Árboles para los alcorques vaciados

San Blas-Canillejas es uno de los cuatro distritos en los que comenzará el plan de reposición de arbolado en aquellos alcorques que se vaciaron por defectos estructurales o por suponer un riesgo para la población. Cada oquedad tendrá su ejemplar siempre que cumplan las condiciones de viabilidad.

El Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento ha comenzado los trabajos para reponer 2.300 árboles en alcorques vacíos de San Blas-Canillejas, Barajas, Ciudad Lineal y Hortaleza. Con esta plantación se repondrán los ejemplares que se retiraron en su día por defectos estructurales o porque suponían un riesgo para la ciudadanía. La mayor parte se plantarán en alcorques viarios, aunque también hay unidades para alcorques corridos, terrizos y zonas ajardinadas. La intención es que todos los espacios que sean viables cuenten con su árbol y se ha ampliado el número de especies buscando fomentar la biodiversidad, siempre teniendo en cuenta las particularidades de cada entorno, aseguran fuentes municipales.

La mayor parte de los árboles se plantarán en espacios viarios aunque también hay unidades para alcorques corridos terrizos y zonas ajardinadas
La mayor parte de los árboles se plantarán en espacios viarios aunque también hay unidades para alcorques corridos terrizos y zonas ajardinadas

Para garantizar el correcto desarrollo vegetativo se aplicarán las técnicas más avanzadas con el fin de asegurar una plantación de calidad. Entre ellas se incluyen: extracción de un volumen de tierra suficiente para el desarrollo de las raíces, preparación del hoyo de plantación, sustitución de tierra, instalación de drenajes y de aireadores, implantación de la especie arbórea más adecuada en su marco de plantación, entutorado (colocación de un palo para evitar que se incline), dotación de los riegos necesarios y actuaciones posteriores para su consolidación.

Dado lo avanzado de la primavera y la llegada del calor, el ritmo de los trabajos estará condicionado a la situación climatológica de las próximas semanas, centrándose después las intervenciones en dejar preparados los alcorques para su plantación en otoño durante la parada invernal de la vegetación. Para la preparación del alcorque se excavará como mínimo un metro cúbico de suelo que posteriormente se rellenará con sustrato orgánico de calidad. Todos contarán con sistemas de drenaje sostenible para evitar el encharcamiento y favorecer el establecimiento del árbol.

Uno de los compromisos del Área de Medio ambiente y Movilidad es que todos los alcorques vacíos tengan su árbol. Por ello, antes de seleccionar los ejemplares que se van a reponer se analizaron las características y entorno de cada uno de ellos para valorar su viabilidad. Las posiciones que no cumplían con la normativa de accesibilidad y el resto de las condiciones técnicas están siendo clausuradas.

Algunos de los factores que determinan la inviabilidad a la hora de reponer un árbol, proponiéndose su clausura, son la falta de espacio por aceras estrechas, cercanía a pasos de peatones o de carruajes, interferencias con infraestructuras urbanas, como las farolas, marquesinas, señales de tráfico, contenedores, etc., o inconvenientes en el subsuelo, bien por falta de drenaje o por interferencias con otros servicios.

Especies apropiadas

Para asegurar la contribución de estos 2.300 ejemplares al patrimonio arbóreo de la ciudad, también se ha tenido en cuenta la especie, eligiendo la más adecuada para cada ubicación. Se ha valorado la disposición del espacio y el tamaño que cada árbol alcanzará en su etapa madura. Se han considerado todas las situaciones que pueden llegar a modificar el desarrollo de los árboles, como el tipo de calle, las particularidades del entorno, su proximidad a edificaciones, la presencia de interferencias con cualquier infraestructura, las horas de sombra o la dirección e intensidad de los vientos.

 

Para esta replantación extraordinaria se ha contado con el criterio de la diversificación incorporando 57 especies diferentes, entre las que destacan fresnos, robinias, sóforas, acacias, arces, manzanos ornamentales, almeces, paulonias, pinos, tilos o liquidámbar.

Con este amplio abanico de especies, el Ayuntamiento pretende potenciar el valor ornamental y paisajístico de la ciudad, además de fomentar la biodiversidad, un factor clave para asegurar su permanencia en caso de plagas o enfermedades graves.

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El pequeño comercio resiste: Panorama de los negocios locales en plena crisis

Las calles de los barrios de San Blas-Canillejas recuperan, muy poco a poco, cierta normalidad con la apertura del pequeño comercio. Algunas tiendas han podido retomar el servicio, aunque muy condicionadas por las precauciones que deben adoptar. Bares y restaurantes levantan el cierre, de momento, para servir comidas para llevar.

El confinamiento ha traído consigo una importante caída del pequeño comercio. La crisis del coronavirus obligó a cerrar a los establecimientos que no fueran de primera necesidad y a adaptarse a las nuevas formas de consumo a aquellos que sí han podido seguir con las ventas. Observando cómo su actividad se resiente cada día desde hace años; cambios en los hábitos de consumo de la población, grandes superficies, compra online, etc., la situación provocada por la pandemia, en la que la salud sigue siendo prioridad, es otro duro golpe a este tipo de negocio.

Establecimientos como las fruterías, las carnicerías o las panaderías vieron vaciarse de gente las calles de los barrios siguiendo las recomendaciones de no salir de casa. Con el estado de alarma y el posterior decreto de la fase 0 de la desescalada, muchas de estas tiendas se han preocupado por garantizar y mejorar sus servicios, por ejemplo, suministrando pedidos a domicilio. Como ya es habitual, el pequeño comercio se sigue viendo en la necesidad de luchar para mantener su cuota de mercado.

Desde la presidencia de la Confederación Española del Comercio, se calcula que entre el 20% y el 50% del millón de comercios que hay en nuestro país no podrán reabrir la persiana porque tienen que seguir pagando los alquileres y sueldos sin vender nada y sin que lleguen las ayudas anunciadas.

El trato personal y el conocimiento de la clientela es un valor añadido de las tiendas de barrio
El trato personal y el conocimiento de la clientela es un valor añadido de las tiendas de barrio

En algunas comunidades autónomas, como es el caso de Madrid, no se cumplen los criterios sanitarios establecidos por el Ministerio de Sanidad para el paso a la fase 1 de la desescalada. Con ella se aprobará la apertura de terrazas a un 50% de su ocupación y la apertura generalizada de locales y establecimientos (excepto centros comerciales). Sin embargo, sí se han suavizado ciertas medidas como la posibilidad de que los comercios de menos de 400 metros cuadrados puedan abrir ya sin cita previa y cumpliendo las medidas de seguridad correspondientes. No obstante, en muchos casos los condicionantes preventivos supondrán la imposibilidad de retomar la actividad por poco productiva.

Organizarse para ser más fuertes

Este distrito y sus pequeños comerciantes conocen bien los cambios por los que han pasado a lo largo de los años las maneras de consumo de sus vecinos y cómo eso ha afectado al comercio barrial. Zonas cuyas calles siempre han sido características por la presencia de tiendas y bares, dotándolas de una vida social y vecinal poco usual en los tiempos que corren, han visto a unos cuantos echar el cierre y a otros tantos reducir sus ventas de manera notable. Es el caso de la calle Zumel, una vía peatonal que, en otro tiempo, fue una de las más importantes del comercio del barrio de Simancas y que ha perdido establecimientos y paseantes a cambio de casas de apuestas y viviendas particulares. Los vínculos sociales y la economía local se resienten en un panorama urbano que evoluciona a ritmo acelerado.

La crisis provocada por el COVID-19 ha traído consigo la actuación de diversas asociaciones que se han visto en la obligación de generar iniciativas para luchar por la sostenibilidad del pequeño comercio y los trabajadores autónomos. Desde la Asociación de Autónomos, Comerciantes, Emprendedores y Hostelería (ACEH), que conforman más de sesenta comerciantes y restauradores del distrito de San Blas-Canillejas, se está llevando una campaña de concienciación con la que se pretende recordar la importancia de hacer uso del comercio local. Bajo el lema “Piensa en grande, compra en el pequeño” han puesto en marcha un plan de difusión de la vuelta a la actividad que está teniendo lugar paulatinamente con las fases de la desescalada.

La crisis del coronavirus obligó a echar el cierre a muchas tiendas de barrio
La crisis del coronavirus obligó a echar el cierre a muchas tiendas de barrio

El presidente de la asociación, José E. Rubio, se lamenta por las pérdidas que ha sufrido el pequeño comercio a lo largo de los años y por las trabas que, según él, se han puesto al desarrollo del mismo. José cree importante, desde su posición, defender “la creación de empleo y el comercio justo y sostenible” y recuerda la necesidad de que se canalice la información “para que las ayudas se agilicen y lleguen a los más necesitados.”

Mirando a las asociaciones estatales de mayor peso en el sector de trabajadores autónomos, ATA, UPTA Y UATAE, un estudio realizado por la web de empleo Jobatus revela que se va a solicitar al Gobierno una ampliación de las garantías económicas por el cese de la actividad a todos los sectores que continúan cerrados o que obtengan una facturación inferior al 75% respecto a las previas al coronavirus.

En paralelo, las formas y tiempos de consumo cambian y toman fuerza iniciativas jóvenes para facilitar la vida a los consumidores en un momento en el que el contacto social se ha vuelto necesariamente escaso. Es el caso de WEBEL, una aplicación móvil cuya idea inicial surgió y se desarrolló en un trastero de la calle San Romualdo, en el barrio de Simancas.

Un proyecto que funciona desde septiembre de 2019 con el que los comerciantes pueden buscar clientes interesados en sus servicios a domicilio y viceversa a través del teléfono móvil y que toma más sentido con las necesidades que genera la actual situación. Carlos Estévez, del equipo de WEBEL, explica a esta revista que San Blas-Canillejas, además de ser un distrito con el que están “estrechamente unidos por ser donde empezó la plataforma” es también una de las zonas desde la que más servicios se piden: “Los servicios que más se solicitan en la zona son: limpieza, manitas, clases particulares y peluquería.”, asegura Carlos.

 

Las tiendas de proximidad se preocupan por ofrecer a sus clientes habituales un producto fresco y de calidad
Las tiendas de proximidad se preocupan por ofrecer a sus clientes habituales un producto fresco y de calidad

Las caras del comercio

El comercio son sus comerciantes y, en el caso del distrito de San Blas-Canillejas, muchos forman parte de la idiosincrasia de sus barrios. Trabajadores autónomos que llevan años desarrollando su actividad comercial en unas calles de cuya vida son juez y parte.

Manolo y su ferretería: veteranos en Simancas

Manolo cerró su ferretería en la calle Virgen de la Oliva el día 13 de marzo, con el anuncio del estado de alarma, y no volvió a abrirla hasta el 4 de mayo. Es uno de los veteranos de esta zona comercial; la Ferretería Manolo lleva en el barrio desde el año 58. Este comerciante es de los que prefiere no lamentarse demasiado por los días de inactividad que le ha causado la llegada del coronavirus. “Las consecuencias que esto ha tenido para mí son las mismas que para todo el mundo. Lo peor son las personas que han cogido el virus y los que se han ido al otro mundo. Y en lo que tiene que ver con la economía: en estos establecimientos pequeños cada vez la situación va a menos, se está viendo en todos los barrios que un comercio que cierra, no vuelve a abrir”, asegura.

La Ferretería Manolo lleva más de años suministrando sus productos a los vecinos
La Ferretería Manolo lleva más de años suministrando sus productos a los vecinos

Manolo es de los que sigue al frente de su negocio por puro placer; tiene 74 años y prefiere no jubilarse. En los primeros días de desescalada, ha notado como la rutina de trabajo es diferente a como era antes de que el COVID-19 llegara a nuestras vidas; el cierre de ciertos establecimientos comerciales le ha traído algo más de clientela: “Las grandes superficies están cerradas y también los chinos de García Noblejas, entonces la gente viene más. Pero van a ser los primeros días: luego la gente volverá a las zonas de ocio”, cuenta Manolo. Con la ferretería ya a pleno rendimiento, Manolo es de los que ha podido beneficiarse de las ayudas del Estado: “He solicitado una ayuda porque he estado estos dos meses cerrado y me la han concedido. Es una ayuda mínima, pero algo es algo.”

Manolo atiende a una clienta en su ferretería detrás de la mampara que ha colocado sobre el mostrador
Manolo atiende a una clienta en su ferretería detrás de la mampara que ha colocado sobre el mostrador

Juan y Yolanda: frutas, verduras y trabajo incansable

Muy cerca de Manolo están Juan y Yolanda al frente de Frutas y Verduras Juan. Hace veintitrés años que son parte del tejido comercial de la calle Virgen de la Oliva y, con el confinamiento, de los que se han mantenido abiertos, adaptando su venta a la situación y sirviendo frutas y verduras, sobre todo, a través del servicio a domicilio. “El 90% de lo que hemos hecho ha sido a través de llamadas. Nosotros hemos hecho pedidos a domicilio desde siempre, pero en estos días ha sido desbordamiento total porque la gente no podía salir”, asegura Juan.

Juan y Yolanda posan en el interior de su frutería
Juan y Yolanda en el interior de su frutería

Con la llegada de la desescalada, han notado un ligero cambio en esta dinámica. Los vecinos y vecinas empiezan a salir un poco más y las llamadas se han reducido, según Juan, a la mitad. En el caso de estos fruteros, han echado en falta que se les hayan facilitado medidas de protección desde las instituciones para poder trabajar bajo unos mínimos de seguridad: “En el mercado nada más que han puesto unos chicos con un bote de gel para que te desinfectes. Pero no nos han dado nada más: ni una mascarilla, ni nada. En la tienda nos hemos apañado con nuestras propias mascarillas y hemos comprado botes de desinfección y lejía para desinfectar todo.”

Nines y su pan: dos indispensables de Amposta

Nines se ha coordinado con otros comercios cercanos para hacer entregas a domicilio durante el confinamiento
Nines se ha coordinado con otros comercios cercanos para hacer entregas a domicilio durante el confinamiento

Nines lleva dos años en la panadería que regenta en Amposta aunque es del distrito, como se suele decir, de toda la vida. Nació y se crio en Arcos de Jalón y conoce y es conocida por buena parte de los clientes de la zona. Es otra de las comerciantes que se ha mantenido abierta a pesar del estado de alarma y que ha visto su actividad comercial modificada desde el momento en que se pide a la población salir solo para lo imprescindible. “La manera de comprar ha sido distinta. Más clientes, porque cerraron los centros comerciales, también más jaleo y más agobio, pero los clientes de siempre han estado en casa, porque eran las personas más mayores”, afirma Nines. Igual que la Frutería Juan, Nines se ha valido de la entrega a domicilio en muchos casos.

Ella ha trabajado en conjunto con otros comercios de los alrededores, como la frutería o la carnicería, para hacer entregas conjuntas. A pesar del estrés que genera esta nueva situación, ella no se olvida de que muchas de las gentes del barrio lo están pasando mal y se ha preocupado, sobre todo, por los niños que han visitado la panadería con sus familiares. “He intentado que a los niños no les falte algún detalle, un bollo o unas chucherías, que nosotros, los adultos, lo vemos innecesario, pero para ellos es un mundo, les hace mucha ilusión. En estos momentos no hay y, como no hay, sus padres gastan sólo en lo necesario”, asegura la panadera. Además, Nines ha decidido volver a la antigua costumbre de fiar, a sabiendas de que muchas de las personas que van a comprar han perdido sus empleos y no han cobrado aún las ayudas que esperan.

Como Manolo, esta panadera percibe que la normalidad está a la vuelta de la esquina y que aquellos que se habían acercado a su establecimiento por la imposibilidad de ir a centros comerciales dejarán de hacerlo en cuanto puedan. Pero esto no le preocupa porque para ella es importante que recuperemos la vida tal y como era antes del coronavirus: “Me gustaría que todo fuera normal; que la gente pueda ir a comprar donde sea, sin tener miedo y sin sentir la obligación de comprar en el comercio pequeño. Hay mucha gente que no está acostumbrada y sigue siendo más caro porque el comercio pequeño no puede abaratar muchas cosas y en estos momentos no hay dinero”, concluye Nines.

Los primeros diez días desde que Jesús volvió a abrir la Peluquería Simancas no tenía hueco en la lista de espera
Los primeros diez días desde que Jesús volvió a abrir la Peluquería Simancas no tenía hueco en la lista de espera

Jesús el peluquero: clientela fiel

Las peluquerías son uno de esos negocios que han pasado de cero a cien en un abrir y cerrar de ojos. La necesidad de arreglarse el pelo no ha desaparecido y después de tanto tiempo en casa, eran muchas personas las que no podían esperar más para ponerse la cabellera a punto. Lo sabe bien Jesús, regente de la Peluquería Simancas, que cerró su negocio el 14 de marzo y con la reapertura, el pasado 4 de mayo, ha recuperado de golpe la actividad. “En la primera semana y media no tenía hueco en las listas de espera; era muchísima gente. Ahora ya atendemos como solía ser”, cuenta el peluquero. Mientras tenía cerrada la peluquería, ha contado con ayudas económicas: “No ha sido gran cosa”, afirma, pero le sirve para mantenerse optimista de cara al futuro más próximo: “Sé que va a ser jodido, pero yo soy muy optimista. Aunque lo veo mal, hay que tener fe y hay que ir a por todas; es lo que hay.”

 

Sara Luque Olaya

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Silvia Sanz Torre, directora del Grupo Concertante Talía

“La música y la cultura necesitan de una dinámica de trabajo continuo; no podemos parar”

Cines, teatros, centros culturales, pequeñas salas y auditorios han cesado su actividad dejando a la ciudadanía huérfana de cultura y a sus trabajadores inmersos en la incertidumbre. Silvia Sanz Torre, directora titular del Grupo Concertante Talía, se ha visto en la necesidad de adaptar el trabajo pedagógico a los tiempos que corren: clases, ensayos y conferencias a través de Internet. Todo lo referente a la actividad presencial y sus formaciones musicales aún sigue en el aire.

En la Avenida Veinticinco de septiembre, en el barrio de Salvador, se encuentra ubicada la sede del Grupo Concertante Talía, una entidad fundada en 1996 y declarada de utilidad pública cuyas formaciones musicales son parte de lo que sucede en el tejido musical del distrito de San Blas-Canillejas. Al frente de este proyecto está Silvia Sanz Torre, madrileña formada en el Conservatorio Superior de Música que dirige, entre otras formaciones del Grupo, la Orquesta Metropolitana de Madrid. Esta prestigiosa banda del panorama sinfónico madrileño cuenta con temporada estable de conciertos en el Auditorio Nacional de Música.

Con las videoconferencias Batuta en directo Silvia disecciona obras de la música clásica en un formato sencillo
Con las videoconferencias Batuta en directo Silvia disecciona obras de la música clásica en un formato sencillo

Ante la llegada de coronavirus, sus imposiciones y nuevos hábitos, el Grupo Concertante Talía, con Silvia Sanz Torre a la cabeza, ha sabido responder rápidamente a la nueva realidad. Es por ello por lo que hemos visto a su furgoneta recorrer las calles del distrito en misión solidaria: el Grupo prestó su vehículo para el reparto de las comidas que los hermanos Sandoval preparaban en el Colegio Valle Inclán para personas en situación de vulnerabilidad.

Pero el gran reto del Grupo Talía ha sido adaptar su trabajo pedagógico y ensayos musicales al entorno digital en tiempo récord. “Empezamos en cuanto se supo que había que cerrar los centros y no podíamos dar clases presenciales. En tres días teníamos hecha una nueva página web www.taliaonline.com y toda la organización de clases online y de cursos. Sobre todo, para mantener esa unión de todos los alumnos con el mundo musical, y más en una situación en la que no había otra cosa que hacer. Creemos que la música es algo que nos ha acompañado en estos momentos difíciles, nos ha salvado en muchos aspectos”, explica Silvia.

Más allá de no perder el hilo en el aprendizaje y dejar el curso sin terminar, no han olvidado la importancia del contacto social. “Esto ha servido para que ellos mantengan la dinámica de trabajo semanal, que puedan seguir practicando su instrumento, que mantengan el contacto con su profesor y con sus compañeros. Ha servido mucho a nivel social el poder seguir en contacto con las personas con las que tenían contacto de forma natural, a pesar de estar en casa. Ese momento de la semana en que te conectabas y veías a tus compañeros, veías a tus amigos, ha sido muy motivante”, asegura la directora.

La sede del Grupo Concertante Talía en el barrio Salvador
La sede del Grupo Concertante Talía en el barrio Salvador

La enseñanza se ha adaptado al confinamiento de la única manera que ha podido: con el uso de Internet. Esto ha hecho aún más evidentes las diferencias socioeconómicas entre algunos sectores de la población en lo que se ha denominado «brecha digital». Esto es, el hecho de que una parte del alumnado no cuenta con equipos informáticos en casa o con la posibilidad de conectarse a la red. Igual que en la enseñanza reglada, en los cursos regulares del Grupo Concertante Talía también han percibido esta problemática. “Hemos tenido una bajada del alumnado por este motivo; no solamente en los cursos de música de instrumento sino también en la orquesta de niños y en el coro infantil, porque no tienen esas posibilidades. Nosotros vamos intentando poner parches a cosas que nunca nos habíamos imaginado que íbamos a tener que hacer”, apostilla Silvia.

Con la intención de acercar la música clásica al gran público, la directora ha creado las videoconferencias Batuta en directo. Una iniciativa para hablar sobre ciertas obras de la música clásica—de por sí conocidas—en un formato sencillo al que cualquier persona con interés por la música o por mera curiosidad, ha podido acercarse. “Empezamos con la Novena Sinfonía de Beethoven, hemos hecho Réquiem, de Mozart, también Stabat Mater, de Pergolesi. Obras que pueden ser más o menos conocidas por el gran público; no hace falta que se sea muy entendido para disfrutar de la música. En esas charlas, yo hacía una presentación de la obra y luego analizaba en directo la partitura, explicando determinados detalles, curiosidades que normalmente pasan desapercibidas y que nos han dado una imagen completamente distinta de unas obras tan famosas”, cuenta Silvia.

Silvia Sanz dirigiendo a la Orquesta Metropolitana de Madrid
Silvia Sanz dirigiendo a la Orquesta Metropolitana de Madrid

Volver al escenario: un futuro que no llega

De entre las muchas actividades que el confinamiento y el estado de alarma nos han arrebatado, muchas tienen que ver con el consumo de cultura: ir al cine, al teatro, a un concierto o una exposición. Las empresas y trabajadores culturales no han hecho más que acumular pérdidas hasta que desde el Gobierno, más tarde de lo que a muchos de los afectados les hubiera gustado, se ha aprobado la inversión de 20 millones de euros en un fondo de garantías que avale hasta 800 millones en préstamos.

Silvia se lamenta de que, aun siendo la cultura de las primeras en detener su actividad, “vamos a ser los últimos que nos pongamos en marcha y, cuando lo hagamos, vamos a tener restricciones. Me da la sensación de que no vamos a tener eventos musicales grandes de aquí a casi un año. La música y la cultura necesitan de una dinámica de trabajo continuo; no podemos parar. Así que tenemos que reinventarnos, cambiar la forma de ofrecer cultura para que cambie la forma de consumir cultura y eso va a ser muy difícil para entidades relativamente pequeñas o medianas. Con lo cual, las ayudas culturales tienen que estar muchísimo más rápidas y dinámicas”, opina Silvia.

No será hasta la llegada de la fase 2 cuando se abran los teatros y auditorios y lo harán con una restricción de aforo reducido a un tercio del total y la obligación de mantener la distancia de seguridad. Para las formaciones musicales grandes, como las del Grupo Concertante Talía, esto supone la imposibilidad de dar conciertos. Silvia recuerda que, aunque se habla de la separación entre personas del público, también en el escenario hay que cumplir con ella. En el caso de una orquesta y un coro, aclara, «tienen que tocar juntos, de manera que las distancias que se proponen son una condición que hace inviable retomar los conciertos”.

Consciente de que lo primordial es “que sanitariamente estemos a cero, que no haya casos y que no haya fallecimientos”, esta directora de orquesta apunta a la incertidumbre que existe en el mundo de la cultura: “No tenemos ninguna pauta de cuáles son las normativas y la fórmula para que se puedan poner en marcha los conciertos en directo. Somos muchas las asociaciones, fundaciones, agrupaciones corales y orquestales en Madrid las que no tenemos claro qué es lo que tenemos que hacer. Dentro del Grupo Talía seguimos trabajando, nos vemos todos los días en videoconferencia para poner en marcha ideas sobre qué podría ser y qué no podría ser para que, cuando llegue el momento, estemos preparados. Pero es cierto que hay algo que va a cambiar y ojalá no afecte como está afectando hasta ahora. El mundo de la música ha sido generoso: los profesionales han salido a los balcones, han hecho conciertos gratuitos, se han organizado charlas, entrevistas en abierto para que todo el mundo pudiera disfrutarlo. Ojalá cuando todo vuelva a esa nueva normalidad de la que nos hablan tanto, el mundo de la música y la cultura también tenga las ayudas que vamos a necesitar”, concluye.

 

Silvia Sanz Torre:
referente en la búsqueda de la igualdad en la música

Silvia es miembro fundador de Mujeres Influyentes de Madrid y ha participado como ponente en conferencias y mesas redondas relacionados el papel de las mujeres en la música. En 2017 fue galardonada en los VII Premios Solidarios a la Igualdad MDE en la categoría de Mujeres que cambian el mundo. También fue incluida en la lista TOP 100 Mujeres Líderes en España.

Conversando con ella sobre qué reivindicaciones siguen vigentes en términos de igualdad cuenta que, en las últimas décadas, la presencia de mujeres instrumentistas ha aumentado notablemente: “Hace 40 o 50 años la mujer estaba casi fuera de cualquier puesto en una orquesta, pero ahora mismo no es nada raro ver mujeres en instrumentos que estaban casi adjudicados a los hombres”, afirma.

Silvia pone toda la pasión en cada uno de sus conciertos

En otros puestos, sin embargo, resulta todavía complicado encontrar una igualdad real: “El mundo de la composición o el de la dirección sigue siendo todavía muy masculino a pesar de que somos muchas las que estamos haciendo actividades, las que hemos estudiado y hemos terminado una carrera. Pero somos muy pocas las que estamos en activo.

Esto sucede por la poca visibilidad que tenemos en algunos puestos directivos y porque necesitamos implicarnos las que estamos en determinados espacios y contamos con cierto renombre. Tenemos que hacer que las niñas y las jóvenes, que son las que van a estar dentro de veinte años en nuestra misma situación, vean que pueden hacerlo; nos tenemos que convertir en referentes”.

Sara Luque Olaya

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Tres ladrones fuera de la circulación

La Guardia Civil puso fin a la trayectoria de tres maleantes después de al menos, 47 robos en farmacias y negocios de hostelería y restauración. Fueron detenidos en un piso del distrito y cometían sus fechorías fundamentalmente en localidades de Madrid y Toledo.

Con nocturnidad, dañando los establecimientos que asaltaban y, por supuesto, haciendo caso omiso al confinamiento que establece el estado de alarma. Así actuaban los tres delincuentes detenidos por la Guardia Civil en la operación denominada Blackroof-Cervero, organizada tras detectarse una serie de actos delictivos con características similares en municipios de Madrid, Toledo y, en menor medida, Ciudad Real y Segovia. Se les imputa el robo, al menos, en 47 farmacias y locales de restauración y hostelería.

Su modus operandi era un poco brusco: o bien accedían forzando los cierres de los negocios atacados o rompiendo puertas y ventanas utilizando las tapas de las alcantarillas que encontraban a mano. Del análisis de los hechos delictivos, que siempre se cometían en horario nocturno, se comprobó que el grupo al menos lo conformaban tres personas. Tras constatar el patrón similar de los robos cometidos y la localización en poblaciones de las provincias de Toledo y Madrid, diferentes unidades de la Guardia Civil establecieron dispositivos de vigilancia que les llevaron a centrar sus investigaciones en un grupo de personas residentes en San Blas-Canillejas, punto desde el que se trasladaban para perpetrar los delitos.

En los registros efectuados con motivo de la detención de los sospechosos se les  intervino el vehículo robado que utilizaban para desplazarse, material empleado para sustraer automóviles, gran cantidad de productos obtenidos con los ilícitos y 108 gramos de cocaína. A los tres se les imputan los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, así como la autoría de robos con fuerza en bares, ópticas, gasolineras y, principalmente, farmacias.

En el registro efectuado por la Guardia Civil se encontraron 108 gramos de cocaína
En el registro efectuado por la Guardia Civil se encontraron 108 gramos de cocaína

Los lugares donde sufrieron sus fechorías: Toledo (Olías del Rey, Mazarambroz, Añover del Tajo, Almonacid, Seseña, Numancia de la Sagra, Villarubia de Santiago, Mocejón, Carranque, Casarrubios del Monte, Ventas de Retamosa, Polán o Val de Santo Domingo), Madrid (El Álamo, Buitrago, La Cabrera, San Agustín de Guadalix, Las Rozas, Villanueva del Pardillo y Navalcarnero), Ciudad Real (Ciudadrealeña y Campo de Criptana) y Segovia (Boceguillas).

También se les ha propuesto para sanción por incumplir el artículo 7 del Real Decreto 463/2020 y no respetar el confinamiento durante el estado de alarma.

La operación la ejecutaron agentes pertenecientes a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo, a los Equipos Roca de la Guardia Civil de Illescas y Mora y al Grupo de Delincuencia Organizada de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Guardia Civil de Madrid, que contaron con la colaboración de agentes pertenecientes a la USECIC de la Comandancia de Madrid.

Tres botellones en la primera noche de desescalada

Material incautado por la Guardia Civil a los tres detenidos
Material incautado por la Guardia Civil a los tres detenidos

Por otra parte, el día que se estrenó la primera fase de la desescalada algunos no pudieron evitar montarse una fiesta para celebrarlo. De los treinta botellones detectados por la Policía Municipal de Madrid entre las 22:00 horas del sábado y las 4:00 horas de la madrugada del domingo de aquella noche inaugural, tres se concentraron en nuestro distrito.

A los jóvenes impacientes se les propuso para una sanción por saltarse el estado de alarma y otra por consumo de alcohol en la vía pública. La multa a la que se enfrentan supera los 900 euros.

Responsables policiales han manifestado que serán muy rigurosos con este tipo de conductas, que serán controladas y denunciadas.

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La Federación de Municipios de Madrid se reúne con la Plataforma de Medios Locales

Se establecerá un convenio instando a los Ayuntamientos a realizar comunicación de servicio público en los medios de comunicación locales.

El presidente de la Federación de Municipios de Madrid (FMM), Guillermo Hita, y la secretaria general, Cristina Moreno, se reunieron este lunes en la sede de la FMM de la calle Princesa de Madrid con los representantes de la nueva Plataforma de Medios Locales de la Comunidad de Madrid (PML), Enrique Rioboo y Federico Utrera.

El motivo de la reunión fue abordar la colaboración con esta última, que agrupa a 30 medios de comunicación locales de la región. Los representantes de la Plataforma de Medios Locales entregaron a los de FMM su primer comunicado fundacional, junto con un escrito que bajo el título de “Ofrecemos y Solicitamos” señala los siguientes puntos.

La Plataforma de Medios Locales ofrece:

Dada la condición de Servicio Esencial los 30 medios de comunicación que la componen, la Plataforma de Medios Locales ofrece reforzar sus líneas informativas en 5 puntos:

  1. Difusión de las situaciones de urgente necesidad humanitaria en las víctimas del coronavirus, tanto desde el punto de vista sanitario como económico
  2. Difusión de los llamamientos de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) dedicadas a la asistencia de víctimas de la pandemia
  3. Difusión de los comunicados municipales con llamamientos a la población.
    1. Difusión de las necesidades de cuerpos sanitarios (donación de órganos, sangre, llamamientos de cualquier tipo) y de los cuerpos y fuerzas de seguridad (aglomeraciones, distanciamientos, etc.)
  4. Difusión de los actos culturales, deportivos y de entretenimiento que se realicen con motivo del coronavirus

Y por otro lado solicita:

  1. Una campaña de información de servicio público de la FMM en sus 30 medios en la que con carácter mensual se ponga en valor la labor de los Ayuntamientos en esta pandemia.
  2. Un llamamiento de la FMM a todos los Equipos de Gobierno de los municipios de Madrid para que realicen al menos una campaña de sensibilidad al mes en los medios de comunicación locales con el mensaje prioritario que quieran lanzar.
  3. Un llamamiento de la FMM a los diferentes grupos municipales de todos los Ayuntamientos para que destinen con carácter mensual parte de su presupuesto a la difusión de campañas de información de servicio público en nuestros medios locales sobre sus iniciativas para combatir contra el coronavirus.

Tanto la Federación de Municipios de Madrid como la Plataforma de Medios Locales se comprometen a realizar un seguimiento con carácter mensual de estas tres iniciativas, con objeto de poder valorar y hacer públicos qué Ayuntamientos y Grupos Municipales están cumpliendo con el llamamiento de la FMM y cuáles no.

Al término de la reunión, que se desarrolló en un clima de muy buena sensibilidad hacia la prensa local, los representantes de la FMM se comprometieron a realizar una recomendación expresa y por escrito a sus 179 alcaldes para que utilicen la prensa local y de proximidad en sus campañas institucionales sobre medidas relacionadas con el coronavirus, así como remitirles el primer comunicado fundacional de la PML sugiriendo igualmente su cumplimento.

También ambas partes acordaron la firma de un convenio con dotación económica que con carácter simbólico recogiera ya la misma en los presupuestos que están elaborando este año 2020.

La Plataforma utilizará la recomendación de la FMM como “tarjeta de visita” para solicitar reuniones con los alcaldes a petición de sus asociados, con objeto de cumplir estas recomendaciones.

La Plataforma de Medios Locales de la Comunidad de Madrid (PML) ha solicitado ya una próxima reunión con la Dirección General de Medios de la Comunidad de Madrid y con la Secretaría de Estado de Comunicación.

La Plataforma de Medios Locales de la Comunidad de Madrid (PML) está compuesta por los siguientes medios: A Voces de Carabanchel, Actualidad Sur, Alcorcón al Día, Canal 33, Chamberí 30 días, Diario de Arganda, Diario de Rivas, Distrito Villaverde, Dream Alcalá, DSalamanca, Fuenlabrada Noticias, Getafe Actualidad, Getafe al Día, Guía de Aluche, Heraldo de Aranjuez, Informativo de Moratalaz, La Luna de Alcalá, La Luna del Henares, Leganés al Día, LegaNews, Majadahonda Magazin, Majadahonda TV, MiraCorredor, Móstoles Actualidad, Página del Distrito, Prensa Rotary TV, Radio 3W Las Rozas, Radio MJD, Revista Zitus Madrid, Solo Boadilla, TeleBoadilla, Tetuán 30 días.

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COVID-19 la tormenta perfecta, ¿qué hicimos mal en España?

Que el coronavirus era un tsunami imparable lo hemos aprendido en las últimas semanas con la constación de que, además de causar estragos dentro de nuestras fronteras, también lo ha hecho en otros grandes países occidentales como Francia, EEUU o Inglaterra. Sin embargo, naciones de nuestro entorno, que por infraestructuras y cuestiones demográficas deberían haber estado igual de expuestas que nosotros—caso de Grecia, Portugal o Croacia—no lo han sufrido igual. ¿Qué hemos hecho mal?

El mayor error que cometió España, probablemente, fue no darle importancia a los precedentes previos ocurridos en otros países como China e Italia. Y no activar el sistema de alerta epidemiológico pensando que el coronavirus no llegaría a nuestro país pese a contar con informes internacionales sólidos. Como el emitido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 30 de enero, que advertía de la gravedad del nuevo coronavirus, o el del Centro Europeo de Prevención de Enfermedades, que recomendaba el distanciamiento social a principios de marzo. Mientras tanto el portavoz del Ministerio de Sanidad en esta crisis, Fernando Simón, aseguraba a los ciudadanos que «España solo tendrá un puñado de casos».

Una consecuencia de subestimar el virus fue la falta de abastecimiento del material de los sanitarios
Una consecuencia de subestimar el virus fue la falta de abastecimiento del material de los sanitarios

Una posible explicación a este exceso de confianza podría deberse al mal recuerdo que dejó el caso de la gripe A en España en 2009. Entonces, ante una alarma similar de pandemia provocado por esa gripe, se compraron más de 35 millones de vacunas que finalmente no fueron necesarias, desperdiciando 260 millones de euros en plena crisis económica. A esto hay que unirle el resto de las distintas alarmas de pandemia que acabaron diluyéndose y quedando afortunadamente en un susto o en una especie de “cuento del lobo”. Como ocurrió con el Ébola en 2014 o el anterior SARS COV-1 en 2003, que solo afectó Asia y fue lo que debieron pensar muchos expertos de occidente que acabaría ocurriendo con este virus. Digamos que con estos antecedentes se pasó de la sobrerreacción con la gripe A  a la infra-reacción con el COVID-19.

Falta de preparación

Las consecuencias de subestimar el virus y no dar peso a lo que ocurría en nuestro alrededor derivó en que el coronavirus llegara a España sin que el país estuviera preparado: sin un plan específico de detección y contención de la epidemia; sin respiradores; sin material sanitario protector y sin un trabajo previo de concienciación sobre la necesidad del distanciamiento social como principal arma para detener la cadena de contagios. La pregunta del millón es si nadie del comité de expertos del Gobierno lo vio venir. Algo que se antoja difícil de asimilar, más si cabe cuando el Ejecutivo recibió como ya hemos dicho, reiterados avisos de la OMS y la UE alertando del peligro.

La falta de laboratorios preparados y de personal especializado para realizar las pruebas de PCR se convirtieron en el gran problema inicial para detectar a tiempo el virus
La falta de laboratorios preparados y de personal especializado para realizar las pruebas de PCR se convirtieron en el gran problema inicial para detectar a tiempo el virus

Al exceso de confianza hay que añadir la enorme falta de medios y de personal cualificado para identificar el virus. España carecía de una importante preparación logística y humana para combatir el COVID-19. Según la científica Ángela Bernardo la falta de laboratorios preparados y de personal especializado para realizar las pruebas de PCR se convirtieron en el gran problema inicial para detectar a tiempo el virus. Estas carencias obligaron al Gobierno a restringir de forma considerable los criterios para la realización de pruebas de laboratorio. Lo que supuso que tanto los pacientes con síntomas leves como los asintomáticos quedaran fuera de los registros sanitarios desde el inicio real de la epidemia. Provocando que siguieran contagiando a otras personas de forma inconsciente e imposibilitando a su vez cualquier seguimiento del virus cuando comenzó a darse la transmisión comunitaria en España. Lo que derivó en que las autoridades sanitarias no se dieran cuenta hasta varias semanas después cuando ya era demasiado tarde. La detección y rastreo de los contactos en los casos leves y en los asintomáticos en esta primeras fases de la epidemia era vital para que ésta no estallara y poder trazar un mapa real de los focos de contagio.

A los criterios restringidos del Gobierno para la realización de test hay sumarle las características del propio virus, que han hecho de su contención una auténtica odisea.

En primer lugar, su largo periodo de incubación tras el contagio, que oscila entre los 5 y 14 días hasta que aparecen los primeros síntomas.

En segundo lugar, los cuadros de clínicas similares al COVID-19, como la gripe estacional común que también reporta fiebre, tos fuerte y dificultad respiratoria. Y los resfriados en los casos más leves. Estas similitudes entre coronavirus, gripe común y un simple catarro, provocaron una psicosis social que colapsaron las urgencias de los hospitales, o en su defecto el extremo contrario, dando con personas portadoras del virus que hacían vida normal sin saberlo.

Tercero, su elevada tasa de contagio, tres veces más virulenta que la de la gripe estacional común, es decir, que cada persona infectada por coronavirus, puede a su vez contagiar a otras  tres personas de media.

Y en cuarto lugar, los asintomáticos: personas que no muestran síntomas mientras cursan la enfermedad y que se han convertido en la pesadilla de esta pandemia. Esta circunstancia provocó desde el primer momento que cientos de personas en nuestro país expandieran el virus con cada tos y cada estornudo sin saberlo.

No activar a tiempo el sistema de alerta epidemiológico, pese a contar con informes internacionales, ha sido determinante en la expansión de la pandemia en España
No activar a tiempo el sistema de alerta epidemiológico, pese a contar con informes internacionales, ha sido determinante en la expansión de la pandemia en España

El exceso de confianza, la falta de preparación y las características especiales del virus fueron la tormenta perfecta y los principales responsables de que el COVID-19 estallara con tanta virulencia en nuestro país. Están en estudio otras variables posibles a nivel internacional que también podrían influir en que el virus se cebe más en unos países que en otros: demografía, envejecimiento poblacional, se habla incluso de componentes genéticos proclives… Pero ante la falta de conclusiones claras, parece que el factor determinante para la expansión del virus es la velocidad de respuesta que tengan los diferentes gobiernos a la hora de contenerlo.

Javier Sánchez

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Primeras secuelas del coronavirus

PsicologíaYa hemos vivido dos meses de confinamiento y podemos empezar a pensar en cómo recomponernos a partir de ahora, pero no debemos olvidar a todas las personas que no podrán hacerlo. Si el sufrimiento por la pérdida de alguien cercano ya es un sentimiento desgarrador e inconsolable, este se agudiza cuando nos quitan la posibilidad de darles el último adiós.

Uno de los factores que facilitan la aceptación de una pérdida es poder habernos despedido, y la ausencia de este gesto puede contribuir a que se tarde más en aceptar o que se esté peor durante el proceso. Su marcha duele y tenemos derecho a estar rabiosos, enfadados y tristes. Pero para mantenernos nosotros lo mejor posible, tendremos que aceptar que se han ido (cuando estemos preparados para ello) y continuar con nuestro camino, apoyándonos en todos aquellos que nos hagan estar bien.

Los familiares de fallecidos no son los únicos que van a necesitar apoyo psicológico para superar todo lo que la situación nos ha dejado. Uno de los colectivos que más estrés y cansancio mental han sufrido durante estas semanas ha sido el de los sanitarios. No sólo por el contacto directo con una enfermedad (en eso consiste su profesión), sino por las condiciones en las que han tenido que hacerlo. Saliendo de casa únicamente para enfrentarse desprotegidos ante un enemigo invisible. Sin posibilidad de descansar, desconectar mentalmente o abrazarse y decir que todo saldrá bien. Se han visto sometidos a un trabajo inhumano cuando ellos son personas, con mucha vocación por ayudar, pero con los límites físicos y emocionales de cualquiera.

Crespón negro en la Puerta de Alcalá por los fallecidos a causa del Covid-19
Crespón negro en la Puerta de Alcalá por los fallecidos a causa del Covid-19

Incluso la población general ha padecido problemas de ansiedad derivados del confinamiento. Han sido frecuentes los problemas para dormir, las pesadillas o sueños extraños, la irritabilidad, los problemas de concentración o la falta de ilusión por actividades que antes nos apetecía hacer, entre otros. Esto nos recuerda que distintos colectivos deben atender a su estado emocional para dejarse cuidar si lo necesitan, a fin de estar razonablemente bien para construir este nuevo presente ahora que estamos intentando recobrar la normalidad. Para ello se han habilitado diferentes recursos psicológicos, con el fin de dar servicio a todas las necesidades que están surgiendo a raíz del coronavirus.

Por otro lado, tras casi dos meses de confinamiento, por fin hemos podido volver a pisar la calle. Sin embargo, no todo el mundo ha recibido tan bien esta noticia. Es posible que recientemente hayas escuchado el fenómeno del “síndrome de la cabaña” como concepto que refiere el miedo a salir de casa. Como profesional de la salud debo aclarar un par de cuestiones al respecto. Según su definición, un síndrome es el conjunto de síntomas provocados por una enfermedad. Por ejemplo, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es el conjunto de síntomas provocado por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Dato curioso: el VIH también es un virus de origen animal (primates) que empezó a propagarse entre humanos hace casi un siglo. Volviendo al “síndrome de la cabaña”, lo evidente es que no hay ninguna enfermedad que cause el miedo a salir a la calle. Es cierto que hay un virus y que, por miedo a él, cierta gente no quiere salir. Pero ¿dónde hay un síndrome ahí? Profesionalmente creo que este término no ayuda a explicar mejor el fenómeno y solo aumenta la inquietud ante una nueva enfermedad, por lo que desaconsejo su uso. No difiere sustancialmente de una agorafobia y ya ha ocurrido antes en personas que están mucho tiempo encamados por una operación (pero jamás se llamó síndrome).

Precaución sí, miedo no

El miedo es una emoción y como tal es informativa. Indica a nuestro cuerpo que está ante una situación que genera incertidumbre o que representa un posible peligro (que no siempre es objetivo). Tener miedo a morir por una picadura de escorpión es normal porque hay un riesgo real, pero los payasos no suponen un peligro objetivo para nuestra vida. Aun así, existen ambos tipos de miedo y la emoción en sí misma no es negativa.

La precaución no debe impedir que poco a poco volvamos a hacer nuestra vida
La precaución no debe impedir que poco a poco volvamos a hacer nuestra vida

Lo negativo es encasillar a la gente como enferma de algún síndrome por tener una reacción normal ante una situación extraña. Es totalmente comprensible que después de mucho tiempo sin salir de casa y con un virus expandiéndose por todas partes, las personas quieran tener precaución. Pero esa precaución no debe impedirnos hacer nuestra vida y salir de casa. Hay que salir a esa panadería o final de la calle, para que no nos paralice el miedo, porque entonces sí nos encontraríamos con un problema real.

Por último, quiero hacer una reflexión sobre un tema controvertido durante estos días: las peluquerías. Sin posibilidad de pronunciarme sobre su necesidad o no en un estado de alarma, sí quiero reparar en lo que suponen para mucha gente: la única fuente de contacto físico que han tenido en mucho tiempo. Y es que el hecho de reducir el contacto social implica necesariamente que nos toquemos menos, lo cual choca mucho con la naturaleza social del ser humano y más en un país del sur de Europa como es España, en el que el contacto físico y la cercanía son un signo de identidad cultural. Echamos de menos muchas cosas, especialmente los abrazos, así que espero que podamos recuperarlos pronto, especialmente los largos, los de verdad.

Daniel Pérez

Psicólogo graduado por la Universidad Autónoma de Madrid,
actualmente cursa el Máster en Psicología General Sanitaria en la Universidad Alfonso X el Sabio.
 Sus pasiones profesionales son la práctica clínica,
la investigación y la divulgación de la Psicología para acercársela a la gente.

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Los puntos limpios móviles vuelven a rodar

Con el confinamiento mucha gente ha acumulado en casa pequeños electrodomésticos averiados sin arreglo posible o residuos inadecuados para los contenedores que se ubican en la vía pública. Sin embargo, el cierre del punto limpio fijo del distrito y el cese de actividad de los móviles complicó la tarea de deshacerse de esos materiales destinados al vertedero.

Ya no hay excusa para dejar de tirar aquellos objetos que sobran en casa y no se deben depositar en los contenedores de restos orgánicos, envases, vidrio o papel que se encuentran en la calle. El servicio del punto limpio móvil se reactivó la primera semana de mayo, después de que se interrumpiera con el decreto del estado de alarma y el cese de toda actividad no esencial.

De miércoles a sábado, salvo festivos, este servicio de limpieza itinerante se detiene en algunas calles del distrito un día concreto y a una hora determinados y permanece parado una hora y media en cada lugar para su aprovechamiento por los vecinos. El vehículo está específicamente diseñado para la recogida de ciertos residuos y facilitar su valoración para un potencial reciclado o su definitiva eliminación.

Los tipos de residuos y las cantidades máximas que pueden depositarse en el punto limpio móvil 

Punto limpio móvil
Punto limpio móvil

Aceite vegetal o mineral (cinco litros), aerosoles (cinco unidades), envases metálicos o plásticos contaminados (tres unidades), tóner y cartuchos de tinta para impresoras (cuatro unidades), tubos fluorescentes y bombillas de bajo consumo (tres unidades), radiografías (cincuenta unidades), pinturas, disolventes y envases con restos de estos residuos (cinco kilos), cintas de vídeo, CD y DVD (veinte unidades), jeringuillas y agujas hipodérmicas de uso doméstico (treinta unidades), neumáticos de bicicleta (una unidad), baterías de motor (una unidad). En el caso de la ropa y el calzado, las pilas y baterías de móviles, las cápsulas de café y los tapones de plástico de recipientes en el punto limpio admiten la cantidad propia de una producción doméstica. Y en cuanto a pequeños aparatos eléctricos o electrónicos, como tostadoras, batidoras, secadores de mano, licuadoras, planchas, exprimidores, teléfonos móviles y otros de un tamaño similar a los anteriores  (una unidad). Por último, en el caso de los ordenadores no se admiten salvo algunos componentes como el ratón, el teclado o el disco duro.

 

Los días, lugares de parada y el horario en el que el punto limpio móvil opera en el distrito

Miércoles

Calle Castillo de Uclés con calle Yuncos. Horario: de 8:45 a 10:15 horas.
Avenida de Hellín, 17. Horario: de 10:30 a 12:00 horas.
Calle Carpintería esquina calle Amposta. Horario: de 12:15 a 13:45 horas.

Jueves
Calle Albarracín, 35. Horario: de 12:15 a 13:45 horas.
Avenida de Guadalajara con calle San Román del Valle. Horario: de 14:00 a 15:30 horas.
Calle Albericia con calle Arcos de Jalón. Horario: de 15:45 a 17:15 horas.
Avenida. de Niza, 13. Horario: de 17:30 a 19:00 horas.
Calle Sofía esquina con calle Bélgica, 205. Horario: de 19:15 a 20:45 horas.

Viernes
Avenida de Fermina Sevillano, 26. Horario: de 7:00 a 8:30 horas.
Avenida Segunda, 5. Horario: de 8:45 a 10:15 horas.

Sábado

Calle Tampico, 79. Horario: de 7:00 a 8:30 horas.
Calle Boltaña con calle San Mariano. Horario: de 8:45 a 10:15 horas.
Calle Nicolasa Gómez, 80. Horario: de 10:30 a 12:00 horas.

Por otra parte, el punto limpio fijo de la calle San Romualdo, 20, en el barrio de Simancas,  ha reabierto sus puertas en la segunda semana de mayo. Su horario: de lunes a sábados, de 8:00 a 20:00 horas, y domingos y festivos, de 9:00 a 14 horas. En este caso, el traslado de los residuos correrá por cuenta de los interesados, que sólo podrán acceder con un vehículo particular. No se permite el acceso a furgonetas rotuladas o con publicidad por considerarse vehículos industriales, salvo que se obtenga una autorización municipal previa.

 

Tipos de residuos y cantidades admisibles en el punto limpio fijo

Uno de los operarios que trabajan en los puntos limpios móviles
Uno de los operarios que trabajan en los puntos limpios móviles

Vidrio, papel y cartón, aceites vegetales usados, ropa y calzado (se recomienda su depósito dentro de una bolsa cerrada), metales y envases: normal de producción doméstica.

Madera: 150 kilos.

Residuos voluminosos y enseres: muebles, colchones, somieres, marcos y puertas, cajas, cristal plano, etc.: cinco unidades.

Escombros procedentes de pequeñas obras domésticas: 120 kilos, aproximadamente cuatro sacos pequeños.

Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, mayoritariamente lavadoras, lavavajillas, secadoras, cocinas, ordenadores, chatarra electrónica, televisores, reproductores, equipos de sonido: seis unidades.

Frigoríficos, congeladores, acondicionadores de aire, etc.: una unidad.

Teléfonos móviles y aparatos eléctricos menores: generación doméstica.

Restos de desbroce y poda: producción doméstica.

Cintas de vídeo, DVD, CD y sus correspondientes embalajes: cincuenta unidades.

Cápsulas de máquinas expendedoras de café, tapones de plástico de recipientes, porexpán de embalajes: producción doméstica.

Jeringuillas y agujas hipodérmicas de origen doméstico: cincuenta unidades.

Pequeñas bombonas de gas de hasta diez litros de volumen (tipo camping gas, helio, etc.): una unidad.

Neumáticos de bicicleta: tres unidades.

 

Además se recogen los siguientes residuos peligrosos

Envases contaminados: producción doméstica.

Aceite mineral o sintético de motor: diez litros.

Baterías de automóvil: dos unidades.

Medicamentos: un kilo.

Aerosoles: diez unidades.

Pilas (alcalinas / salinas) y de botón y baterías de móvil, ordenador, etc., producción doméstica.

Radiografías: cincuenta unidades (incluidos negativos de fotografía).

Tubos fluorescentes y bombillas de bajo consumo: cinco unidades.

Pinturas, disolventes y envases con restos de residuos peligrosos domésticos: cinco kilos.

Cartuchos de tinta de impresoras y tóner: cuatro unidades.

Termómetros o elementos que contengan mercurio: dos unidades.

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Altruismo frente al COVID-19

El altruismo y las ganas de ayudar a quienes peor lo están pasando por culpa del coronavirus no cesan en medio de la crisis. Sirvan como ejemplo algunas iniciativas puestas en marcha o desarrolladas en el distrito durante el mes de abril.

El Atlético de Madrid cede las cocinas del Wanda Metropolitano

La Comunidad de Madrid y el Club Atlético de Madrid han suscrito un convenio que permitirá utilizar las cocinas del estadio Wanda Metropolitano para preparar comidas destinadas a familias en situación de vulnerabilidad. De esta manera se pretende canalizar el ofrecimiento desinteresado de muchas empresas de restauración al Gobierno regional para cocinar alimentos saludables que lleguen a la mesa de gente que no atraviesa un buen momento.

La unidad central de producción de las instalaciones tiene una capacidad de elaboración que va desde mil a 50.000 menús diarios. Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, se ha dirigido a los restauradores y trabajadores del sector de la alimentación para poner en su conocimiento que este gran equipamiento esta disponible para ofrecer a la ciudadanía necesitada una solución excepcional. El club deportivo cede, además de las instalaciones, su personal, “cocineros de primera”, aclara Díaz Ayuso, que ha agradecido la solidaridad del deporte madrileño. La jefa del Ejecutivo regional asegura también que es digna de admiración la disposición del club rojiblanco a la hora de ceder sus instalaciones y ha reconocido “su entrega y sacrificio así como su forma de afrontar siempre cada batalla. Están siempre en los momentos alegres pero también en las situaciones complicadas”, ha añadido la presidenta.

La campaña lanzada por Solidaridad Obrera para recaudar fondosLa cocina central del Wanda Metropolitano, localizada en el lateral oeste del estadio, permite preparar los alimentos en caliente, tanto en hornos como en planchas o freidoras, y pasar inmediatamente a la zona de abatimiento para enfriarlos o congelarnos sin necesidad de aditivos ni conservantes y envasarlos al vacío con todas las garantías de salubridad. Con este sistema se pueden mover grandes volúmenes de alimentos con cierta rapidez. El recinto cuenta en total con siete cocinas, 22 hornos de gran capacidad industrial y 3.800 metros cúbicos de almacenes con zona de seco y frío.

La Consejería de Sanidad, a través de la Dirección General de Inspección y Ordenación Sanitaria, está coordinando todas las donaciones y ofrecimientos por parte de entidades y particulares que está recibiendo la Comunidad de Madrid desde que se inició la crisis del COVID-19. Hasta el momento, se han alcanzado 1.855 ofrecimientos relacionados con todo tipo de áreas, desde material sanitario a infraestructuras. En alimentación, han colaborado más de cien entidades.

Fondos para la Plataforma de Parados San Blas-Canillejas

El sindicato Solidaridad Obrera ha emprendido una campaña de recaudación de fondos para la Plataforma de Parados de San Blas-Canillejas con el fin de adquirir alimentos, productos de higiene y medicamentos destinados a personas especialmente necesitadas. La sección sindical de Metro de Madrid empezó recaudando los diez euros mensuales que la dirección entregó a los trabajadores para que adquirieran mascarillas, guantes y gel hidroalcohólico, en su opinión “una burla”. Desde el sindicato hacen un “llamamiento al resto de trabajadores y trabajadoras que aún puedan aportar algo para hacer efectiva su solidaridad con las compañeras y compañeros que peor lo están pasando”.

En opinión del sindicato, “ya antes de la pandemia un sector importante de la clase obrera estaba en una situación de abierta emergencia humanitaria: desempleados, personas dependientes, trabajadores informales (servicio doméstico, venta ambulante, tiempo parcial indeseado, pequeñas “ñapas”, trabajo sexual, etc.), migrantes sin documentación y quienes, aún teniendo un empleo, no consiguen con su sueldo superar el umbral de la pobreza”.

La Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas Canillejas reparte paquetes de comida de urgencia en los domicilios de las familias más vulnerables y traslada en todo momento sus reivindicaciones ante la Junta Municipal “porque hay familias que no pueden resistir más tiempo”, en palabras de Aurelio Villanueva, miembro de la Plataforma.

Carrera popular en casa

Las carreras de barrio animaron a correr en casaLa Unión de Carreras de Barrio de Madrid (UCBM) organizó el 15 de abril la I Marcha Corro en Casa por los Barrios de Madrid, una prueba virtual para recaudar dinero con el que adquirir material sanitario de protección para hospitales públicos. Coherente con el carácter social, altruista y sin ánimo de lucro de las competiciones que impulsa a lo largo del año, la UCBM puso a la venta dorsales solidarios en Internet que se podían adquirir por cinco euros. Entre los integrantes de esta entidad se encuentra la Agrupación Deportiva Capoca, organizadora del Trofeo José Cano—la Carrera Popular de Canillejas—y la Carrera Nocturna de Canillejas.

Asociaciones vecinales y clubes deportivos que organizan una quincena de carreras populares invitaron a los corredores de Madrid a participar en la prueba, sumando “un pequeño grano de arena” para enfrentarse a la actual emergencia sanitaria. Todo el dinero recaudado se aportó a una cuenta del Ayuntamiento de Madrid destinada a donaciones para hacer frente al COVID-19, un paso previo a su llegada a los hospitales públicos de la región en forma de material de protección para sus profesionales, la primera línea de lucha contra el virus.

La carrera tenía dos convocatorias, por la mañana a las 11:00 horas y por la tarde a las 19:00 horas, y contaba con el soporte a distancia de un vídeo que la organización emitió en sus redes sociales emulando una carrera de barrio para que los corredores en casa se sintieran más acompañados. Entre todos los participantes, la organización sorteó un dorsal de la próxima edición de todas las carreras de barrio de la UCBM.

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Luces en la oscuridad desde el colegio Valle Inclán

Cerró sus puertas a los escolares cuando se decretó el estado de alarma y casi de inmediato tuvo que volver a abrirlas para echar una mano a familias que lo están pasando muy mal. En el colegio Valle Inclán se reparte comida para que cada día de la semana puedan comer unas 700 personas.

Como directora del CEIP Ramón María del Valle Inclán, Nuria Hernández está acostumbrada a buscarse la vida para obtener recursos para el colegio, el profesorado y sus alumnos. Con la irrupción del COVID-19 en nuestras vidas ha tenido que ir más allá porque muchas familias se acercaban al centro diciéndole que lo estaban pasando mal. “Empecé a moverme para ver cómo podíamos conseguir ayuda y me facilitaron un correo electrónico que resultó ser de una asesora del alcalde. A las dos horas de enviarle un mensaje me llamó para preguntar qué necesitaba y dos horas después era Diego Sandoval el que se ponía en contacto para ver cómo concretar la ayuda”, comenta Nuria.

El colegio Valle Inclán se abre martes y viernes para la entrega de comida
El colegio Valle Inclán se abre martes y viernes para la entrega de comida

Los tres hermanos Sandoval, Mario, Rafael y Diego, se habían ofrecido al ayuntamiento por si podían echar una mano de alguna manera. Tuvieron que cerrar su restaurante Coque cuando se decretó el confinamiento y proponer un ERTE para la plantilla, pero decidieron cambiar su cocina, reconocida con dos Estrellas Michelin, por platos sencillos y guisos para gente necesitada.

Lo que empezó siendo una entrega de comida para una treintena de familias y unas 140 personas enseguida creció hasta las 280 raciones. “Las dificultades económicas sobrevenidas del confinamiento: parón de la actividad, cierre de empresas, expedientes de regulación temporal de empleo, han aumentado de manera exponencial la demanda de ayuda”, advierte Nuria. Por ese motivo, en paralelo, y dado que más gente necesitada continúa acudiendo al colegio Ramón María del Valle Inclán, por poner un ejemplo, el último viernes de abril se apuntaron 35 familias más, Nuria ha acordado con la Fundación CESAL la entrega de más de 400 raciones diarias que la ONG y World Central Kitchen preparan en las cocinas de la Escuela de Hostelería ubicadas en el Mercado Municipal de Santa Eugenia.

En el Valle Inclán se habilitan los dos accesos que tiene el centro. Por la parte posterior, más amplia porque da a patio del colegio, se entregan cada día las más de 400 raciones que proceden del mercado de Santa Eugenia: menús empaquetados en bolsa de papel que contienen un táper con comida y fruta. Por la entrada delantera, los martes y viernes se reparte la comida del Coque para 3 y 4 días a aquellas familias demandantes de ayuda cuando el ayuntamiento la puso en contacto con los hermanos Sandoval. De este modo se puede llevar un control. “Cada familia tiene un número de orden asignado y vamos tachando de la lista según van recogiendo las provisiones. A la gente nueva que va llegando y no figura en ese listado, les tomamos los datos para incorporarles”, aclara Nuria.

Además de las comidas elaboradas, en el Valle Inclán también se reparten otro tipo de productos; por ejemplo, los martes hay entrega de leche para bebé y pañales aportados por empresas y adquiridos mediante los donativos aportados en una cuenta que se ha abierto a tal efecto, y los viernes se proporcionan yogures y leche normal. El Ayuntamiento, el Banco de Alimentos, Dodot y Lactalis son algunas entidades que están ayudando en esa tarea. En la parte logística, el Grupo Concertante Talía, también vecino del distrito, le ha prestado a Nuria su furgoneta para poder cargar y trasladar los lotes de comida. “Me dejaron las llaves del vehículo todo el tiempo que lo necesitemos”, destaca la directora del Valle Inclán.

Mario Sandoval delante de la furgoneta aportada por el Grupo Concertante Talía
Mario Sandoval delante de la furgoneta aportada por el Grupo Concertante Talía

Nuria se muestra muy preocupada por el futuro inmediato porque las necesidades crecen y la crisis va para largo. Los Sandoval ya le han asegurado que los tendrá a su lado mientras dure el estado de alarma. “Ellos están al máximo de lo que pueden aportar, no dan abasto, piden a sus proveedores que les regalen alimentos e incluso compran género de su propio bolsillo”, comenta. La directora del Valle Inclán deja una reflexión: “los números acabarán siendo insostenibles y tendremos que encontrar una manera de articular la ayuda, ¿cómo lo haremos cuando no alcance para todos los que lo necesiten? Aunque no sea mi responsabilidad directa, con la gente que viene a recoger comida se crean vínculos, estableces contacto y ponemos cara a quien sabemos que no tiene absolutamente nada, ¿qué va a ser de ellos si no llegamos?”.

Ayudantes y demandantes

Los voluntarios y los hermanos Sandoval preparando menús en el Coque
Los voluntarios y los hermanos Sandoval preparando menús en el Coque

Nuria Hernández no está sola en el compromiso solidario que ha asumido con quienes más lo necesitan en las actuales circunstancias. Vinculados al Valle Inclán están mano a mano la trabajadora social del equipo de orientación, el dueño de la empresa que se ocupa del comedor, la cocinera y la mamá de una antigua alumna, fue a pedir ayuda siempre y cuando ella pudiera echar una mano. También la directora del CEIP República de Chile, Arancha, y un grupo de amigos de Nuria forman parte del grupo de trabajo. Además, “estamos coordinados con los directores de otros colegios del distrito y con entidades como el Espacio Vecinal Montamarta o la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas-Canillejas”, destaca Nuria.

En cuanto al perfil de los demandantes, la directora del colegio aclara que son familias del barrio y que muchas de ellas nunca han necesitado ayuda de Servicios Sociales, pero con esta crisis se han quedado sin nada. “La gente lo está pasando muy mal. No les alcanza con la renta mínima de inserción de 400 euros. Pero también hay mucha gente sin papeles que ya detectamos que había llegado en enero y febrero y se han encontrado con esta situación a cero.  Tomamos sus datos y los pasamos a Servicios Sociales”, concluye la directora del Valle Inclán.

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