Algarabía, flamenco en estado puro en el CC Antonio Machado

San Blas-Canillejas es un distrito descaradamente flamenco, un género que llena siempre el auditorio del Centro Cultural Antonio Machado (400 butacas). En esta ocasión el espectáculo lo puso el grupo Algarabía, un grupo de personas que no gritan, sino que bailan al mismo tiempo como los ángeles todos los palos jondos y que acaban rematando en una fiesta de bulerías con el público puesto en pie y entusiasmado.

El grupo de flamenco Algarabía es desde hace unos años un clásico de los centros culturales de nuestra ciudad, un espectáculo de danza española y flamenco que recorre los palos más jondos, como la seguidilla y el martinete. Suavecito o despacito, a la moda, comienza el espectáculo pero va subiendo de intensidad hasta que la algarabía remata la fiesta por bulerías.

Al frente de Algarabía está sus directora Encarna Botía, profesora y alma Mater de un grupo de bailarinas (18), una perteneciente al Ballet Nacional y otra a la compañía de Luisillo que aportan entrega y profesionalidad.

Todo empezó en el Centro Cultural Buenavista en Diego de León, donde la compañía empezó con sus primeros palos del cante flamenco, después entró en la programación anual de Madrid Activa (área de Las Letras del ayuntamiento), pero desde hace un par de años ya no les llaman y son ellos mismos los que piden paso en los centros culturales como Santa Eugenia, Torito, Buenavista, Remonta, Nicolás Salmerón, Moncloa o el centro penitenciario de Navalcarnero.

“Nuestro objetivo es bailar flamenco”

“La experiencia es que siempre llenamos los auditorios, la gente quiere vernos y disfruta con este tipo de espectáculos. Lo de Madrid Activa ya es pasado y llevamos velocidad de crucero, enviamos cartas a los directores de los centros culturales (por amor al arte) y hemos creado una red porque nuestro objetivo es bailar y estamos trabajando con proyectos de mayor envergadura, en poco tiempo bailaremos en Frankfurt”, explica Encarna.

En Algarabía los y las bailarinas forman un grupo heterogéneo de profesionales como profesores de IES, ingenieros, funcionarios o universitarios, todos implicados en el proyecto. Las coreografías corren a cargo de Encarna y vestuario es de Gladys, dos patas de una mesa muy importantes para el desarrollo del espectáculo.

“Empezamos siempre el espectáculo en plan suave con los palos más jondos: martinete, seguidilla, farruca, revolera (con la música de la película de Blancanieves) y el concierto de Aranjuez (clásico español) un guiño porque es nuestro y solo tenemos este estilo de danza aquí en España y no queremos que se pierda. En la segunda parte tocamos los palos festeros: alegrías, tangos, bulerías y también las sevillanas, coreografiadas a mi manera con un toque flamenco que la gente agradece”, subraya Encarna.

La directora de Algarabía se gana la vida como profesora enseñando a bailar sevillanas a sus alumnos e intenta a acercar el espectáculo a la danza con palos y sevillanas. “Hay que acercar el flamenco a la gente joven, en mi compañía cuento con niñas desde que tenían cuatro años y es un lujo que les siga interesando el arte del flamenco”, finaliza.

Algarabía trabaja y ensaya en A bailar Madrid, calle Azcona, 44. Metros Diego de León y Ventas. www.abailarmadrid.com