“El teatro puede cambiar a la sociedad”
Tras recorrer el Festival ‘Ellas Crean’, en el Institut Français, la Nave73 y la Casa Árabe, El silencio de las murciélagas, una obra de dramaturgia contemporánea llegó a nuestro Centro Cultural Miguel de Cervantes. Está escrita por la francoargelina Anais Allais y dirigida por Rachel Mastin.
Cóctel de procedencias sería una buena forma de describir en tres palabras la esencia de El Silencio de las Murciélagas. Francia, Siria, España. Oriente, Occidente, guerra, ciudad, burocracia. Escrita por la franco-argelina Anaïs Allais a partir de sus conversaciones con una refugiada siria de Damasco, esta obra teatral con parte de ficción se basa en la historia de Nur, una activista política que huye de la represión de la Primavera Árabe, así como del recuerdo de su esposo asesinado. En una metrópolis europea que le viene demasiado grande, se ve obligada a compartir piso con Maya, una joven occidental que acaba de salir de una relación amorosa. “El mensaje que se quiere transmitir es el encuentro entre dos mujeres que vienen de mundos totalmente distintos y que acaban de pasar por un momento durísimo de su vida”, explica la directora de la obra, Rachel Mastin. “Aunque la comunicación es muy difícil, al final se apoyan, y eso es lo verdaderamente importante”.

“El mensaje es el encuentro entre dos mujeres de mundos opuestos”
Ambas guerreras tienen una criatura creciendo en sus entrañas, y quizá sea eso lo únicoque les permite olvidarse, al menos momentáneamente, de las heridas abiertas del pasado, para impulsarse hacia una suerte de futuro tan incierto como aterrador. Distintos idiomas,“aquí” y “allí”, pensamiento, sueño y realidad; todo se entremezcla en una clara muestra de la confusión que reina en las vidas de Nur y Maya. En su piso habita un nido de murciélagas en periodo de gestación, como las inquilinas, pero no es lo único que tienen en común. Al igual que los pequeños animales, las mujeres gritan muchas veces sin ser oídas.
La música es vital, y se crea en directo desde el mismo escenario. De la mano de Ariel Muñoz e Iñaki Salcedo, guía la trama y transporta al espectador allá donde van las protagonistas, sumergiéndolo en unos recuerdos tan crudos que duelen. También sirve de punto de encuentro para los enamorados, de refugio para los recuerdos que nos confían las protagonistas, rotas por dentro; de bálsamo para sanar sus cicatrices aún supurantes.

“El teatro nos acerca realidades que no queremos ver”
Tratando un tema tan candente y polémico hoy como es la crisis de los refugiados, la directora, Rachel Mastin que también es actriz, afirma que “es una gran responsabilidad. Por eso, primero nos documentamos, leímos, vimos documentales… Hicimos un gran trabajo de investigación”. Y es que, ante la pregunta de si el teatro puede cambiar la sociedad, su respuesta es un tajante sí. “El arte nos acerca realidades que nos quedan demasiado lejos como para preocuparnos por ellas, nos permite empatizar con historias de personas que podrían haber sido tú. Eso es lo más importante en la vida para que algún día todos podamos convivir en paz”.
Paula Caz
Fotos: Elena Quintanar/EllasCrean




















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Háblenos del presente y del futuro



Cuando volvimos a Madrid aquel verano, empecé a indagar sobre aquella parte de su creación literaria que había quedado escondida bajo su faceta de autora exclusivamente infantil, y me parecieron fascinantes su vida y su obra.Conocí a Gloria Fuertes en 1993, en el Rincón de la Victoria, un pueblo de la costa de Málaga. Gloria estaba allí pasando el verano, y yo estaba con mi familia de vacaciones, mis hijos eran pequeños y teníamos en casa libros infantiles de ella. Un día la vi y la saludé, con el reparo de quien se acerca a alguien ilustre, pero Gloria estuvo muy amable y nos enredamos en una conversación acerca de niños y libros y ahí fue cuando, para sorpresa mía, Gloria me habló de sus poemas para adultos. Me recitó algunos con su voz tan característica y descubrí que, detrás de aquella mujer famosa por su literatura infantil, se encontraba una escritora multidisciplinar. Durante algunos días volvimos a coincidir en la playa y seguimos charlando, yo le confesé (con la audacia de los ignorantes) que también escribía y lo que recibí a cambio fue el ánimo de quien lo ha tenido muy difícil y el impulso de seguir la propia vocación. Las vacaciones terminaron para nosotros, ese último día nos despedimos y no volví a verla, pero guardo muy buen recuerdo de aquel verano. En 2017 se organizó un homenaje por el centenario de su nacimiento, así que no quise perderme el evento y allí comprobé lo querida y desconocida que era para el gran público.