Una nueva etapa, también para la economía del distrito

Parece que surge la luz. La decisión de la Administración de quitar la obligatoriedad del uso de las mascarillas, salvo las consabidas excepciones, va mucho más allá de la liberación que este hecho implica. Es, en gran parte, la señal que todos esperábamos para saber que, por fin, hemos superado lo más grave de la pandemia y que a partir de ahora empieza una nueva etapa en nuestras vidas, que esperamos se parezca lo más posible a la que disfrutábamos antes de marzo de 2020.

Y parte esencial de esa vuelta a la normalidad que anuncia la no obligatoriedad de llevar mascarillas es la economía. De entrada, es bueno que el foco informativo traslade su atención de los hospitales a los mercados. Cierto es. Pero no menos cierto es que estos regresan con unos nubarrones de incertidumbre que a todos inquietan y a no pocos agobian. La previsión del Banco de España de llegar a una inflación del 7,5% es para muchos sectores, entre ellos el pequeño comercio y las clases más desfavorecidas, una muy preocupante noticia. El desorbitado incremento de los precios tendrá una directa relación con el consumo, afectando por un lado a la adquisición de productos básicos y necesarios y a la propia regeneración de la economía.

San Blas-Canillejas no puede ser una excepción a esa nueva realidad, máxime cuando se trata de un distrito heterogéneo, plagado de singularidades y de contrastes. En ese sentido, sabiendo que no hay varitas mágicas, lo más importante tal vez sea saber que la recuperación sea obra de todos. Empezando por lo más básico, empeño no va a faltar a las asociaciones y particulares que llevan tiempo trabajando con los más desfavorecidos. Ayudas de las distintas administraciones a los que han tenido el infortunio de caer en este sector entendemos que tampoco faltarán. Pero lo realmente importante es que el motor de la recuperación esté bien engrasado y empiece a rugir con fuerza. Y ahí está el otro gran sector, ahora duramente castigado por la inflación, imprescindible para que todo vuelva a fluir: el pequeño comercio. Si nos saltamos el paso de su aportación va a ser muy difícil que la economía de un distrito como el nuestro crezca adecuadamente. Por su aportación al PIB, por la creación de puestos de trabajo, por mantener el espíritu de barrio… Sí, es verdad que está acostumbrado a sobrevivir a todo tipo de crisis, pero esta es diferente. Por eso, más que nunca, ahora necesita la ayuda de todos: de las administraciones, de la Junta, independientemente de sus competencias, y de nosotros, de los vecinos, para, con nuestras compras, mantener algo que también es nuestro. Al fin y al cabo se trata de añadir a la economía un poco de proximidad, cariño y humanidad. Seguro que la fórmula funciona.

Mercado Boltaña
Mercado Boltaña

Economía verde

Por otra parte, en la edición de este número llevamos a nuestras Tertulias de La Gradona la situación de la ecología en el distrito. Al margen del gran valor que en sí conlleva esta cuestión, tanto por cuestiones medioambientales como de salud, hay otro importante, que es apuntado por algunos tertulianos. Tanto la adecuada protección de Las Lagunas de Ambroz, un humedal dotado de una fauna y flora únicas en la ciudad de Madrid, como la construcción de un anillo verde, anunciado en el artículo, que enlazara los parques de La Quinta de Torre Arias, La Quinta de los Molinos y el Capricho, supondría para San Blas-Canillejas convertirse en la vanguardia de la economía madrileña en el apartado ecológico. Los tiempos cambian y el tradicional turismo de sol, playa e incluso arte está dando lugar a otras elecciones por parte de los demandantes, y una de ellas es la ecología. Ambos proyectos, la adecuada conservación del humedal y el anillo, convertirían a nuestro distrito en un destacadísimo lugar en lo que compete al turismo verde, con la consiguiente contribución en creación de empresas y puestos de trabajo, así como en su positiva incidencia en los negocios que ya existen. Vitoria hace unos años marcó el camino, y son muchos los turistas que recibe esta ciudad por este motivo. No debería asustarnos el reto, ya que, si medimos la diferencia en número de población, no estamos tan lejos: a menos de 100.000 habitantes.

Todo sube, nada permanece

“Parece que fue hace un año cuando repostábamos gasoil a 1’30 euros/litro y nos parecía muy caro. Eso era noviembre o diciembre del año pasado, pero llevábamos en realidad todo 2021 haciendo como que no pasaba nada, viviendo sin mirar atrás más de dos días, ni hacia adelante más de otros dos”.

Había un mar de fondo que estaba alterando las estructuras, mientras la gente que dicen de a pie permanecíamos aferrados a la coyuntura más inmediata. La ruptura o el cambio en nuestra vivencia del tiempo ya se había consumado y normalizado en la pandemia, cuando estaban pasando cosas cuya comprensión global se nos empezaba a escapar, pero que trajo consigo la integración y normalización más absoluta del modo supervivencia. Es como si la pandemia nos hubiera convertido -no a todos, claro, pero sí a muchos- en pequeños autónomos de la vida. Si cada día era igual o muy parecido al anterior, la cosa iba medio bien. El problema es que en algunos aspectos un poquito básicos cada día era un poquito peor, aunque ese peor no se distribuía de manera homogénea ni equitativa. A quienes tienen luz y calor gracias a la electricidad y a un contrato de los llamados PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor), por ejemplo, ya se les venía apretando mucho desde octubre. Es paradójico que a esa modalidad se le llame “mercado regulado”, y un poco insultante que se siga insistiendo en que es la que más favorece al pequeño consumidor frente al “mercado libre” de las ofertas de las comercializadoras. Recuerdo a quienes hacen los análisis comparativos dos cosas: primero, que hay que incluir los meses de octubre de 2021 a marzo de 2022 en la comparativa; segundo, que los consumidores PVPC son mayoritariamente los pequeños autónomos de la vida, vamos, que viven al día y normalmente en casas con poca eficiencia energética, con electrodomésticos de antepenúltima generación.

surtidor gasolinera

“Los mayores y los colectivos vulnerables son los más perjudicados”

¿De qué le sirve a una familia así haberse “ahorrado” 300 euros en seis, ocho, diez meses, con esta modalidad, si en enero le llega un recibo de 500 euros? Ese achuchón incluye ya dos componentes de la santísima trinidad alrededor de la cuál se organiza el desorden actual: gas, electricidad, petróleo. Ese es el núcleo duro y es por donde tenemos que empezar a buscar para intentar entender algo. Ocurre, sin embargo, que vivimos en una época en la que jamás tuvimos tanto acceso a información y, al mismo tiempo, jamás fue tan difícil comprenderla y, por tanto, comprender el mundo y situarnos en él. Como esta es una columna pequeña para tan grande empresa, me limitaré a mencionar algunos factores económicos, dejando geopolíticos para otro día: básicamente tenemos una recuperación de la producción y del consumo tras pandemia, pero unas infraestructuras y producción mundial de gas a medio gas (no he podido evitarlo), un crecimiento mayor de la demanda que de la oferta, competencia entre países no productores por adquirir gas y petróleo, y un mercado de futuros (compra/venta) altamente especulativo y en el que, contrariamente a lo que podamos pensar, no es a los países productores a los que les interesa que el precio se dispare -al menos, no por encima de determinado límite-. En España, cambiando de tercio, casi el 50% del precio de la gasolina son impuestos, pero uno (el Impuesto sobre Hidrocarburos) es una cantidad fija independiente del precio del petróleo/gasolina/litro en origen y en destino -es decir, era la misma cantidad hace un año que hoy, por lo que a quien lo recauda no le interesa tanto que crezca el precio de la gasolina sino más bien que crezca, o al menos que no decaiga, el consumo de la misma-, y el otro es un porcentaje fijo (el IVA) que, este sí, supone una cantidad variable. La recaudación de ambos va, a partes iguales, para la administración central y las comunidades autónomas, saquen sus conclusiones y defiendan sus posturas y modelos de estado y sociedad después de saber esto. Respecto a la subvención al consumo que hemos conocido recientemente, de 20 céntimo por litro, es una cantidad igualmente fija, pero sobre el precio variable del mercado. Pregunta de los de a pie: ¿de qué me sirven 20 céntimos, si sigo pagando el litro a 1’50 euros? Respuesta rápida: para seguir vivo mañana. Próxima entrega: algunos factores geopolíticos.

M.L.C. Socióloga

 

Las Lagunas de Ambroz y la limpieza de los interbloques

La decisión de un grupo ecologista del distrito, en concreto la Asociación del Medio Ambiente de San Blas-Canillejas, de trasladar al Congreso de los Diputados la desprotección que padecen las Lagunas de Ambroz, información que adelanta y desarrolla este medio de comunicación en páginas interiores, es una noticia que supera, por su importancia y valor potencial, las fronteras de nuestro entorno.

En primer lugar por la trascendencia que tiene para nuestro ámbito territorial, con la consiguiente defensa de un lugar único de flora y fauna en toda la ciudad, que alberga una gran cantidad de especies de animales diferentes, pero también por la importancia que tendrá, a nivel nacional, que la cámara baja, a través de los distintos grupos parlamentarios, se pronuncie sobre un aspecto tan importante para todos los españoles como es la ecología y la protección del medio ambiente.

Según los estudios realizados, Las Lagunas de Ambroz albergan más de 1.000 especies invertebradas, algunas en peligro de extinción, como el sacapedos, 400 de flora, 140 de aves, 50 de hongos, 20 de mamíferos, anfibios y reptiles, siendo el único humedal de estas dimensiones ubicado en la ciudad de Madrid. Una riqueza biológica descomunal con riesgo de convertirse en un vertedero, cuya persistencia peligra debido a la inhibición de distintas administraciones o por culpa de un entramado legal que estas no son capaces de despejar. A lo cual hay que añadir los necesarios estudios sobre el impacto que la explotación minera que allí se produce pudiera generar para la salud de las personas, dada la existencia de viviendas muy cercanas a ese lugar.

Manifestación ante la junta municipal por la basura
Manifestación ante la junta municipal por la basura

Recientemente, representantes de la empresa se reunieron con los grupos parlamentarios de la Junta para exponerles su punto de vista, recalcando la importancia económica que tiene, también para nuestro distrito, la extracción de la sepiolita. Y sin duda es así. Nadie habla de que se tenga que tomar una decisión precipitada. Pero una cosa es eso y otra es no actuar, permitiendo que una dejación de funciones vaya poco a poco erosionando la protección de las lagunas hasta que este espacio quede totalmente deteriorado.

Ahora bien. Como el presidente de la citada asociación, Alberto Ávila, reconoce, la reivindicación, que se va a realizar en el ámbito político más elevado, el Congreso de los Diputados, no puede caer en el partidismo. La defensa de la ecología y del medio ambiente tiene que ser labor de todos los partidos políticos que quieran apostar por ella y en ningún caso caer en el defecto de conceder la bandera de esta defensa a ninguno de ellos. Ello ayudará a que las leyes y cambios legales que se tengan que aplicar fluyan más rápidamente. El primer consenso ya se dio en un pleno de nuestra Junta, en el que todos los grupos aprobaron por unanimidad la protección de Las Lagunas de Ambroz.

La limpieza de los interbloques

Otra de las noticias del mes ha sido el problema de la limpieza en la zona de los interbloques, que ha conllevado la rectificación por parte del Ayuntamiento y el anuncio de que ese espacio, como sucedía antes, va a ser  limpiado por trabajadores municipales. En primer lugar, desde esta publicación nos congratulamos de que se haya dado solución a un grave problema. Una solución sustentada en dos vertientes: por un lado, en las protestas realizadas por las asociaciones vecinales, una de ellas convocada ante la Junta Municipal un día de pleno, y por otro en la capacidad de rectificación por parte del Ayuntamiento. Rectifiar tiene menos de reconocer una culpa que de demostrar que se tiene la suficiente capacidad de reacción para enmendar un error. En esta ocasión se puede dar la vuelta al refranero para sentenciar que, al final, entre unos y otros la casa se va a barrer. Que es lo que realmente importa.

Colonia Fin de Semana: polígono o colonia

La autora, Mari Luz Castellanos, socióloga residente en este lugar analiza la estructura sociológica de este barrio, situado en la periferia del distrito.

Dice el diccionario de la RAE que surrealista significa “irracional o absurdo”. Y dice el mismo diccionario que el surrealismo es un “movimiento artístico y literario iniciado en Francia en 1924 con un manifiesto de André Breton, y que intenta sobrepasar lo real impulsando lo irracional y onírico mediante la expresión automática del pensamiento o del subconsciente”. Yo he leído a Breton, pero no estaba preparada para esto.

Esto es mi barrio, y yo solo quería una terraza. Ahora tengo la terraza, en un barrio que no sé definir de otro modo más que como surrealista. Quienes me conocen están seguramente hartos de oírlo, aunque según el interlocutor digo polígono (que suena como tristón) o colonia (que suena chachi). No es realista, por ejemplo, una calle en la que en doscientos metros puedes distinguir perfectamente cuatro segmentos o clases sociales diferentes. Sí es onírico, porque es el sueño de todo sociólogo.

Colonia Fin de Semana
Colonia Fin de Semana

El segmento de la cúspide, el de los chalets a un millón de euros de antes de la crisis, no ha acabado de arraigar. Ahora se han depreciado un poco, tienen usos diversos y de ellos entran y salen gentes diversas, generalmente de paso en el barrio, como epítome (ejemplo paradigmático) del mismo.

Los vecinos de toda la vida se reparten entre los que siguen viviendo en sus casas de toda la vida, los que viven en las casas del extremo del barrio a donde los mandó un plan urbanístico y de mejora, y los que viven en casas nuevas mejores que las que tenían pero más centrados que los otros. Por parte de los que no son de toda la vida, no se crean que todo es entrar y salir, o que llegamos ayer y nos vamos mañana, que algunos a lo mejor llevamos más de una década aquí.

Colonia Fin de Semana

Hay una parte del vecindario que no se mezcla, o lo hace poco. Esos son los que no son de toda la vida y buscaban una terraza muy grande, o un jardín privado muy grande, o -atención, otro segmento- una piscina comunitaria aceptable en una comunidad pequeña. Entre ambos hay de todo, pero el perfil es profesional urbanita de nacionalidad española, o país desarrollado, o altamente cualificado de país menos desarrollado, que prefiere vivir recogido hacia su casa, que para eso tiene una terraza y un jardín muy grande o una piscina comunitaria. De entre los que no somos de toda la vida, por cierto, a mí me salen -que conozca- trece nacionalidades distintas, lo cual me hace pensar que la fuente de verdad (el padrón) recogerá al menos veinte.

No todo son chalets o dúplex, claro, vivimos en casas de todo tipo y condición, no voy a ahondar en las miserias, en propiedad o alquiler dentro de una gama variada de precios, aunque ahora hay poca oferta porque el barrio está -será posible- muy demandado. Nadie lo demanda específicamente porque en quince minutos andando puedas recorrer la globalización, pero la globalización era esto y es ahora y es aquí.

Colonia Fin de Semana

Entre la reivindicación, la satisfacción por lo conseguido y la esperanza

En breve se celebrará el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, fecha en la que, al margen de sus diversas proyecciones, se recuerda, según cuenta la leyenda, el fallecimiento en 1908 de 129 mujeres en una empresa textil de Estados Unidos cuando el empresario, ofuscado por su decisión de ponerse en huelga, decidió prender fuego a la fábrica con ellas dentro. Las telas sobre las que estaban trabajando eran de color violeta, de ahí la posterior identificación de este color con el movimiento feminista.

Pero el feminismo es mucho más que ese hecho. Según la acepción de la Real Academia de la Lengua consiste en “el principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre. Una cuestión elemental que debe impregnar a hombres y mujeres por igual que arrastra tras sí la consecución de muchos logros sobre esta materia y que llegado el año 2022 tiene que afrontar sus aspiraciones actuales. María Luz Castellanos, socióloga, una de las intervinientes en nuestras Tertulias de La Gradona, que en es esta ocasión, al igual que nuestra tribuna, analizan la situación de la mujer en San Blas-Canillejas, destacó durante el coloquio que hace 25 años pensaba que transcurrido ese tiempo no iba estar en los colegios dando charlas sobre igualdad. Por la no necesidad de ello, claro. Pero lo sigue haciendo. Las estadísticas son contundentes. Los hechos también. Pero muy por encima de ello está la realidad y la falta de conciencia por parte de un sector de la sociedad. Y tal vez ahí esté la clave de la cuestión. Medidas legales y punitivas, policiales, tienen que ser, en su justa medida, compañeras de camino. Pero lo realmente importante es concienciar a toda la población, en sus diferentes extractos, de que la igualdad de derechos es un principio básico que tiene que regir todos los aspectos de nuestra vida. Y no basta con que nos impongan esta idea, ni con que nos la expliquen: la tenemos que entender.

Por lo tanto, que uno de los principales escenarios en los que tiene que jugar el movimiento feminista es en la educación y en la comunicación. Está bien salir a la calle de vez en cuando, máxime si se trata de una fecha tan señalada como esta, pero el trabajo está en otro sitio. Y como al fin y al cabo lleva un tiempo haciéndose, también es tiempo de preguntarse qué es lo que se está haciendo mal, si realmente los mensajes son los adecuados y dotados de la suficiente profundidad y atracción para que su contenido llegue. Un mal ejemplo de ello es la utilización de un lenguaje acientífico, denominado por algunos inclusivo, basado en la falsa creencia de que la terminación en “a” de una palabra tiene que ver con el femenino, lo que en aplicación de este principio nos llevaría a tener que decir futbolistos y futbolistas, taxistos y taxistas, automovilistos y automovilistas… Y otro es desconocer que una fuente esencial del lenguaje es la rapidez y que para ello, entre otros apartados gramaticales, están los pronombres y artículos neutros, que independientemente de su terminación incluyen a todos y todas. Es en la sintaxis y no en la morfología en donde se tiene que acometer la inclusión.

Los pilares de un movimiento justo no se pueden sustentar en errores que rechinan a un importante sector de la población, hombres y mujeres, el más formado, al igual que la construcción de un gran edificio no puede sustentarse en falsos cimientos, ya que lo único que se conseguirá es que la estructura, hoy en apariencia bella, con el tiempo se resquebraje. Estamos en nuevos tiempos y el feminismo tiene que afrontar, vamos a eludir la palabra batalla, el campo de la comunicación y de la educación. Y para ello necesita de profesionales preparados que no se limiten a usar solo la parte reivindicativa del mensaje, que tiene que seguir existiendo, sino que doten al mismo de otras facetas como la capacidad de atracción y la persuasión. Y debe contemplar la complicidad del hombre, la mitad de nuestra sociedad y un elemento esencial tanto en la lucha como en la consecución de la igualdad.

Entramos, pues, en un mes de celebración. Un mes un poco más feminista que otros que reivindica una obviedad, la igualdad entre el hombre y la mujer, que al fin y al cabo lo que pretende es que realmente se aplique el contenido de uno de los documentos más importantes de la historia de la humanidad como es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada el 10 de diciembre de 1948. Nos pintamos, pues, la cara de color violeta para celebrar lo mucho que se ha hecho y lo mucho que se va a hacer.

No se necesitan competencias para liderar

Recientemente, como informamos en páginas interiores, el pleno de la Junta Municipal desestimó una propuesta presentada por el portavoz de Recupera Madrid (oficialmente Grupo Mixto), Jaime Rincón, respaldada por Más Madrid y PSOE, en la que se instaba a este organismo a adoptar una serie de iniciativas para apoyar al pequeño de San Blas-Canillejas, entre las que se recogían diversas actuaciones, entre las que se encontraban la creación de una mesa de trabajo, la planificación de subvenciones y la intervención del Área de Gobierno de Economía, Innovación y Empleo del Ayuntamiento. En resumidas cuentas, lo que se pedía a la Junta es que ejerciera el liderazgo necesario para impulsar un sector necesitado de ello y que es imprescindible para la estructuración de nuestro distrito.

Lamentablemente, presumiblemente refugiándose en la carencia de competencias en la materia, la Junta y su gobierno han desaprovechado una posibilidad histórica para encabezar un proyecto de impulso económico, cuya aplicación redundaría no solo en la prosperidad de los comerciantes, sino en la de todo el distrito. Aunque no es lo único que ha desaprovechado. También ha dejado pasar una gran oportunidad que, paradojas de la vida, le presentaba la izquierda, para demostrar a los ciudadanos la utilidad y la importancia de este organismo y de sus gobernantes.

La participación ciudadana a través de los Foros Locales

La función de liderar, palabra que según el diccionario de la Real Academia de la Lengua significa “dirigir o estar a la cabeza de un grupo”, no tiene que estar supeditada, y menos encorsetada, a las competencias legales que se tenga sobre una cuestión. Sabemos que la Junta no las tiene, y no necesita tenerlas. Liderar, en este caso, simplemente habría significado haberse puesto al frente de la causa del pequeño comercio poniendo a su servicio tu capacidad de organización, tu capacidad de llegada ante los organismos competentes y tus conocimientos para hacer un bien, es decir, para encauzar la situación de quiebra en la que viven muchos de nuestros comerciantes hacia un camino mejor.

Bien, no se ha hecho. Y el problema es tan acuciante que no basta con lamentarse. Desde luego, no es momento de quedarse parado. Las asociaciones y la iniciativa privada (un claro ejemplo es Casa Carmela) de San Blas-Canillejas han demostrado su capacidad de liderazgo, y de eficacia, durante la pandemia sin tener que depender de las administraciones ni de sus ramificaciones. Desde la asociación que representa al pequeño comercio del distrito, ACEH (Autónomos Comerciantes, Emprendedores y Hostelería), estamos dispuestos a recoger el guante lanzado por el portavoz del Grupo Socialista, Carlos Matilla, en esta misma publicación, poniéndonos a disposición de nuestros asociados para poner en marcha las medidas que sean necesarias para revitalizar nuestro pequeño comercio. La creación de una mesa de trabajo que sea capaz de aunar todo tipo de propuestas, de galvanizarlas y de trasladarlas a las entidades competentes, y a la opinión pública, es algo imprescindible. Un lugar abierto a todas las asociaciones, grupos políticos y agentes que estén interesados en aportar y en trabajar. Como ven, no se necesitan competencias para liderar. Es una simple cuestión de voluntad.

Entre la incertidumbre y la esperanza

Lamentablemente, cuando sin haber lanzado aún las campanas al vuelo confiábamos en haber alcanzado una fase más benigna de la pandemia, ha aparecido un nuevo intruso, Ómicron, que ha devuelto a nuestras vidas dudas y temores. Todavía no se conoce el alcance de esta nueva variante, tremendamente contagiosa (según algunos virólogos, en principio, menos dañina, aunque ni mucho menos inofensiva), pero el caso es que ya se ha notado la incidencia de su llegada. Las mascarillas han vuelto de forma obligatoria a nuestras calles, se ha cortado la alegría navideña y el miedo nos ha vuelto a atenazar.

Cuando hablamos de una pandemia, como cuando hablamos de una guerra, lo hacemos no solo de salud, sino también de economía. Son dos factores esenciales de nuestra vida, sí, por supuesto, el primero el más importante de ellos, que se retroalimentan. Porque la salud se tiene que pagar y precisa de la economía para ello. No olvidemos, por ejemplo, lo dañada que se vio la salud española durante nuestra larga posguerra precisamente por falta de recursos. Y cierto es que la nueva variante ha lastrado el nuevo crecimiento económico que se atisbaba. El miedo y la precaución han frenado el consumo, no sabemos cuánto, y nos ha hecho retroceder unas cuantas casillas en la senda del crecimiento. Pero, afortunadamente, no partimos de cero. Hemos utilizado el verbo lastrar, poner lastre, no el verbo destruir. Ómicron ha sido un nuevo contratiempo, unas vallas que no esperábamos en nuestra carrera hacia la recuperación que tenemos que saltar. Con la carga del cansancio, sí, y de la decepción, sí, pero con la seguridad de que ya llevamos muchos kilómetros recorridos y de que la carrera, o la caminata que emprendimos, avanza en buena dirección: el paro bajó en 74.000 personas, el mayor descenso en un mes de noviembre, nuestra previsión de crecimiento para 2022, pese a que ha sido rebajada por la OCDE, será del 4,5% del PIB, y gobierno y patronal han llegado a un acuerdo sobre la reforma laboral.

Es evidente que nuestra sociedad, incluyendo aquí a todos sus sectores, los ciudadanos, pero también a nuestros políticos, está reaccionando. Y que se ha emprendido la senda de la recuperación. Esta, tardará más o menos, se verá salpicada por nuevas vallas y contratiempos, pero está ahí. Iniciada pues, ahora, principalmente de lo que nos tenemos que ocupar, al margen de ser fuertes para mantenerla, es de ampliar su ramificación. Tiene que ser una recuperación que llegue a todos de forma real. Y entre esos todos tenemos que citar a una parte importante, el pequeño comercio, un sector ya tocado, y abandonado, antes de la pandemia que nos dio a todos una lección de humanidad durante los momentos más cruentos. Pero no solo debemos hacerlo por solidaridad, sino por interés, ya que en este sector está una de las claves de la recuperación plena y la posibilidad de que esta llegue a todos.

La vida habitualmente no es una plasmación de blancos y negros, normalmente prevalecen los grises, y nos encontramos de nuevo ante dos conceptos aparentemente antagónicos: incertidumbre y esperanza, aunque en muchas ocasiones van mucho más ligados de lo que parece. Anteriormente hablábamos del lastre que para nuestro incipiente crecimiento ha supuesto Ómicron.

Tal vez sea así. Ojalá nos hallemos ante un nuevo obstáculo que, tras su superación, nos dote del suficiente impulso para tomar ligereza y superar toda esta desgracia. No es cuestión de ponerse ninguna venda. Simplemente de conjugar adecuadamente incertidumbre y esperanza. No nos bajemos del tren de la vida.

¡Feliz 2022!

“Un futuro esperanzador”

El 21 de diciembre se inauguró la Urban Zone de San Blas-Canillejas, la parte deportiva del Campus Digital de San Blas, en el que la Junta lleva trabajando desde que en junio de 2019 me convertí en su Concejal Presidente. A la inauguración asistieron la vicealcaldesa, doña Begoña Villacís, así como la delegada de Deportes, doña Sofía Miranda, y el delegado de Vivienda, don Álvaro González, pues la obra la ha realizado, con mucho mimo, la EMVS. Me produjo enorme satisfacción comprobar cómo algunos de nuestros proyectos van cobrando realidad y mejorando nuestro distrito. La apuesta en este caso, hacer instalaciones para deportes en auge, como el parkour, el baloncesto 3×3 o el skate, que por su relativa novedad apenas tienen espacios en Madrid, ha sido un éxito, a juzgar por el uso inmediato que están teniendo.

urban zone Casariego
urban zone Casariego

Confío en que en 2022 el Campus Digital de San Blas, en el antiguo colegio de Santa Marta de Babio, sea ya una realidad, o esté a punto de serlo, con un TIC (centro de formación en las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación) de la Comunidad de Madrid, y un edificio en el que la Agencia para el Empleo, del Área de Economía, Innovación y Empleo dirigida por don Miguel Ángel Redondo, que no cuenta aún con sede en nuestro distrito, dispondrá de oficina y locales para impartir cursos relacionados con las tecnologías de la innovación y la comunicación, complementando así al TIC. Es una apuesta que ya está mejorando el barrio, y que permitirá a los jóvenes y a los desempleados de larga duración de nuestro distrito -y de todo Madrid- formarse en empleos cada vez más demandados, y tener así más fácil encontrar trabajo.

Todo esto no sería posible sin el trabajo de los funcionarios de la Junta, que desde aquí aplaudo, ni sin el apoyo financiero de SURES, el plan para el reequilibrio territorial del Área de Coordinación encabezada por doña Silvia Saavedra. Sólo en el Campus Digital la inversión superará los siete millones y medio de euros. Gracias a esto y al Área de Obras y Equipamientos de doña Paloma García Romero, veremos en 2022 terminada la nueva Escuela Infantil, el nuevo Centro de Servicios Sociales, el nuevo Centro Cultural de Quinta de los Molinos y el nuevo gimnasio del Polideportivo San Blas, que será uno de los mejores de España. También concluirá la primera fase de la rehabilitación del parque El Paraíso, que actualmente está ejecutando el área de Medio Ambiente encabezada por don Borja Carabante, y el nuevo aparcamiento de la calle Esfinge, que está ejecutando Desarrollo Urbano con don Mariano Fuentes al frente y que, con más de trescientas plazas, paliará la dificultad existente en Canillejas para estacionar. Obras todas ellas que prueban el impulso que está tomando San Blas-Canillejas, y que atañen a la educación, la cohesión social, el deporte, la cultura, el medio ambiente, la movilidad y la economía. A todo lo que nos preocupa a los ciudadanos. Porque, más allá de siglas e ideologías, somos servidores públicos que nos debemos a quienes nos votaron, y también a quienes no lo hicieron.

Es sin duda un panorama esperanzador, aunque, mientras escribo esto, hay nubes en el horizonte: es muy posible que los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid para 2022 no fueran aprobados, pese al esfuerzo negociador de Cs y del PP, por ninguno de los cuatro grupos de la oposición. Quizá piensen más en abatir, o tal vez, pues eso no pueden conseguirlo, en poner piedras en el camino del equipo de Gobierno, que en los madrileños. En el caso de su aprobación, por cierto, nuestro distrito vería aumentado su presupuesto en un 14,3%. Y quedarían en el aire, en caso de su prórroga, la creación de una zona semiforestal entre la calle Estocolmo y la M40, la adecuación y mejora de aceras de varias calles del distrito, especialmente de la zona de calles de Simancas, o la rehabilitación de la IDB Medio Amposta, por citar sólo algunas cosas.

Si, cuando esto se publique, los presupuestos han sido efectivamente rechazados, sólo puedo prometer una cosa: en la Junta Municipal de San Blas Canillejas estamos contentos del trabajo que venimos haciendo, pero somos conscientes también de que queda mucho por hacer. No vamos a parar y, con nuevos presupuestos o sin ellos, pasado ya el ecuador del mandato, continuaremos con la misma ilusión con la que arrancamos en la primavera de 2019.

Y aprovecho para felicitar, también desde estas páginas, a todos los vecinos de San Blas-Canillejas el nuevo año, 2022, que ojalá sea, por fin, el de la retirada de la pandemia que tanto daño nos ha hecho.

Martín Casariego. Concejal presidente Junta Municipal San Blas-Canillejas

Aprovechemos la oportunidad de la Navidad

Vuelve la Navidad. Casi con nuestra retina puesta en unas vacaciones de verano no tan lejanas, en la vuelta al colegio, en la retoma de nuestra actividad, se nos acerca una etapa diferente en nuestra vida, sentimientos religiosos al margen, que siempre nos congratula con un paréntesis capaz de dotar de un contenido diferente a las palabras que utilizamos durante el año: sí,  ilusión, reencuentro, paz, armonía, reconciliación…, tienen un sonido distinto durante esta etapa.

luces navidad boltana
luces navidad boltana

Pero estamos ante unas Navidades distintas. Estas vienen con ganas, casi como si se las hubiéramos pedido a los Reyes Magos. Las del año pasado nos sorprendieron en plena pandemia jamás nos lo habríamos llegado a imaginar, sórdidas y torcidas, solitarias. Las tuvimos que pasar casi en penumbra. Ahora, en sus albores, y pendientes de una pandemia que repunta, se nos presentan diferentes. Ellas y sus consecuencias. Una principal de estas es la repercusión que puedan tener en un eje esencial de la economía de nuestro distrito como es el pequeño comercio. Si nosotros tenemos ganas de que lleguen las Navidades, nuestros comerciantes más. En primer lugar porque se las merecen, porque fueron los que aguantaron al pie del cañón para abastecernos durante el confinamiento. Y en segundo lugar porque puede ser el culmen de una fase de lenta superación, de paulatina salida de una crisis que ha tenido a tenderos y clientes agarrotados, pendientes de una de las peores crisis económicas que ha padecido nuestro país.

Por lo tanto, estas Navidades, como analizamos en nuestra tribuna con la participación de todos los grupos políticos del pleno, se presentan como una época de oportunidad de crecimiento para nuestro pequeño comercio. El que su curva se eleve más o menos dependerá de muchos factores. Primero, naturalmente, de la evolución de la propia pandemia. Pero también de la capacidad de generación de riqueza que se cree en torno a estas fiestas.

Y ahí jugamos un papel fundamental nosotros, los consumidores. Ahora toca ser egoístas y pensar en nuestros comerciantes, que es lo mismo que pensar en nosotros mismos. Con toda la libertad del mundo que cada uno debe tener para adquirir sus comprar en el lugar que estime oportuno, es tiempo de pensar que invertir en nuestras tiendas y bares es invertir también en San Blas-Canillejas y, por ende, en nosotros. Es contribuir a nuestra pujanza económica y al fomento de nuestra vida cotidiana. La más importante, porque es aquí donde vivimos o trabajamos.

Pasadas las fiestas habrá que echar cuentas, conocer hasta cuándo se ha proyectado el crecimiento, vendrán cuestas de enero, pero lo realmente importante tal vez no será cuándo creció la curva, sino que realmente este haya aumentado su tamaño. Toda la leña que echemos durante esta etapa contribuirá, de una manera u otra, a mantener viva la llama de nuestro crecimiento. Llegarán tiempos mejores en los que por sí solos se avivarán, pero ahora hay que mantenerlos con nuestras compras y nuestros regalos.

Otra noticia esperanzadora. San Blas-Canillejas es uno de los distritos que más sube en la dotación presupuestaria municipal para 2022. Eso significará más infraestructuras,  mejores servicios. Todo suma, claro, pero las operaciones matemáticas, robotizadas o no, no se realizan solas. Hay que ayudarlas. Es una gran oportunidad para nuestro pequeño comercio y para nuestro distrito. Aprovechémosla. ¡FELIZ NAVIDAD!

 

San Blas-Canillejas es el principal puerto de España

Hay motivos para la satisfacción y para el orgullo. La celebración de LAS TERTULIAS DE LA GRADONA una vez más han aportado luz a la actualidad de nuestro distrito, apuntando el faro de su reflexión hacia un dato aquí poco conocido y allá poco relacionado con él. San Blas-Canillejas, un lugar muchas veces relacionado con aspectos poco positivos, algunos de ellos herencia del pasado, como droga, delincuencia, paro…, resulta ser la capital de España, y casi de Iberoamérica, en tecnología de la información. Casi todas las conexiones nacionales y atlánticas pasan y tienen que pasar en un momento dado por nuestro lugar de residencia para ser procesadas y ser trasladadas al mundo. Desde un mensaje con una fotografía de enamorados a información que vaya a resultar básica para efectuar una operación. Paradojas de la vida, unos barrios ubicados en una ciudad situada en el centro de España es uno de los mayores puertos del mundo, de otras aguas, sí, las de la tecnología de la información.

Interxion

 

Al margen de la satisfacción que esta noticia nos produzca a todos los que sentimos los colores de nuestro distrito, este dato tiene una grandísima relevancia en la proyección del lugar en el que vivimos y, por ende, en su concepción como lugar idóneo de generación económica. Ante todo porque nos sitúa en la autopista de la modernidad y de la realidad, el camino que nos lleva al nuevo mundo, también empresarial, en el que todos nos tenemos que mover. Pero también porque todo ello redundará en la creación de empresas y empleos en nuestro lugar de residencia, y esto atraerá y alimentará a nuevos negocios, que a su vez generarán nueva riqueza.

Pero, como en casi, todo, la noticia tiene sus peros. El primero de ellos, no entender cómo nuestras autoridades de aquí, y en esto tenemos que incluir a todos nuestros grupos políticos, no han sido capaces todavía de incorporar las consecuencias de este hecho a la marca San Blas-Canillejas. Forma parte de su trabajo, independientemente de las cuitas que entre ellos mantengan o de las trincheras a las que pertenezcan, transmitir que somos una capital mundial en digitalización. Desde nuestra Junta se tiene que empezar a canalizar un trabajo para dar esto a conocer y a engarzar con el resto de administraciones, con el fin de que redunde en la mayor generación de riqueza posible para los que vivimos aquí. La comunicación, como la digitalización, es una herramienta imprescindible de generación de recursos económicos. Y hay que utilizarla.

El otro pero está en la reticencia de algunos sectores comerciales a subirse al barco de la digitalización. Hay que perder el miedo. Todos estamos preparados, en mayor o menor medida, para navegar por esas nuevas aguas. Y también en este aspecto, como se apunta en nuestra TERTULIA DE LA GRADONA, es preciso pedir un esfuerzo a las administraciones para suministrar la formación adecuada para que nadie se quede en puerto. Ya no se van a apretar tornillos, sino a colocar códigos que harán que estos se atornillen solos. Y es preciso que aquellos comerciantes reticentes pierdan miedos y complejos y den el paso hacia el nuevo conocimiento. La alternativa solo pasa por quedarse en tierra.