tenemos. Estamos acostumbrados a manejar un montón de dispositivos digitales sin darnos cuenta de qué hay detrás. Cada vez que algo se mueve en tu móvil es gracias a una infraestructura troncal: el móvil se conecta a una antena, esa antena a un cable de fibra en el suelo que a su vez conecta con este centro de datos, desde donde se sirve la información al móvil”.

Edificio tráfico de datos

Y esta es la realidad. El aspecto de sus oficinas, con grandes cristaleras azules, no nos da ninguna pista de qué se está cociendo allí. Por eso, al hablar con algunos vecinos, ninguno logra entender de qué estamos hablando: “No tenía ni idea, la verdad”, comentaba Laura, de 26 años, mientras pasaba por la fachada de Intexion.

Ello demuestra que la mayoría de las veces no nos paramos a pensar en el camino que siguen los servicios de los que disfrutamos en casa. Todo lo que decimos en la red se queda para siempre en una gran “nube” que nada tiene que ver a lo que nos imaginamos. Y ese almacén de datos está aquí, muy cerca.

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El imparable servicio voluntario de los comedores sociales

La mayoría forman parte de órdenes religiosas y sus servicios son completamente gratuitos. Nacen y crecen gracias a las decenas de voluntarios que apoyan estas iniciativas, sin las que el distrito sería un lugar sin ayuda al prójimo. En estas felices fechas, conviene recordar que la realidad sigue siendo difícil al otro lado de la puerta, o incluso dentro.

Cientos de platos se llenan cada día en los centros que ayudan a las personas más desfavorecidas a realizar sus comidas principales del día. Cruda realidad, el número de personas sin hogar y con escasos recursos no es pequeño, por lo que estos comedores dan un servicio de comida caliente a cientos de personas durante gran parte del año. En estas señaladas fechas, a veces parece que la verdadera justicia y paz en el mundo han llegado; pero no podemos olvidar que el distrito también sufre la desesperación de cientos de personas que no pueden permitirse comprar alimentos de manera regular.

A veces parece que la pobreza o la falta extrema de recursos básicos se pasea lejos, pero esa creencia no puede estar más alejada de la realidad. La ciudad de Madrid cuenta con más de 20 comedores sociales, que son lugares que dan alimentos a las personas que lo necesitan o bien ofrecen servicios gratuitos de comida caliente. En la Calle Virgen de la Oliva, 71, el Comedor Virgen de la Candelaria ayuda cada día a 120 personas. Abre sus puertas seis tardes a la semana, durante 10 meses al año. Sus 15 voluntarios dejan todo preparado por las mañanas, para que a la hora de abrir sus puertas todas esas personas puedan recibir un servicio espléndido y que nace del altruismo de asociaciones u órdenes religiosas, como la Orden de Malta, encargada de éste y más comedores como el Comedor San Juan Bautista. Esta organización realiza actividades solidarias en más de 120 países, centrando su foco en los más vulnerables en sus centros médicos, hospitales y fundaciones específicas.

Banco de alimentos

Los comedores sociales no sólo ayudan a las familias a completar las comidas más importantes del día, sino que algunas asociaciones como la Asociación Nazaret, reparten alimentos. Esta asociación recoge alimentos y los distribuye entre las más de 400 familias del distrito que lo necesitan. La repartición de alimentos no perecederos es mensual, mientras que los alimentos frescos se reparten una vez por semana. La procedencia está en el Banco de Alimentos como los de los Fondos FEAD (fondos europeos de ayuda a las personas más necesitadas). En Navidad, realizan un servicio extraordinario de alimentos típicos navideños que se ofrecen en las vísperas de los festivos días de Nochebuena y Navidad.

El Banco de Alimentos, la gran fuente de ayuda

Sus proyectos son los que nutren a la mayoría de comedores, tanto en el distrito como en la Comunidad. El año pasado, esta organización sin ánimo de lucro, con la “Gran Recogida” que tuvo lugar a principios de diciembre, el Banco consiguió recopilar más de dos millones de kilos de alimentos con la ayuda de más de 20.000 voluntarios. Con esta misión o con su proyecto “Operación Kilo”, se instalan en las principales cadenas de venta de productos alimentarios y realizan su valor humanitaria sin recibir más que la satisfacción de ayudar a los más necesitados y por supuesto, la concienciación en los distritos que conforman las distintas ciudades donde trabajan el problema real del hambre, el paro, el abandono familiar y el despilfarro de alimentos.

En su página web, cualquier persona puede encontrar la información necesaria para colaborar de forma ocasional en sus distintas campañas o de forma permanente, donde se trabaja una media de tres días a la semana durante cuatro horas.

Banco de alimentos

En el año 2017, se calculó que más de medio millón de personas (600.000) pasa hambre en nuestro país. Su impacto en la salud mental y física es evidente, además de los prejuicios sociales que conlleva ser beneficiario de este tipo de ayudas alimentarias. Por ello, sigue siendo un tema tabú en España y una realidad social que se ha disparado en los tres últimos años pero que cada vez está más silenciada. El voluntariado no es suficiente, aunque sí muy valioso y admirable, sin lugar a dudas; pero nos deberíamos preguntar qué falla para que organizaciones no estatales sean las encargadas de paliar este problema que nos afecta a todos, y del que nos debemos responsabilizar si deseamos vivir en pleno.

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¿Qué traerá el 2020 al distrito?

Las canchas deportivas de la calle San Mariano mejorarán su iluminación
CANCHAS

El deporte base es aquel considerado formativo y que potencia valores de compañerismo, lealtad y juego limpio. Bajo esta premisa durante el 2020 el distrito tratará de potenciarlo. Para ello, una de las iniciativas será la mejora de la visibilidad a través de la iluminación de las canchas Instalación Deportiva Básica, ubicada en la calle San Mariano del barrio de Canillejas, así como el aparcamiento disuasorio que se encuentra anexo.CANCHAS

De esta forma, el espacio deportivo podrá seguir utilizándose cuando anochezca y, a su vez, los conductores que dejan sus vehículos en dicho aparcamiento podrán hacerlo con las condiciones de seguridad necesarias para su uso.

La mejora en la iluminación ha salido adelante gracias a una proposición presentada por el PSOE y aprobada por unanimidad por todos los grupos municipales durante el último pleno del distrito celebrado el pasado 18 de diciembre.

Los mayores podrán disfrutar de un extenso catálogo de películas

La Junta Municipal del distrito ha firmado un acuerdo de colaboración con Lomatena Investments. Se trata de una iniciativa dirigida a los centros de mayores del distrito donde las personas de mayor edad disfrutarán de un gran catálogo de cine perteneciente a la plataforma FlixOlé, centrada en la difusión del cine español. Así, durante los próximos cuatro años en algunos de estos centros se podrán disfrutar muchos de los clásicos de manera gratuita.

Está previsto que las proyecciones se organicen en ciclos temáticos con una periodicidad semanal. El primer espacio donde se podrán visualizar las películas es el Centro de Mayores Canillejas, debido a que éste ya cuenta con las condiciones necesarias. Además, la Junta Municipal ha anunciado que va a adquirir dos pantallas y dos proyectores destinados a los Centros de Mayores de Pablo Casals y Pegaso.

Con el objetivo de servir de herramienta de difusión del patrimonio cinematográfico español, FlixOlé cuenta con un catálogo que reúne más de 3.000 títulos, entre los que también están incluidos grandes clásicos internacionales, series y cine europeo y americano. Durante la presentación, el Concejal-presidente, Martín Casariego, resaltó la generosidad de Enrique Cerezo, presidente del Club Atlético de Madrid y fundador de FlixOlé, por haber cedido la colección de títulos de forma gratuita para llevar a cabo este proyecto cultural. Asimismo, Casariego mostró su «orgullo» con la iniciativa, al considerarla «uno de los mejores incentivos para animar a los mayores a salir de casa y relacionarse viendo películas».

Continúan las acciones para mejorar la movilidad en Rejas

BUSFIRMA CONCEJALLa propuesta lanzada por Más Madrid y aprobada por unanimidad por todos los grupos municipales pretende acabar con la situación en la movilidad del barrio de Rejas. Durante el último pleno del distrito celebrado en el mes de diciembre, el grupo municipal Más Madrid solicitó que “el Ayuntamiento se ponga del lado de los vecinos para solucionar este problema con un plan que contenga una serie de puntos imprescindibles” para mejorar el transporte público. Dentro de las acciones planteadas destaca la necesidad de que el Metro llegue hasta este barrio o la colocación de agentes de movilidad en la rotonda de Canillejas que favorezcan la incorporación del tráfico privado y el autobús 77.

Por su parte, el Concejal-presidente del distrito, Martín Casariego, explicó que son “conscientes del problema de Rejas” y anunció que durante este 2020 “se va a hacer una nueva línea de la EMT”, de la que más adelante se informará del recorrido y los horarios, y que han solicitado “que se implemente la línea 77” de forma que haya más frecuencia.

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La Parroquia San Joaquín se prepara para albergar su tradicional Belén

En torno a la tercera semana de diciembre un nacimiento elaborado por un grupo de personas con discapacidad intelectual estará preparado para que todos los vecinos puedan disfrutarlo. El grupo comienza a prepararlo en octubre y al finalizar las Fiestas también se encarga de la recigida.

Desde hace varias décadas la Parroquia de San Joaquín colabora y cede su espacio para organizar actividades dentro de un proyecto en el que trabajan con personas con discapacidad intelectual. La mayoría de los integrantes de este grupo acude a la Parroquia derivados de centros de la Comunidad de Madrid, o bien son vecinos del distrito y conocen el catálogo de actividades.

Todas las semanas, de lunes a jueves, se organizan talleres y cursos de teatro, pintura, catequesis o acciones con las que trabajan cómo desenvolverse en la vida diaria en situaciones habituales como ir en autobús o aprender a redactar una carta o un currículum. Los fines de semana, por su parte, también se organizan para acudir a espectáculos o al cine, entre otras salidas.

La Parroquia San Joaquín albergan su tradicional Belén

Esta Parroquia, además es conocida por exhibir todas las Navidades un belén en su interior. Durante años lo realizaba un grupo de belenistas a los que este grupo les ayudaba recogiendo material para después utilizarlo en la elaboración del Nacimiento. Sin embargo, desde hace unos cuatro años son este grupo de personas con discapacidad intelectual las que se encargan de que el distrito pueda disfrutar de su tradicional Belén.

Un Nacimiento con tres meses de trabajo

La Parroquia San Joaquín albergan su tradicional BelénPara ello, desde el mes de octubre comienzan a organizarse con una persona que les ayuda a coordinarse para tenerlo todo preparado cuando llega la Navidad. Los materiales que utilizan son reciclados, al igual que las figuras que tratan de reutilizar; el resto de elementos, en cambio, van cambiando en cada edición con las nuevas aportaciones. Así, cada año da como resultado un belén diferente elaborado en su totalidad por el grupo: ellos recogen ramas que luego colocarán, traen la tierra necesaria, recogen cartones y construyen y pintan las casas que aparecerán en el nacimiento, una de las actividades que más disfrutan.

En el mes de noviembre estuvieron pintando las casitas que ya habían construido, y pegando los arbustos, bellotas, hojas y castañas que también han recogido a lo largo de las últimas semanas. Además, también han hecho montañas con papel de periódico. A mediados de este mes comenzarán a montarlo y previsiblemente en torno a la tercera semana de diciembre ya estará preparado y abierto al público. En esta ocasión, al igual que en ediciones anteriores el Belén ocupará cerca de tres metros y podrá contemplarse cerca del altar de la Parroquia.

La Parroquia San Joaquín

En total, son unas 30 personas las que participan en estos talleres organizados por la Parroquia de San Joaquín. Y, a su vez, todos ellos participan en la creación del Belén en la medida de su disponibilidad: normalmente los martes son el día que suelen dedicar un tiempo a la preparación. La franja de edad de sus componentes va desde los 22 hasta los 65 años y, tal y como ellos se definen, son un grupo de amigos. Aquí, todos tienen la misma importancia y cada uno de ellos tiene un rol importante dentro del grupo. De esta forma, una de sus principales características es el apoyo que se muestran y la importancia que le dan al respeto que existe entre unos y otros.

Como siempre, el nacimiento estará colocado hasta que terminen las Fiestas y después, como todos los años el grupo también se encargará de la recogida: la tierra limpia se devuelve a los jardines y lo que se puede conservar se guarda para el próximo año.

La Parroquia San Joaquín albergan su tradicional Belén

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Banco de Alimentos para las familias sin recursos

Integrado en la Asociación por la Vivienda Digna de San Blas-Canillejas, reparten alimentos a 350 familias del distrito a las que hacen un seguimiento periódico. Del total de personas a las que atienden destaca la gran cantidad de mujeres y niños menores de 12 años.

Desde hace más de 15 años el Banco de Alimentos ayuda a personas con necesidades del distrito. Su misión principal es aportar alimentos a todas las familias que lo requieran, por lo que para poder ofrecer una asistencia organizada se coordinan con el resto de instituciones y asociaciones que operan en el San Blas-Canillejas.

Banco de Alimentos trabajo y asistencia para las familias sin recursos

El Banco de Alimentos forma parte de la Asociación por la Vivienda Digna que trabaja en el distrito desde el año 2003. En la actualidad su sede se ubica en la calle San Faustino, 23, y desde allí reparten la comida que reciben del Banco de Alimentos de Madrid, ubicado en Colmenar Viejo, de distintos supermercados que les donan productos antes de que venza la fecha y también de vecinos que colaboran de forma altruista. Entre los productos que más escasean este invierno se encuentran los de higiene personal, leche de continuación para bebés, pañales y potitos.

Para poder acceder a la distribución de los alimentos, los solicitantes deben aportar una serie de documentación como el DNI o pasaporte, la partida de nacimiento, el libro de familia, el padrón actual, el informe de vida laboral, así como las nóminas, pensiones o ayudas que reciban. El seguimiento a las familias lo realizará la Directiva de la Asociación por la Vivienda Digna con permiso del Banco de Alimentos; y, después, la organización deberá entregar estos documentos en el Banco de Alimentos Central. De forma paralela, también se encargan de realizar un seguimiento de las personas a las que atienden tanto ellos como otras instituciones del distrito, de forma que tienen un control de su situación.

Banco de Alimentos trabajo y asistencia para las familias sin recursos

Con el paso de los años el número de personas que van en busca de alimentos ha aumentado. La mayoría son vecinos del distrito: “Hay familias muy necesitadas que están a expensas de lo que nosotros les damos porque no tienen nada; otras se mantienen con la pensión de los abuelos”, explica Justa Rodríguez Díaz, presidenta de la Asociación. Cada mes atienden de media a unas 600 personas. Dentro de éstas se encuentran unos 40 bebés, de entre 0 y 2 años; unos 40 niños menores de 12 años y cerca de 60 pensionistas.

Banco de Alimentos trabajo y asistencia para las familias sin recursos

Rodríguez detalla que muchas de las familias a las que atienden están formadas por hasta 8, 9 o 10 componentes. Y, además, destaca una mayor presencia de mujeres frente a hombres: “Hay muchas madres solteras, separadas y víctimas de violencia de género”. De éstas últimas aclara que la mayoría provienen de Latinoamérica y Marruecos.

Como cada Navidad, la Asociación por la Vivienda Digna de San Blas-Canillejas también está preparando la “Entrega de juguetes” que se celebrará a finales de diciembre. Los voluntarios que componen la Asociación organizan una fiesta en la que los niños y niñas inscritos en la recogida de alimentos, así como los que sus padres decidan apuntar, debido a su situación económica, reciben un regalo pensado según las edades. Algunos voluntarios se disfrazan de Reyes Magos, ofrecen galletas, turrón, chocolate, zumos y refrescos, y entre todos organizan obras de teatro. El año pasado se acercaron a esta fiesta cerca de 300 niños, una cifra que este año pretenden igualar.

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