El trazado de las primeras mujeres que llegaron a Ciudad Pegaso a través de fotografías

Obreras Sin Fábrica es una exposición que recoge entrevistas, fotografías y testimonios de las primeras mujeres que llegaron en los años años de la posguerra a Madrid y, en concreto, al barrio de Ciudad Pegaso. El proyecto se puede visitar en el Espacio de Igualdad Lucía Sánchez Saornil.

La exposición Obreras Sin Fábrica muestra una serie de fotografías realizadas por Ana De Miguel y extraídas de un fotolibro publicado en 2018 que recorre las vidas de las primeras mujeres que llegaron al barrio. Los retratos se capturaron durante las entrevistas que hicieron a estas mujeres intercaladas con fotografías de la fábrica donde trabajaban y los objetos que allí había: camiones, monos de trabajo, linternas e imágenes del propio barrio, donadas por familias que cuentan cómo éste ha evolucionado en comparación con la actualidad.

El proyecto, que recoge las entrevistas realizadas a estas mujeres sobre su historia de vida, responde a cuestiones que nos dan pistas sobre este duro proceso protagonizado por mujeres: cómo llegaron aquí, cómo era su vida antes de emigrar, cómo vivieron el proceso de migración en la posguerra o si fueron felices. El objetivo era saber cómo ellas percibían y habían vivido siendo ellas las protagonistas, ya que “las mujeres son olvidadas en estas investigaciones”, explicaba Bárbara Durán. “O les preguntábamos nosotras en este momento mientras están vivas y podemos enterarnos o nadie se iba a encargar de hablar de ello. Consideramos que la información que nos podían dar era un trabajo antropológico vital que se iba a perder”.

La exposición es la historia del barrio de Ciudad Pegaso a través de las vivencias de las mujeres de las fábricas. Nos hace entender un proceso generalizado que se dio en España: el éxodo rural; en un caso específico que es idóneo para ejemplificar esta etapa de la historia ya que alrededor de la fábrica convivían trabajadores, cargos medios y altos directivos en una “burbuja”. La investigación, expuesta en fotografías, recoge la travesía de esas madres que cumplían su “rol familiar” y trabajador.

Las personas detrás de la iniciativa

La financiación del proyecto es autogestionada. Las autoras han conseguido llevar a la luz todo esto sin ayuda estatal, vendiendo pañuelos en fiestas, bolsas de tela y la venta de su fotolibro: “Preferimos la autogestión para no perder el control sobre lo que hacemos. Somos libres y precarias, pero libres”, cuenta Bárbara.

Las personas que han realizado este trabajo son herederas de esta forma de vida, ya que sus propias abuelas fueron las que poblaron este barrio hace más de sesenta años: “Hemos trasladado muchos elementos de la fábrica a nuestra identidad”. Lo componen Enrique Moral, antropólogo que vertió la idea de investigación; Bárbara Durán, arqueóloga contemporánea; Ana de Miguel, fotógrafa y Claudia García, trabajadora social.

El próximo mes de septiembre se volverá a exponer en el Centro Cultural de Ciudad Pegaso y otros lugares propuestos que se irán desvelando en el futuro. El hecho de que estos proyectos puedan llegar al distrito y de forma gratuita, evidencia que hay recovecos que pueden contarnos historias que nunca deberían borrarse de nuestra memoria colectiva.

Obreras Sin Fabrica