Las Tertulias de La Gradona: “Ayer y hoy de San Blas-Canillejas”

Página del Distrito mira al pasado, el presente y el futuro de nuestro Distrito para descubrir cómo ha cambiado con el paso de los años. Para conocer esta evolución, hemos contado con la opinión de Miguel Ángel García, presidente de la A. V. Polígono H San Blas; José Luis Mesa, presidente de la A. V. Amistad Canillejas; Nuria Pérez, secretaria de la A. V. Aquitania-Arcos; y Alejandro Hernández, vicepresidente del Grupo 77.

¿Cómo veis la situación actual del Distrito?

Miguel Ángel García (M.G.): Actualmente, el Distrito sigue afrontando retos históricos derivados de su pasado minero. La extracción de sepiolita continúa condicionando el desarrollo de algunas zonas, mientras que la abundancia de agua subterránea ha dado lugar a las Lagunas de Ambroz, un espacio con potencial ambiental cuyo futuro sigue sin compatibilizar los intereses de recuperación del entorno con la actividad minera.

José Luis Mesa (J.M.): El problema que más me preocupa actualmente es el acceso a la vivienda. Según un estudio, San Blas-Canillejas ha sido seleccionado como el Distrito de Madrid donde más ha aumentado el precio de la vivienda y del alquiler. Esto provoca una situación que dificulta la emancipación de los jóvenes y les obliga, en muchos casos, a tener que abandonar el Distrito y trasladarse a otras zonas de la ciudad ante la imposibilidad de asumir los costes.

Nuria Pérez (N.P.): La vivienda es uno de los grandes problemas del Distrito. Cuando llegué a vivir aquí hace muchos años, los precios eran asequibles, pero hoy en día comprar o alquilar una vivienda resulta muy complicado. Aun así, lo que más me preocupa es el deterioro en materia de mantenimiento y limpieza. Veo las calles cada vez más sucias y, por el momento, no percibo que se estén tomando medidas eficaces para revertir esta situación.

Alejandro Hernández (A.H.): Considero que el Distrito está avanzando y que, año tras año, sigue haciendo mejoras evidentes. Sin embargo, creo que uno de los problemas es la gran cantidad de asociaciones existentes, ya que, en ocasiones, generan confusión entre los vecinos y dificultan que tengan una visión clara de la realidad y de las iniciativas que se llevan a cabo. Lo que echo en falta es que nosotros, como asociaciones, nos dediquemos a aclarar los problemas de los vecinos en vez de hacer política.

Las Tertulias de La Gradona Ayer y hoy de San Blas Canillejas

¿Qué recuerdos tienen de su infancia en el Distrito?

(M.G.): Yo crecí en el Gran San Blas, una zona formada por viviendas modestas y asequibles, muchas de ellas de apenas 50 metros cuadrados. En aquella época había trabajo en la ciudad y muchas familias jóvenes se instalaban aquí porque podían comprar una casa y pagarla cómodamente a lo largo de los años. El principal inconveniente era el transporte, ya que apenas existía transporte público y, para ir al centro de Madrid, muchas veces teníamos que desplazarnos en camionetas.

(J.M.): Recuerdo que las calles eran el punto de encuentro del barrio. Allí nos reuníamos, hablábamos con los vecinos y se creaban relaciones muy cercanas entre las familias, lo que favorecía un gran ambiente de convivencia. Eso sí, tenían el inconveniente de que muchas no estaban asfaltadas y, cuando llovía, se llenaban rápidamente de barro. En cuanto a la educación, apenas había un colegio público en todo el Distrito y el resto eran centros privados, por lo que había dificultades para acceder a la escolarización.

(N.P.): En mi caso, vengo de Moratalaz, pero puedo aportar la visión que se tenía desde fuera del barrio de San Blas. En aquella época arrastraba una mala fama por la presencia de droga y de chabolas, hasta el punto de que circulaban todo tipo de exageraciones, como que los taxistas evitaban entrar porque decían que no salían de allí. Con el paso de los años, esa imagen ha cambiado por completo y hoy considero que es un Distrito tranquilo y un buen lugar para vivir.

(A.H.): Considero que la calidad de vida dependía mucho de la zona en la que vivieras. Había barrios donde apenas había servicios y se vivía con muchas carencias, sin centros de salud, colegios o infraestructuras básicas. Sin embargo, a apenas unos cientos de metros podías encontrar otras zonas con todo tipo de equipamientos y mejores condiciones. Por eso, siempre he pensado que el Distrito ha sido muy desigual y poco uniforme a lo largo de su historia.

Nuria Pérez:
“El principal problema del comercio tradicional es la falta de relevo generacional”

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¿Qué es lo que más ha cambiado en los últimos años?

(M.G.): Uno de los mayores cambios ha sido la reducción de los problemas relacionados con la droga. Hace años había un consumo y un tráfico mucho más visibles, y los gobiernos pasados no implementaban medidas para ofrecer oportunidades de formación e integración a las personas afectadas, lo que hacía muy difícil romper ese ciclo. Con el paso del tiempo se ha apostado más por la educación, la formación y la intervención social, y eso ha contribuido a que esta problemática haya disminuido de forma notable.

(J.M.): Desde los años 80, el Distrito ha experimentado una transformación muy importante. Se ha erradicado por completo el chabolismo y, además, los servicios han mejorado de forma notable. Hoy contamos con mejores conexiones con el resto de la capital, una red de transporte mucho más desarrollada y una oferta sanitaria que ha crecido considerablemente con más hospitales y centros de salud. Todo ello hace que vivir en San Blas-Canillejas sea hoy mucho más cómodo y tenga poco que ver con cómo era hace tres o cuatro décadas.

(N.P.): Creo que uno de los cambios más importantes de los últimos años ha sido la llegada de gente joven al Distrito. Este nuevo perfil de vecinos ha impulsado una mayor demanda de transporte, centros educativos, servicios sanitarios y otros equipamientos, lo que ha llevado a las administraciones a reforzar y modernizar estas infraestructuras. Gracias a ello, se ha mejorado notablemente y ofrece hoy una mayor calidad de vida.

(A.H.): El Distrito ha cambiado mucho en las últimas décadas y ha mejorado en numerosos aspectos. Yo quiero poner el foco en lo que considero que sigue siendo una asignatura pendiente, que es la excesiva politización de la vida vecinal. Creo que los debates políticos terminan eclipsando las verdaderas necesidades del barrio y dificultan que vecinos, asociaciones e instituciones trabajen unidos para resolver los problemas comunes.

Alejandro Hernández:
“La excesiva politización eclipsa las verdaderas necesidades del barrio”

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¿Creen que faltan equipamientos en nuestro Distrito?

(M.G.): Sí, creo que todavía faltan equipamientos, especialmente en el ámbito deportivo. La demanda ha crecido mucho en los últimos años y las instalaciones actuales no son suficientes para atenderla. De hecho, las últimas cifras apuntan a que cerca de 30.000 niños del Distrito en edad escolar no practican deporte porque no hay plazas ni infraestructuras capaces de dar respuesta a esa necesidad. Por eso considero que ampliar y mejorar los equipamientos deportivos debería ser una de las prioridades.

(J.M.): La mayor parte de los equipamientos que echo en falta tienen que ver con la educación y la sanidad. En mi opinión, cada barrio debería contar, como mínimo, con un instituto y un centro de salud para atender adecuadamente a sus vecinos. No es razonable que, con la población que tiene el Distrito, muchas personas tengan que recorrer 20 minutos en autobús para acudir a una consulta médica o acceder a determinados servicios educativos.

(N.P.): Veo que faltan más infraestructuras culturales en la zona de Arcos, como bibliotecas y espacios dedicados a la formación y a las actividades culturales. Además, considero que también hacen falta más instalaciones y recursos de carácter social, ya que muchas familias necesitan apoyo y servicios de proximidad para mejorar su calidad de vida. Lo primero es la cercanía y que nuestras familias estén a gusto en nuestro Distrito.

(A.H.): Yo conozco sobre todo mi barrio, Ciudad Pegaso, y considero que la cobertura de servicios es bastante buena. En general, disponemos de los equipamientos necesarios y la calidad de vida es alta. Si tuviera que señalar un aspecto a mejorar, diría que hace falta encontrar un mayor equilibrio entre el crecimiento de la población y los espacios verdes, para que el desarrollo del barrio no vaya en detrimento de las zonas destinadas al ocio y al disfrute de los vecinos.

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¿Es San Blas-Canillejas un buen sitio para vivir?

(M.G.): Desde luego que sí. Quienes hemos nacido aquí, hemos crecido en sus calles y desarrollamos nuestra vida adulta en el barrio, sabemos que es un lugar con una identidad muy especial y que cuesta encontrar otro igual. En los últimos años ha experimentado un importante crecimiento y ha mejorado en muchos aspectos, sin perder ese ambiente cercano que permite mantener relaciones sólidas y duraderas entre vecinos. Por todo ello, considero que sigue siendo un lugar muy agradable para vivir.

(J.M.): Considero que es una gran zona para vivir. Cuando has trabajado toda tu vida aquí y has desarrollado gran parte de tu vida en el barrio, acabas conociendo a muchísima gente y creando un vínculo muy fuerte con el lugar. Eso hace que sea difícil hablar mal del Distrito. Además, en los últimos años ha crecido mucho, ha llegado población joven con ganas de formar su proyecto de vida y los servicios e infraestructuras han mejorado notablemente. Todo ello hace que, desde mi punto de vista, sea un barrio del que sentirse orgulloso.

(N.P.): Sí, estoy muy contenta de vivir en el Distrito. Lo que más valoro es el gran sentido de comunidad que existe entre los vecinos, porque siempre he tenido la sensación de formar parte de una gran familia. Hay una muy buena sintonía y un ambiente cercano que hace que la convivencia sea mucho más agradable. Al final, cuando una persona se instala en un lugar nuevo, lo más importante es sentirse acogida, y creo que esa es precisamente una de las grandes virtudes de este Distrito.

(A.H.): Para mí es el mejor lugar para vivir. Soy de aquí de toda la vida y, aunque en un par de ocasiones me he ido por motivos de trabajo, siempre he acabado volviendo porque echaba mucho de menos el barrio. Aquí tengo mis recuerdos, a mi gente y el lugar donde he construido gran parte de mi vida. Al final, este Distrito siempre será especial para mí y no me imagino viviendo en otro sitio.

José Luis Mesa:
“El acceso a la vivienda dificulta que los jóvenes puedan quedarse en nuestros barrios”

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¿Ha afectado la expansión de los centros comerciales a los pequeños comercios?

(M.G.): La expansión de los grandes centros comerciales ha perjudicado claramente al pequeño comercio. Tengo la sensación de que el sistema favorece a las grandes empresas, que cuentan con muchos más recursos para competir, mientras que los negocios de toda la vida cada vez lo tienen más difícil para mantenerse. Si esta tendencia continúa, muchos acabarán desapareciendo y, con ellos, también se perderá una parte muy importante de la identidad y del alma de un barrio que nació con un carácter obrero, cercano y basado en el comercio de proximidad.

(J.M.): Creo que la expansión de los centros comerciales tiene ventajas para el consumidor, porque ofrecen una mayor variedad de tiendas, bares y servicios en un mismo lugar, lo que facilita poder elegir entre muchas opciones. Sin embargo, también tiene un lado negativo y es que se va perdiendo el vínculo con el comercio del barrio. Antes, las compras y el ocio se hacían en la calle, con comerciantes y hosteleros que conocían a los vecinos y formaban parte de la comunidad.

(N.P.): La expansión de los centros comerciales ha afectado al pequeño comercio. Ahora los negocios de barrio tienen muy difícil competir con las grandes empresas que concentran una amplia oferta en un mismo espacio y atraen a un mayor número de clientes. No obstante, considero que el principal problema del comercio tradicional es la falta de relevo generacional. Muchos propietarios se han jubilado o están a punto de hacerlo y, al no haber nadie que continúe con el negocio, numerosos establecimientos de toda la vida han acabado cerrando sus puertas.

(A.H.): Desde luego que los centros comerciales han absorbido buena parte del pequeño comercio, aunque creo que en realidad responde a la evolución de la propia sociedad y a la forma en la que consumimos hoy. Es una pena porque con el cierre de las tiendas de barrio se pierde una parte de la identidad y del carácter del Distrito. Sin embargo, también hay que entender que muchas personas encuentran en los centros comerciales una oportunidad laboral con mejores condiciones o mayor estabilidad que la que pueden ofrecer muchos pequeños negocios.

Miguel Ángel García:
“El Distrito aún arrastra restos históricos derivados de su pasado minero”

¿Cómo veis la seguridad del Distrito?

(M.G.): Creo que la seguridad depende mucho del barrio del que hablemos. San Blas-Canillejas está formado por ocho barrios y existen diferencias muy notables entre unos y otros. Hay zonas con una presencia policial y unas medidas de seguridad muy elevadas que, en ocasiones, también limitan parte del ocio y la actividad vecinal. En cambio, hay otras donde la falta de control provoca situaciones que acaban afectando a la convivencia. Por eso pienso que lo más adecuado sería encontrar un equilibrio.

(J.M.): Creo que no es una de las zonas de Madrid con mayores problemas de delincuencia o vandalismo. Sin embargo, sí me preocupa que los datos sobre violencia de género nos sitúen entre los distritos con cifras más elevadas. Aunque la seguridad general es razonablemente buena, considero que todavía hay margen de mejora y que debemos seguir trabajando para ofrecer un entorno más seguro y reforzar la imagen de cara al resto de la capital.

(N.P.): En términos generales, el Distrito no se encuentra entre los que presentan los peores índices de delincuencia de Madrid. Aun así, considero que sería conveniente reforzar la seguridad. No es que exista una situación alarmante ni que sea un lugar especialmente peligroso, pero sí hay determinadas zonas en las que, al caminar, no siempre se tiene una sensación de tranquilidad.

(A.H.): En mi caso, hace años me robaron el coche y, tiempo después, supe que la persona detenida por ese robo acumulaba más de un centenar de detenciones. Esa experiencia me hizo pensar que el problema no se limita a que haya más o menos policías en las calles. El verdadero reto está en evitar la reincidencia de quienes cometen delitos, de manera que las medidas adoptadas sean realmente eficaces.

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La escuela de música Tranvía 77 se presenta en sociedad

El Centro Cultural Ciudad Pegaso fue el marco elegido para la presentación de la Escuela de Música Tranvía 77. Coincidiendo con las fiestas navideñas, han ofrecido un concierto en el que, interpretaron diferentes composiciones.

Escuela de Música es un proyecto joven que se materializa en el mes de marzo de 2024. De la mano de dos profesionales de la música: Gonzalo Santos y Danae Álvarez, abre sus puertas para responder a la demanda musical del barrio donde se encuentra ubicada, en la colonia Ciudad Pegaso, en el barrio de Rejas.

escuela de musica tranvia da su primer concierto

Gonzalo Santos es un destacado guitarrista, que atesora una amplia carrera interpretativa con importantes bandas y artistas del panorama musical español. De la misma forma, posee una dilatada carrera como pedagogo, destacando la formación de importantes músicos durante su función docente.

escuela de musica tranvia da su primer concierto

Danae Álvarez, pianista cubana, ha desarrollado una importante carrera como pianista solista, así como integrante de diferentes formaciones de cámara, instrumentales y vocales. Además, posee una dilatada experiencia docente, desde niveles iniciales de formación hasta profesionales. También está formada como musicoterapeuta y es especialista en música para la primera infancia.

escuela de musica tranvia da su primer concierto

 

Ambos unen sus inquietudes e ilusiones para dar forma a este proyecto de Escuela, que nace con el objetivo de ofrecer una educación musical que no solo se enfoque en la enseñanza técnica de los instrumentos, sino también en el desarrollo de habilidades creativas, emocionales y sociales a través de la música. Un espacio donde los estudiantes no solo aprendan a tocar su instrumento, sino que también experimenten la música como una herramienta para la expresión personal y el trabajo en equipo.

escuela de musica tranvia da su primer concierto

Ofrecen una formación musical inclusiva y de calidad para personas de todas las edades y niveles. Desde principiantes hasta músicos profesionales. Actualmente tienen una oferta académica que contempla: guitarra, piano, bajo eléctrico, ukelele, flauta travesera, canto, musicoterapia, música y movimiento, música en familia y música para bebés.

escuela de musica tranvia da su primer concierto

Enseñan una amplia variedad de géneros, desde jazz y música popular hasta música clásica, un enfoque personalizado para que cada alumno pueda explorar su pasión musical. Su metodología está basada en el respeto, la paciencia y la confianza en la capacidad musical de cada persona, promoviendo un ambiente de aprendizaje amigable y estimulante.

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“Rejas es una isla dentro de Madrid”

La ausencia de una red adecuada de transporte público y de la implantación de un plan de movilidad que alivie el privado genera un efecto isla en el barrio de Rejas. 17.000 vecinos se ven afectados por este problema.

 

 

Seguimos igual que hace 50 años. Estamos completamente aislados”, explica Carmen Salamanca, presidenta de Grupo 77 y vocal vecino de Más Madrid en el distrito en referencia al problema que padece con el transporte público el barrio de Rejas, en el que viven 17.000 habitantes: “Afecta a toda la movilidad global y esto incide notoriamente en la economía del barrio, sobre todo en el pequeño comercio. Esto es una isla dentro de Madrid”.

Rejas cuenta  con tan solo una línea de autobús, la 77, “que habitualmente va atestada de público y tiene una frecuencia de paso insuficiente. A veces de 35 minutos. Son tremendos los atascos que se producen en Canillejas y Ciudad Pegaso, su vía de salida, y esto, naturalmente, tiene relación con la prestación de su servicio. Necesitamos que se incremente el transporte público”. La solución podría venir con la apertura de la estación de tren de O’Donnell, “algo que siempre se ha prometido, o con la ampliación de la red de metro”. El efecto isla que padece la zona se incrementa los días de partido: “El Atlético de Madrid nos ha mostrado su apoyo en este sentido”.

mani rejas
mani rejas

A todo esto hay que añadir la proliferación de grandes superficies, “por ejemplo, para dentro de poco está anunciada la apertura de una residencia de mayores, con el tránsito de personas y de vehículos que esto va a conllevar”, relata Marisa Fernández, miembro de la plataforma y también vocal vecino de Más Madrid, para quien la solución podría venir “del soterramiento de la Nacional 2, un proyecto que hubo en su momento que no se puso en marcha. Aunque lo mejor sería el metro”.

Para Ángel Sastre, periodista y vecino de Rejas (Onda Madrid, As, Gol Sala…), “el problema de incomunicación que vivimos es tremendo, tanto en lo que compete al transporte público como al privado. Sólo tenemos una línea, la 77, que nos deja en La Cruz, y a partir de ahí nos vemos obligados a tener que utilizar otro tipo de transporte para movernos por Madrid. Pero la circulación con vehículo privado también es muy dificultosa, sobre todo los días en los que hay partido de fútbol en el Wanda Metropolitano. Las salidas están colapsadas”. No obstante, Sastre no confía en el valor que pudiera aportar la creación de una línea que concluyera en la plaza Alsacia: “Es una opción que se está barajando, pero, francamente, no creo que sirviera para mucho. Yo prácticamente llevo viviendo aquí toda mi vida, antes con mis padres, y Rejas siempre ha estado aislado. Urge buscar una solución tanto para el transporte público como para el privado”.

Manifestaciones

En numerosas ocasiones los vecinos se han manifestado para llamar la atención de las autoridades sobre este asunto, en las que han proliferado eslóganes del tipo: “Queremos metro, queremos tren, queremos accesos que nos vengan bien”;  “Esto es una isla dentro de Madrid donde los vecinos no pueden salir”; y “Ven a las rebajas, ven a trabajar, y mientras los vecinos sin movilidad”.

En los últimos  años se han ido construyendo alrededor del barrio grandes vías rápidas, A-2, M-40, M-21…, lo que ha incrementado el efecto isla. A esto hay que añadir el aumento de viviendas, que ha triplicado la población, y la instalación de grandes superficies comerciales. Las medidas más reclamadas por los ciudadanos son: la apertura de la estación de RENFE de cercanías, la llegada del metro y la creación de una línea de la EMT que uniera Rejas con distintos lugares de interés del distrito.

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De la distancia social al apoyo vecinal

Apoyo vecinal san blasLa crisis sanitaria quedó atrás, pero el COVID-19 dejó al descubierto carencias y dificultades socioeconómicas que se cronificarán si no se toman medidas. La Red de Apoyo Vecinal hace balance de iniciativas desarrolladas en estos meses gracias a la voluntad de colectivos comprometidos con la gente del distrito. Hay que tomar nota.

La magnitud de la crisis social que ha provocado la pandemia en nuestro distrito excedió lo que la Junta de Distrito podía asumir con sus recursos: un presupuesto para alimentos gestionado a través de Servicios Sociales que supone un montante económico asignado a 500 familias y 150 personas individuales y el reparto de 460 menús diarios.

Entidades y colegios del distrito, contando con la colaboración de voluntarios y de comercios, tuvieron que apoyar suministrando alimentos a multitud de familias que se salen del marco de los requisitos que piden las instituciones o que no tienen acceso a ellos por cualquier otro motivo.

Los datos son tremendos: la Red de Apoyo Vecinal, que en un principio se dedicaba a labores de acompañamiento a personas solas o familias con problemas como ir a la farmacia, a la compra, al hospital, etc., pronto se vio desbordada por peticiones de comida que fueron asumidas directamente o derivadas a otras entidades del barrio. Cuenta con 55 personas voluntarias, ha atendido hasta el momento unos 100 casos y promovió una campaña con comercios del distrito para recibir donaciones de alimentos por parte del vecindario. La Red trabaja en estrecha colaboración con la Plataforma de Parados que atiende a unas 350 personas aproximadamente y que tiene lista de espera. La Red de Apoyo Vecinal además canaliza sus donativos hacia esta entidad.

Apoyo Vecinal trabaja en estrecha colaboración con la Plataforma de Parados que atiende a unas personas y tiene lista de espera
Apoyo Vecinal trabaja en estrecha colaboración con la Plataforma de Parados, que atiende a unas 350 personas y tiene lista de espera

En el CEIP Valle Inclán se centralizó la ayuda a las familias con necesidades de varios colegios del distrito. Atendían a unas 1.200 personas adultas y más de 420 menores. Activaron un servicio de donación de pañales y leche maternizada ya que contaban con bastantes bebés menores de dos años. Mantuvieron la colaboración con los hermanos Sandoval hasta que los cocineros pudieron volver a reactivar su restaurante y concluyó su compromiso. Ahora cuentan con 500 menús que reparten en el centro escolar.
Vivienda Digna (La Chimenea) de Canillejas atiende a 800 personas y 600 familias y no da más de sí. Nazaret tiene censadas mil familias demandantes.

En Rejas, un grupo de ayuda conformado alrededor de la parroquia de San Cristóbal, ha podido atender a 240 familias, casi 800 personas, cuando la media normal desde la crisis de 2008 eran 80 familias.

A esta lista habría que sumar otros colectivos de ámbito estatal con representación en el distrito y a entidades de carácter eclesiástico. Y esto no tiene perspectiva de acabar pronto.
Diariamente aumenta el número de peticiones de ayuda que vamos cubriendo como podemos. Hasta que no podamos más.

La Red de Apoyo Vecinal, dedicada en principio a labores de acompañamiento, pronto se vio desbordada por peticiones de comida
La Red de Apoyo Vecinal, dedicada en principio a labores de acompañamiento, pronto se vio desbordada por peticiones de comida

Nuestro distrito tiene una larga experiencia en afrontar crisis desde que fue creado en los muy primeros años sesenta del siglo pasado. Siempre ha habido una respuesta vecinal a los problemas de vivienda, la devastación que supuso la droga en el distrito, la crisis de 2008. Por ello, ha habido músculo suficiente para dar una respuesta rápida allí donde la Administración no llega.

El 16% de población que vivía al límite, según Cáritas, ha sido golpeada por la falta de empleo, la falta de recursos habitacionales y la carencia de alimentos. Se ha incrementado el número de familias con necesidades vitales y que antes del COVID-19 sobrevivían con pocos recursos, con empleos precarios, con una fragilidad que se ha hecho añicos.

Si la solidaridad vecinal no hubiera funcionado la situación sería aun más dramática. Ha sido notable el apoyo y compromiso del pequeño comercio del distrito.

Creemos sin embargo que la solidaridad que se pone de manifiesto en momentos de emergencia social no puede ser un recurso que tape la necesidad de unas políticas sociales públicas que, como se ve, son tan necesarias. Es el momento de optimizar todos los recursos del distrito para paliar la desigualdad y la pobreza, para que los derechos constitucionales también puedan ser ejercidos por la población de los barrios sin dejar a nadie atrás.

En el CEIP Valle Inclán se centralizó la ayuda a las familias con necesidades de varios colegios del distrito
En el CEIP Valle Inclán se centralizó la ayuda a las familias con necesidades de varios colegios del distrito

Sería necesario hacer un buen diagnóstico de las necesidades del distrito por parte de la Junta, contando con la participación de las entidades y espacios vecinales que conocen el día a día de la pobreza y la exclusión. De este modo los presupuestos asignados y los requisitos requeridos serían más realistas y ajustados a la hora de proporcionar las ayudas. Fortalecer con recursos personales y económicos a los Servicios Sociales debería ser una prioridad en estos momentos y en los de la posterior supuesta normalidad cuando se controle la pandemia ya que, si no el virus, la emergencia social va a estar ahí. Así mismo, desde las instituciones se puede jugar un importante papel en la búsqueda de proveedores que suministren materias primas y de acondicionar cocinas ya existentes pero no utilizadas ahora para la preparación de alimentos.

Es evidente que la red social de San Blas-Canillejas, con puntos de referencia vecinal como el Espacio Vecinal Montamarta, La Chimenea, Plataforma de Parados, Banco de Alimentos de la Asociación por una Vivienda Digna, la Asociación Nazaret, el Grupo 77 Rejas, y otros, debe fortalecerse manteniendo su labor cotidiana y ayudando a reconstruir el tejido social de apoyo del distrito que no solo abarca a las familias sin recursos sino a las personas mayores, la infancia con pocas alternativas, las mujeres en situación precaria o de violencia, y un amplio número de colectivos e individualidades que encuentran en lo comunitario un espacio/tiempo para la cooperación y la convivencia.

Debemos trabajar juntas, instituciones, redes de apoyo, comerciantes. Todo el distrito tiene que salir de esta con una lección aprendida: tenemos que poner las bases para que no nos vuelva a pasar.

San Blas-Canillejas siempre ha resistido.

Apoyo Vecinal San Blas-Canillejas

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