Caminata lenta por las tripas del Centro Acuático

El proyecto SkimmerPOOL forma parte de las actividades de INTRANSIT, organizadas por la Universidad Complutense de Madrid con motivo de su 90 aniversario para impulsar la ecología social y mental. Al frente de este proyecto está la arquitecta y profesora de la ETSAM, María Jesús Muñoz Pardo, con el objetivo de repensar y recuperar el Centro de Deportes Acuático, al que define como un “legado incómodo” de todos los madrileños.

El proyecto estrella de la fallida candidatura olímpica de Madrid fue el Centro de Deportes Acuático, un edificio de más de 70.000 metros cuadrados de superficie construida junto al actual Wanda Metropolitano, la nueva sede del Atlético de Madrid.

Era la época del despilfarro en inversiones y de un sueño que solo estaba en la cabeza del ex alcalde Alberto Ruiz Gallardón y de su equipo de gobierno, que enterró en este esqueleto de hormigón miles de millones de euros que salieron de las arcas públicas.

Centro de Deportes Acuático

La Caminata lenta y en silencio estaba compuesta por alumnos de la Politécnica, pero también por vecinos de San Blas-Canillejas interesados en la visita al edificio que se alza desafiante en un territorio inhóspito sobre la Avenida de Luis Aragonés.

El objetivo era “pensar en todo lo que se puede hacer en el Centro Acuático”, decía María Jesús Muñoz Pardo, doctora arquitecta y profesora titular de la UPM, que fue capaz junto a su grupo de alumnos de mezclar a ciudadanos, vecinos y profesores para estar cerca, caminando en fila india por las tripas del esqueleto olímpico de titularidad municipal.

Centro de Deportes Acuático

Apreciar el espacio y sus cualidades plásticas

La profesora reconoció la “valentía del Ayuntamiento” por su transparencia a la hora de permitir el acceso a la instalación. “Lo importante es la apreciación del espacio y desvelar las cualidades plásticas, imaginando qué podíamos hacer y compartirlo con todos”.

Argumentó que el Ayuntamiento “no sabe qué hacer con un edificio que está ejecutado al 70%, y donde solo falta la maquinaria” para echar a andar o a nadar, para ser más precisos.

Algunas de las preguntas suscitadas eran las siguientes: ¿qué se va a hacer en el futuro? ¿qué necesita el distrito y Madrid? y ¿cómo reutilizar esta mega estructura?

Centro de Deportes Acuático

En este sentido las asociaciones de vecinos recordaron que en la época del concejal Enrique Núñez (PP) se aseguró que en el nuevo polideportivo Pepu Hernández de Las Rosas no se contemplaba la construcción de una piscina porque los vecinos disfrutarían de varios vasos en el vecino Centro de Deportes Acuático.

La realidad actual es que se puede crear un área de investigación del deporte, sin olimpiadas a la vista, con encuentros ciudadanos. Al final son decisiones políticas, un asunto complejo que no se solventará en años.

María Jesús opina que hay que dar un paso adelante desde el asociacionismo vecinal “para no esperar a que nos lo den todo hecho; la gente del barrio tiene que opinar, es una escala grande y un lujo para Madrid. Tenemos que reutilizar el edificio con una idea sostenible y una inversión aprovechable”.

Centro de Deportes Acuático

Mezclar los usos para dar salida al edificio

Sobre el interés del Atlético de Madrid por las instalaciones, algo que está sobre la mesa a pesar de la escasa liquidez del club de Cerezo y la familia Gil, la profesora lo tiene claro: “puede haber una mezcla de usos, con el Atlético incluido”.

Desde el punto de vista técnico y profesional los planos arquitectónicos del edificio proyectado por Juan José Medina, que fue premiado en su momento por el Ayuntamiento de Madrid, es algo que con el paso del tiempo se ve desde otra perspectiva.

“Nuestra intención es otra mirada, el edificio ahora es muy interesante, no podemos mirar hacia otro lado como si no ocurriera nada. Esta herencia no la desea nadie, es incómoda, pero a mis ojos es un artefacto salvaje que estimula la imaginación creativa, una forma de arte que conecta nuestro cuerpo con lo que nos rodea”.

María Jesús Muñoz y su equipo de alumnos “skimmers” han trabajado durante meses para desarrollar esta actividad exitosa, practicado la ecología social y cultural, tomando como partida un edificio que no está terminado para practicar una caminata lenta y silenciosa que es clave en la práctica ecológica.

Finamente el objetivo de este encuentro es socializar esta herencia con reuniones periódicas, crear un área de investigación del deporte entre ciudadanos y deportistas porque el Centro de Deportes Acuático no puede quedar inconcluso eternamente.

intransit.es/archivo/skimmerpool

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