La Plataforma de Torre Arias propone implantar una granja urbana

De momento es un esbozo, un objetivo a medio o largo plazo pero la Plataforma Ciudadana Quinta de Canillejas o Torre Arias (PQTA) lo tiene claro: una granja escuela urbana sería un  proyecto realista y complementario con otros usos para el futuro de la histórica finca de la calle de Alcalá. Además cuentan con el apoyo ciudadano y el asesoramiento de la Federación Europea de Granjas Urbanas.

Los eco patrimonialistas de la PQA no paran de generar proyectos, ideas y soluciones para recuperar la Quinta de Canillejas o Torre Arias, un patrimonio verde y arquitectónico sin parangón en la ciudad y posiblemente en todo el país. Tras proponer la restauración y aprobación en el Pleno Municipal del viñedo histórico, huertas e invernaderos y del eje verde hídrico de las tres quintas (Los Molinos, Torre Arias y El Capricho), ahora le toca el turno a la granja, recuperando el esplendor que tuvo en el pasado durante siglos con la inclusión de animales domésticos que daban sentido y equilibrio medioambiental a la quinta.

Patrimonio ha salvado de la ruina los edificios de Torre Arias

Según los mentores de la propuesta, “el proyecto es gradual, sólido, sin prisas y no tiene por qué conllevar un gran coste económico. Se trata de delimitar dos hectáreas de las 18 de la finca para este uso educativo que debe contar con estudio previo donde se incorporen, por ejemplo, grupos de discapacitados para trabajar con los caballos, estiércol, abonos o compostaje, con prácticas de sanidad animal”.


Granja del parque de Bruselas

La última encuesta online elaborada por la PQT sobre la creación de una granja escuela ha sido muy positiva con la participación de casi 300 personas que han mostrado su interés en generar un espacio de economía social aportando un sinfín de propuestas.

“La granja y el huerto no deben ser dos proyectos separados, la idea es que estén integrados”, argumenta Paco Laguna, presidente de la PQT, y pone como ejemplo la ciudad de Bruselas “donde existen este tipo de instalaciones con cinco hectáreas reservadas que albergan animales, huertos y colmenas al lado mismo del palacio real belga”. Son proyectos educativos y terapéuticos, pero aclara que “no se pueden ubicar ovejas y gallinas en cualquier sitio, el espacio debe estar definido en una interactuación entre animales y visitantes de la quinta en un ecosistema integrador con exposición de carteles informativos”.

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Una granja con gestión público-social

Además se propone a semejanza del resto de ciudades europeas la inclusión de talleres y la venta con los productos elaborados en las huertas, para ello cuentan con el asesoramiento de la Federación Europea de Huertos Urbanos. En el capítulo de la gestión se propone la externalización del servicio o la economía social, es decir, una colaboración público-social para llevar a cabo este emocionante proyecto que ya atisbó la propia alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, cuando propuso en una visita a Torre Arias la inclusión de ganado vacuno y la instalación de casetas o tiendas de madera para la venta de los productos generados en la propia quinta.

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