Cómo sobrevivir a una cuarentena

Este artículo ha sido escrito el día 17 de marzo de 2020 y todo su contenido está enfocado a gestionar la situación actual de la mejor forma posible, no pudiendo anticiparse ni prever acontecimientos de los próximos días o semanas.

Estos días estamos viviendo una situación excepcional a nivel mundial debido a la epidemia de COVID-19. De esta cuarentena se hablará en los libros de historia y currículums, pero para ello primero hay que superarla.

Los primeros que tienen que hablar (y lo hacen cada día) sobre este virus son los profesionales sanitarios, ya que biólogos, epidemiólogos, enfermeras, médicos y un largo etcétera son los que tienen más contacto con este fenómeno. Pero lo cierto es que una vez nos ha quedado claro que debemos lavarnos las manos, toser en el codo y mantener la distancia social, solo nos resta quedarnos en casa y esperar que esto pase lo más rápidamente posible, y los psicólogos podemos ayudar a ello.

Lo primero es dejar claro que nadie nos ha preparado para vivir esta situación y que por tanto los sentimientos de incertidumbre y agobio son normales. Estos pensamientos tendremos que intentar gestionarlos, pero nunca evitarlos o intentar controlarlos (porque no se puede). Los seres humanos buscamos vivir en un mundo con cierto control donde sepamos qué esperar de las cosas y este escenario nos trastoca totalmente.

Aunque es importante estar actualizado de las medidas que se impongan en estos días, no es recomendable sobreexponerse a las noticias (consultar máximo 3 veces al día el número de infectados) ya que solo aumenta la tensión, la vigilancia constante a síntomas propios y la histeria. Para sobrevivir, no podemos estar pensando en el virus 24 horas al día, hay que ocupar la mente en otras cosas.

Para poder mantener una buena salud mental pasando tantos días en casa hay que afrontarlos con metas a corto plazo y como una carrera de fondo (como si fuésemos opositores o marineros). Nuestro objetivo no debe ser aguantar dos semanas (o las que se necesiten), sino cumplir un día sin salir de casa, que es mucho más asequible. Y cada día tendremos que ponernos dos objetivos. Algunos ejemplos pueden ser limpiar alguna parte de la casa, hacer una videollamada, ver una película/serie, limpiar la galería del móvil, actualizar el CV o lo que se nos ocurra… También es muy importante felicitarse a uno mismo al final del día si se ha conseguido e incluso se pueden compartir las hazañas con amigos o familiares, para sentirnos útiles y productivos durante este tiempo.

Otras cuestiones igualmente importantes serían establecer una rutina diaria con horarios, una buena higiene (no vivir todo el día en pijama), poder tomar el sol un poquito, cuidar la alimentación y hacer deporte para contrarrestar esa reducción de la actividad.

Además, como vamos a pasar una larga temporada en casa, es relevante mantener un buen clima dentro de ella. Reducir las discusiones al máximo es una premisa fundamental, porque según pasen los días estaremos más irritables y será más fácil que surjan conflictos. Por eso debemos ser comprensivos y unir fuerzas para conseguir el objetivo: sobrevivir un día más a la cuarentena. Se pueden hacer actividades en familia y compartir anécdotas, pero también es importante que cada miembro tenga una parte del tiempo para sí mismo y no estar todo el rato juntos. Como idea divertida, se pueden crear normas en casa con multas para los que discutan y celebrar un homenaje con ese dinero al terminar la cuarentena.

Otra reflexión a extraer es que hemos vivido siempre en una sociedad estresada y estresante que nos obliga a vivir con prisas y ahora de repente nos regala todo el tiempo del mundo. Y, aunque parezca paradójico, no es fácil gestionar todo este tiempo de repente. Por eso podría ser buena idea parar a reflexionar sobre nuestra vida y nuestros valores. Ponernos en contacto con nosotros mismos (quizás por primera vez) e identificar qué queremos y qué no queremos mantener después de este periodo.

En cambio, una cosa positiva del momento que vivimos es la conectividad. No hay mejor momento histórico para vivir una cuarentena, porque ¡no hay forma de perder el contacto! Utilicemos las redes sociales y las tecnologías para mantener contacto con familiares y amigos, preguntar por sus días y por cualquier cosa no relacionada con el virus.

Tenemos la enorme suerte de ser una cultura solidaria y cercana, y surgen cada día iniciativas para facilitar la estancia en casa. Conciertos online, clases de gimnasio, libros, series y películas gratuitas, etc. Eso sí, si me preguntas si es el momento más indicado para ver películas sobre el apocalipsis zombie… no sabría responderte, pero sí te puedo asegurar que el sentido del humor es imprescindible en situaciones como esta.

Por último, animarte a retomar esas actividades que siempre has pospuesto por falta de tiempo, ¡ya no tienes excusa! Retoma ese instrumento musical, esa afición a la lectura, escritura, baile, cocina… y salgamos de esta cuarentena sanos, cultos y en forma.

Daniel Pérez

Psicólogo graduado por la Universidad Autónoma de Madrid,
actualmente cursa el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad Alfonso X el Sabio.
 Sus pasiones profesionales son la práctica clínica,
la investigación y la divulgación de la Psicología para acercársela a la gente.