Presentan el Plan para proteger la Quinta de Canillejas

Tras dos años de informes, pelas entre las áreas municipales, dimes y diretes, la Quinta de Canillejas, también llamada de Torre Arias, ya cuenta con un nuevo Plan Especial de Protección que ha sido presentado en el Centro Cultural Buero Vallejo, el más cercano a la singular Quinta de recreo de la aristocracia y que hoy pueden disfrutar, aunque en estado de obras, todos los madrileños. En el acto estuvieron presentes Marta Gómez, concejala presidenta de San Blas-Canillejas; Antonio Díaz, subdirector general de Planeamiento Urbanístico y Santiago Soria, subdirector general de Parques y Viveros.

Santiago Soria, Marta Gómez, Antonio Díaz - Torre Arias
Santiago Soria, Marta Gómez, Antonio Díaz

El auditorio del Buero Vallejo no se llenó para ver la presentación del Plan Especial de Protección de la Quinta de Canillejas o Torre Arias tan demandado por los eco-patrimonialistas, pero la calidad de los presentes superó con creces la cantidad. Entre los presentes miembros de la Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA), los que más han trabajado para proteger este legado verde y cultural y cuyo trabajo fue reconocido y aplaudido por la concejala presidenta Marta Gómez.

“El proceso de recuperación de la Quinta ha recogido las demandas de la PQTA y de los vecinos en general, que han hecho un esfuerzo reivindicando y trabajando para presentar ahora un Plan Especial inédito tras el infame Plan de anteriores corporaciones que fue demandado y acabó en los juzgados. El nivel de protección es muy alto en edificios y jardines y este Plan garantiza que todo sea público para que en el futuro sea social, agropecuario y ecológico. Es un momento importante y feliz y he luchado para que se cumpla”.

Santiago Soria, subdirector general de Parques y Viveros del Ayuntamiento de Madrid explicó la necesidad de un Plan Especial para la Quinta de Canillejas o Torre Arias y repasó la historia de la finca aristocrática de la Carretera de Aragón, hoy calle Alcalá.

Torre Arias Plan

“Torre Arias representa la Historia de la jardinería en Madrid durante cinco siglos y era precisamente la nobleza la que practicaba la jardinería. La Quinta ha llegado hasta nuestros días prácticamente sin modificaciones hasta el siglo XX, solo Inglaterra cuenta con espacios de este tipo. Torre Arias representa el poder máximo de la monarquía española a finales del siglo XVI con el primer Conde de Villamor, que fue a Perú donde hizo dinero y el Rey le regala al indiano estas tierras hacia 1580 construyendo un palacete sobre la loma, torreado, con un jardín clásico alrededor siguiendo el modelo de Felipe II con una casa de 26×26 y un patio de 13×13 que fue la estructura principal, inalterable a lo largo de los siglos”.

Soria desgranó la historia de Torre Arias de manera didáctica y amena. “La Casa de Aguilar compró la finca después y la parte agrícola y el jardín competían con el palacete hasta 1741 que la compra Bibiana Pérez de Guzmán el Bueno, la abuela de Josefa de Pimentel, que construye El Capricho ligando las dos mejores fincas de los Osuna. El Capricho está restaurado y Torre Arias está en bruto, pero es una joya. Lo primero es protegerla con el futuro Plan Director y las obras necesarias para recuperar su esplendor botánico, agrícola, forestal y ganadero para transmitir el legado a las nuevas generaciones”.

Antonio Díaz, subdirector de Desarrollo Urbano Sostenible, recordó que “el Plan Especial lleva más de un año retrasado en un periodo ambicioso, pero no tenemos capacidad, somos interlocutores con Hacienda, que ha invertido en un plan de emergencia para que los edificios no entren en estado de ruina. Nos hemos enfadado con todos”, reconoció.

Torre Arias Plan

Una Quinta indivisible e histórica

El responsable de Urbanismo comenzó diciendo que el área se fijó en los planos de la Quinta del último medio siglo para ver la evolución. “Lo primero que hay que decir es que es un parque público protegido con valor histórico 1, pero no tenía ningún edificio protegido y era necesaria una apertura al público, abierto por obras, aunque a los profesionales no les gusta tener público alrededor, pero al final lo entendieron”. Díaz aseguró que “la Quinta es una sola, no se puede dividir, es zona verde equipada con edificios con protección de patrimonio histórico y edificios menores”.

La cuestión del agua, núcleo fundamental de la Quinta, “cuenta con un estudio hidrológico externo que era imprescindible. Los viajes del agua son muy importantes y forman parte de los antecedentes del Canal de Isabel II. Igual que los jardines y las huertas, cuyo trazado es fundamental”.

El subdirector de Planeamiento Urbanístico aseguró que “el Plan Especial una vez aprobado marcará el futuro del jardín y cambiará el escenario de los 16 edificios protegidos, incluidas las perreras, gallineros, casa de las patatas y otros edificios menores que hubieran desaparecido con el anterior Plan Especial y que ahora están en ruina técnica. La duda es si demoler o reconstruir con los mismos volúmenes”.

Todos los restos o elementos arquitectónicos como piedras labradas son interesantes y están protegidos. “El estudio arqueológico aclaró dónde no se puede excavar en zonas de paseo o plantación. Los criterios básicos de gestión pública y futura del parque lo va a articular el Plan Especial y Torre Arias es, en algunos temas, más interesante que incluso El Retiro”, aseguró.

Torre Arias Plan

Futuros usos y protección del agua

En cuanto a los futuros usos (deportivos, culturales o educativos) la idea es crear un ámbito cultural con escuelas taller, ciclos formativos, pero en un futuro lejano. También usos lucrativos como museo, tiendas de recuerdos, pero no cafetería. También está previsto un pequeño aparcamiento, dotación mínima, en la zona norte.

Hacienda está metiendo mucho dinero para evitar la ruina de las edificaciones, pero no hay partida para 2019. Este es el año fuerte en las intervenciones con fuertes inversiones o se caen los edificios, es un dolor de cabeza”, admitió Díaz.

Torre Arias Plan - Adrian Woods
Adrian Woods

Adrian Woods, experto en agua de la PQTA preguntó por la protección de los viajes de agua, extramuros con servidumbres de paso que han sido bloqueadas con construcciones cercanas como la urbanización del Parque Marqués de Suanzes, la Avenida 25 de septiembre, la A-2 o la reciente Clínica Universitaria de Navarra que han acabado con cuencas de los arroyos entre Quintas y han desecado los árboles cercanos.

En este sentido Díaz reconoció que “los viajes del agua están acreditados tras el estudio hidrológico y que la fuente de La Minaya se está secando. En la salida de la Quinta la galería de ladrillo se hunde, pero tenemos otra vía de agua que sigue manando y es una joya que hay que preservar y mantener. Sin embargo extramuros entra el ámbito del  PGOUM de 1997 y, de momento, no se puede modificar”.

Los asistentes también preguntaron por el grado de protección de los muros perimetrales ahora apuntalados o por la casa añadida por la última propietaria Tatiana Pérez de Guzmán junto al palacete renacentista. También por la posibilidad de recuperar al Quinta agropecuaria como espacio vivo con la inclusión de especies de animales.

Los técnicos aseguraron que el muro va ligado a la historia de la Quinta y todo está protegido. Hay zonas bien conservadas y otras no tanto, habrá que restaurar o rehacer. En principio la casa de Tatiana se va a demoler, pero se escucharán propuestas.

Torre Arias Plan

Juan Antonio Aguilera, de Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, preguntó por los estudios históricos de la Quinta y reclamó un cuerpo de arqueólogos para Madrid.

Díaz aseguró que “antes del verano estará aprobado el Plan Director y ya tenemos todos los estudios históricos, excepto el polínico que no se realizará por falta de recursos, y lo sacaremos a licitación en mes y medio, estará adjudicado a finales de año como documento, pero no sabemos en el nivel que tendrá porque depende del equipo de Gobierno. Queremos restaurar ya puentes y muros exteriores, los jardines son infinitos y dentro de cuatro años serán una realidad”.

Marta Gómez cerró la presentación reconociendo que “el Plan Especial es participativo e inédito con tres hitos principales conseguidos: apertura de los jardines, Plan Especial y Plan Director que había que aprobar en este mandato, aunque venga otro Gobierno con ideas diferentes sobre la Quinta de Canillejas o Torre Arias”.

Torre Arias Plan

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Paco Gómez Escribano presenta su trilogía de Canillejas

Sábado Negro en Traficantes de Sueños
13 de mayo de 2017

Imagen Aviso 20170422

(Inicio de la crónica de Luis Gállego)

El 22 de abril se celebró una nueva edición de los Sábados Negros en la librería Traficantes de Sueños, de la que aquí dejó el relato de lo sucedido con la intención de que sea un homenaje a Carmen Mateos, que en esta ocasión no nos pudo acompañar y regalarnos después una de sus crónicas.

En esta ocasión el invitado fue Paco Gómez Escribano de 51 años y amigo de los Sábados Negros. Aunque ésta era la primera ocasión que venía como invitado, en una jornada en la que hubo menos asistentes que en anteriores y que recordó la etapa en que los Sábados estaban dedicados casi en exclusiva al género negro.

La velada comenzó con la música y las imágenes del grupo Burning, que son una referencia habitual de las novelas del autor que nos visitaba y que sirvieron para crear ambiente y empezar el viaje. Entre ellas sonó “Que hace una chica como tú en un lugar como éste” de 1978 que forma parte de la banda sonora de la película de Fernando Colomo del mismo título y que a estas alturas se ha convertido en un clásico.

A continuación, se presentó y entrevistó al invitado. Así nos enteramos que Gómez Escribano comenzó su carrera literaria con dos novelas que el autor describe como thrillers esotéricos: “El círculo alquímico”, ambientada en la catedral de Toledo, y “Al otro lado”, sobre un misterioso manuscrito medieval y sociedades herméticas europeas. Ambas publicadas en la editorial toledana Ledoria.

A continuación se habló de su trilogía de Canillejas que incluye “Yonqui” (2014), “Manguis” (2016) y “Cuando gritan los muertos” (que está previsto que se publique en enero de 2018). El propio Paco indicó que con ellas ha pretendido hacer una radiografía de la cara B de Canillejas, barrio en el que reside desde que tenía tres años.

La primera novela, “Yonqui”, abarca desde 1978 a 1982. Los protagonistas son adolescentes jóvenes entre los dieciséis y los veinte años, que no estudian ni trabajan y están todo el tiempo en la calle dedicados a pequeños hurtos y a coquetear con la droga.
Por su parte, “Manguis” cuenta el atraco de un furgón blindado en 1972 perpetrado por un policía corrupto y un delincuente habitual del barrio. Y supimos que, al parecer, delitos de este tipo solían ser habituales a finales de la dictadura como el del famoso caso del Nani.
Para terminar “Cuando gritan los muertos” será la tercera y última entrega de la trilogía cuando salga en enero de 2018. Está ambientada en la actualidad aunque la trama está muy relacionada con atracos por encargo realizados en el pasado.

Con la ayuda de las preguntas del presentador, el escritor fue analizando algunas de las claves de la novela como los apodos de los personajes, el argot callejero o la música de la época. Esto último dio lugar a una emotiva evocación de Burning, que, según Gómez Escribano, era un modelo a seguir para los chavales porque representaba la estética del macarra de barrio, pero con clase y chuleta. También eso dio lugar a una crítica de la Movida, que según el autor fue creada de arriba abajo por los productores dando prioridad y favoreciendo a cantantes y grupos más blandos y de clases más acomodadas como Los Secretos, Nacha Pop o Tino Casal frente a otros más reivindicativos como Leño o el propio Burning.

También por asociación con las novelas y la época se habló del cine kinki, esa corriente de filmes que se hicieron entre finales de los setenta y la década de los ochenta por directores como Eloy de la Iglesia o José Antonio de la Loma, en la que se contaba la vida y andanzas de estos delincuentes juveniles. El invitado fue bastante crítico con ellas al afirmar que para hacer estas películas se mezclaron actores que intentaron imitar a los delincuentes sin conseguirlo y delincuentes que intentaban actuar sin saber hacerlo. Además, parece ser que se utilizó a yonquis de verdad para drogarse en directo y se les pagaba con la dosis. Prácticamente la única que salvaría Paco de esta corriente sería “Deprisa, deprisa” de Carlos Saura.

En este encuentro, e intercalados con los comentarios del autor, se realizó también un repaso de la historia de Canillejas con fotos elegidas para la ocasión.
Se empezó por los años cincuenta, cuando era un pueblo castellano dedicado a actividades del campo siendo uno de los que tenían mayor nivel de vida del Jarama y todavía no albergaba sospechas de en lo que se convertiría en unas décadas.

Aquí el presentador agradeció al periodista Leo del Val la cesión de las fotografías proyectadas para esta ocasión, pertenecientes a su libro Canillejas, imágenes de un pueblo.

Luego, como consecuencia de mal llamado desarrollismo, en la zona se crearon viviendas baratas y prefabricadas para los trabajadores de las industrias de los alrededores como la UVA (Unidad Vecinal de Absorción) y otras promociones de protección oficial como solución provisional al chabolismo que derivó en definitiva.
En los 70 la mitad de las calles no estaban ni asfaltadas ni había equipamientos públicos en el barrio.
Poco después se produjo el problema de la droga que describen las novelas que acabamos de mencionar con los consiguientes problemas de inseguridad ciudadana.
En los años 90 desaparece el antiguo núcleo chabolista de la avenida de Guadalajara y en su lugar se construye el barrio de Las Rosas con pisos de mayor calidad en torno al metro de Las Musas.

Por otra parte, se contó que Canillejas quedó englobado dentro del distrito de San Blas a pesar de ser más antiguo. Esta injusticia acabó en 2012 cuando se cambió el nombre del distrito y se eligió el más apropiado de San Blas-Canillejas.
Respecto del futuro del barrio se comentó lo que podría suponer el traslado del Atlético de Madrid al estadio de la Peineta y los problemas que podría originar de aglomeraciones, falta de aparcamientos y vandalismo.

También se le dedicó el tiempo que merecía a la Quinta Torre Arias; la gran atracción del barrio junto con el parque de la Quinta de los Molinos. De ella se dijo que se trata de un edificio que pertenecía a la aristocracia madrileña desde el 1600 y que fue cedido por Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, condesa de Torre Arias, al ayuntamiento a su muerte en 2012. Está rodeado de una finca de más 17 hectáreas de superficie en el que se pueden encontrar hasta 51 especies diferentes de árboles y que consta de palacio, vaquería, matadero, huerta, palomar, estanques, perrera, caballerizas, parque e invernadero.
También supimos que se accede a ella por el número 551 de la calle Alcalá y que, desde noviembre de 2016, se están realizando visitas guiadas aunque de momento sólo se puede ver algo más de la mitad de la finca.
Después de la reunión Pedro nos comentó que en la actualidad se están rehabilitando sobre todo los techos.

Finalmente este encuentro de los Sábados Negros terminó con un regalo de Paco Gómez Escribano que cantó y tocó a la guitarra dos canciones en vivo en directo: “Calle melancolía” de Sabina y, como no podía ser de otra manera, otra de Burning.

(Fin de la crónica de Luis Gállego)

Paco Gómez Escribano y Manolo Rodríguez
Paco Gómez Escribano y Manolo Rodríguez

(Inicio de la crónica de Lola García Toro)

Hoy, sábado 22 de abril, en un fin de semana cuyos protagonistas son los LIBROS, que mejor que encontrarnos rodeados de ellos en nuestra librería favorita TRAFICANTES DE SUEÑOS, realizando ya nuestra sesión setenta y dos en este espacio, del total de las noventa y dos sesiones que Sábados Negros lleva celebradas.

Como no podía ser de otra manera, hablamos de libros. Conversamos con el escritor madrileño Paco Gómez Escribano y de su Trilogía de Canillejas, enmarcada en el género de novela negra.

Abre la sesión un vídeo del grupo de Rock, Burning. Interpretan uno de sus éxitos más conocidos, ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?, acompañados de Antonio Vega.
Muy ligado a la adolescencia y juventud de nuestro invitado, se creó en 1974 en el barrio de La Elipa. No vinculado a la “movida madrileña” tal vez porque estilística y estéticamente no encajaban en ella. Paco comenta que tenían una estética macarra de barrio, un poco canalla (Rolling), hablaban en sus letras de atracos, putas, navajazos, drogas (conocieron de primera mano sus consecuencias) y cosas del barrio. No vendieron tanto como otros grupos del momento pero, siempre seguían en la brecha con sus letras reivindicativas que hacían referencia a chavales de barrios periféricos, barrios en los que la “movida” se tenía como algo demasiado “pijo”. Piensa que hemos perdido sinceridad y hemos caído en lo establecido.

Nuestro autor nos confiesa que por culpa de las lecturas obligatorias de la EGB, tales como pasajes de la Biblia, odiaba los libros, aunque sí leía tebeos, cómics, novelas del Oeste y que descubrió el placer de la lectura en las bibliotecas. Leía libros y además gratis. En sus manos cayeron entre otros, “El tercer ojo”, “El túnel”, libros de ensayo sobre esoterismo (tiene obra publicada sobre este tema).
Reconoce haberse convertido en un “vicioso” de la lectura y sobretodo estar enganchado a la novela negra, cuya lectura intercalaba con ensayos y novela histórica, hasta convertirse en lector exclusivo de novela negra porque confiesa aburrirse con otras cosas.
Y del vicio de leer al vicio de escribir, de crear sus propias historias. Muchas de ellas aparecen en la TRILOGÍA DE CANILLEJAS.

¿Por qué Canillejas? Paco nos dice que es el barrio que conoce, donde vive desde antes de los cuatro años. Es el protagonista de sus historias, sus novelas son la radiografía del barrio. En casi cincuenta años ha sido testigo de los cambios que se han venido produciendo.
Canillejas aparece ya citado en el siglo XIII como pueblo cercano a Madrid, es un pueblo agrícola y a principios del siglo XX es un pueblo próspero gracias a los cultivos. En la zona se ubican la Quinta de Torre Arias o de Los Molinos. Vemos proyectadas imágenes de esta época, al tiempo que se manifiesta públicamente el agradecimiento al periodista Leonardo del Val, la autorización de una decena de fotografías de su publicación “Canillejas, imágenes de un pueblo”.

Paco nos comenta que la cercanía a la metrópoli convierte en los años 60 a Canillejas en receptor de una emigración que llega desde diferentes puntos de la península, Andalucía, Extremadura, Galicia, Asturias, construyéndose pisos para los más favorecidos mientras los menos agraciados se construyen sus propias chabolas (algunas han pervivido hasta la construcción de la M-40). Es anexionado a Madrid, pasando de pueblo a barrio periférico, como otros muchos, Carabanchel, Vallecas… perdiendo sus características y aumentando una población que no estaba preparada para este crecimiento no controlado.

YONQUI, primer libro de esta trilogía, escrito en primera persona, transcurre en torno a 1978-1982. Describe a un grupo de chavales adolescentes con una vida dura, sin oficio ni esperanza.
Nuestro invitado nos cuenta que en los barrios periféricos existían bandas de chicos que peleaban entre ellas. Con la aparición de la droga estas peleas desaparecen pero, se abre una vía de robos (sobre todo a coches), atracos. Los jóvenes no tienen raíces, como sus padres, quieren obtener lo que ven en la televisión. La heroína es cara y termina con las bandas, con los grupos, ahora cada uno mira por sí mismo, por conseguir droga a cualquier precio. Se producen continuamente entradas a las cárceles de donde normalmente, se sale peor, más “colgao”.
Los padres de estos chavales han sido respetuosos con las normas, tenían sus raíces en sus pueblos y tradiciones. La heroína entra en las calles y mata a sus hijos, ¿Es ésta la recompensa a toda una vida de trabajo y acatamiento a las normas establecidas?

Son historias reales, familias en paro, borrachos, prostitutas, yonquis. Todos los protagonistas tienen motes significativos, el Botas, el Chino, el Chato, la Morritos… (Paco confiesa tener su propio mote pero, no nos lo desvela).
No hay plaza del pueblo pero sí está la” bodega” (unidad básica de la hostelería, en palabras de nuestro autor) por donde pasan generaciones distintas que oyen y beben distinta música y bebidas.

La jerga es real. Tiene que serlo para ser creíble (Paco insiste en este punto).

Nos explica que para drogarse valía todo, lo más barato y además legal era esnifar pegamento que se vendía en las droguerías. El sistema dejaba la venta de la droga en manos de gente sin escrúpulos, en plena miseria de los poblados chabolistas sin ningún mínimo de sanidad. La heroína adormeció la voluntad de los jóvenes. Las películas de moda de la época sobre este tema, mezclaban delincuentes con actores. Llegaron a captar imágenes reales sin ningún escrúpulo de cómo se pinchaban, pagándoles con heroína.

MANGUIS, publicado en 2016 se desarrolla en 1972, porque quería situarlo en la dictadura, casi al final, en un momento donde los policías se preguntan qué sería de ellos tras la muerte del dictador. Hay un narrador omnisciente. Su protagonista en un emigrante de Cuenca que llega al barrio y con el paso del tiempo controla la prostitución y la droga, es un “camello”. También aquí aparece la bodega cuyo dueño es el Mirlo, por ser un chivato y cantar como el pájaro.

Vemos de nuevo proyectadas imágenes de Canillejas, en este caso más actuales. Llama la atención una de ellas en la que aparecen dos bocas de metro rodeadas de un terreno vacío y al fondo bloques de viviendas. Nos dice Paco que los vecinos se preguntaban por qué se había puesto en ese lugar en medio de la nada esta estación que llevaban tiempo reclamando y que para llegar hasta allí tenían que ir por caminos llenos de barro cuando llovía, sin luz y en los que se produjeron robos e incluso, violaciones. Años después supieron el motivo, alrededor se construyeron viviendas con piscina y zonas ajardinadas y entendieron por qué no se había construido la estación cerca de sus viviendas sin piscina ni zonas ajardinadas.

Todavía existen bodegas y cuando es preguntado nos aporta el nombre de alguna.

El barrio ha cambiado, el año pasado el Ayuntamiento de Madrid abrió al público la Quinta de Torre Arias que junto con la de Los Molinos han aportado un gran espacio de zona verde. Comenta que con la desaparición de la droga el barrio fue cambiando, actualmente existe una nueva emigración de otros países y se puede decir que está dividido en dos sectores, uno más popular y otro más sofisticado.
Se pregunta si con la llegada del Atlético de Madrid y lo que conlleva, se dará un paso atrás en la paz que el barrio disfruta actualmente.

CUANDO GRITAN LOS MUERTOS. Se publicará en 2018 cerrando la trilogía aunque nos comenta que podría seguir escribiendo historias de su barrio pues tiene muchas más que podría llegar a publicar. Está localizada en la actualidad pero con historias del pasado.

En el 2015 publicó LUMPEN, escrita mano a mano con Luis Gutiérrez Maluenda, a quien conoció en la librería Traficantes en una de las sesiones de Sábados Negros.
El protagonista es un detective aunque nos confiesa que ni detectives ni policías le gustan como protagonistas de sus libros. Sus protagonistas son antihéroes.
Reconoce que escribir novela negra es difícil si se quieren seguir los cánones, quizás por su lenguaje, por su crítica social.
Escribir en primera persona es más directo, los sentimientos afloran directamente. Con un narrador podemos conocer diferentes puntos de vista ganando en escenarios.

Nos adelanta un proyecto que saldrá a la luz en forma de capítulos que se podrán descargar desde el móvil, tabletas, concebido para los que no leen habitualmente libros y aprovechando las nuevas tecnologías. Será una Distopía situada, una vez más en Canillejas. Los poderosos bombardean y se recluyen en fortalezas. Hay supervivientes que se sitúan en enclaves, Canillejas, Carabanchel, Vallecas, Fuencarral, en los que la vida es mucho más “bohemia” y ahí lo deja.

Paco es también músico, tiene un grupo. Nos ha contado que en su adolescencia los tambores de jabón de Dixan o Ariel eran convertidos en baterías.
Nos interpreta con su guitarra dos títulos: “Calle Melancolía” de Joaquín Sabina y “Una noche sin ti”, de Burning, cerrando así el círculo que se abría hora y media antes.

El próximo Sábado Negro será el 13 de mayo y hablaremos con Antonio Rodríguez Hidalgo, arqueólogo, sobre una perspectiva arqueológica del canibalismo, “Devoradores de hombres en la prehistoria europea”.

(Fin de la crónica de Lola García Toro)

Paco Gómez Escribano
Paco Gómez Escribano


En el mes de abril de 2017 dedicamos nuestro encuentro a la novela negra.

Contamos con la presencia del escritor Paco Gómez Escribano.

Paco Gómez Escribano es Ingeniero Técnico Industrial en la rama de Electrónica.
Suele frecuentar y participar en los principales festivales de Novela Negra de la geografía española. Ha escrito en la Gansterera y actualmente reseña y escribe artículos en su blog de Culturamas:
http://blogs.culturamas.es/pacogomezescribano

También es músico.
Toca la batería y hace coros en Ochentacos, un grupo tributo a la Movida Madrileña.
También toca la guitarra y es vocal del grupo Rock “&” Books, un grupo formado junto a dos compañeros escritores para actuar principalmente en eventos literarios.

Ha publicado dos novelas con la Editorial Ledoria: El círculo alquímico (2011) y Al otro lado (2012), calificados como “thrillers esotéricos”.

Con su tercera novela, Yonqui (2014, Editorial Erein), cambia de registro, decantándose por el género negro, situando la escena en su barrio, Canillejas.
La segunda novela de esta serie es Manguis (2016, Editorial Erein).
Con la tercera, pendiente de publicar, completará, según sus propias palabras, la Trilogía de Canillejas.

Lumpen (2015, Editorial Pan de Letras) abre la colección de novela negra “Pan Negro”, dirigida por Xavier Borrell.

Actualmente imparte clases de Formación Profesional en un instituto público de Madrid.

 Paco Gómez Escribano y Manolo Rodríguez
Paco Gómez Escribano y Manolo Rodríguez

Puedes escuchar el audio de la sesión en el siguiente enlace:
https://soundcloud.com/traficantesdesue-os/sabados-negros-con-paco-gomez-escribano


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El agua se convierte en la gran protagonista de Torre Arias

Adrian Woods es miembro fundador de la Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA), ecologista del agua, defensor del patrimonio, la cultura, la botánica,  y también un humanista culto, didáctico, que apuesta por la permacultura como una forma de vida sostenible en un mundo que todavía tiene remedio en la crisis global.

Tercera visita guiada a la Quinta de Torre Arias o Canillejas organizada por la PQTA y otro éxito de participación, un orgullo ver a tanto público interesado en esta visita que versaba sobre la ecología del agua, el tema referente, casi de culto del británico (escocés) Adrian Woods que lleva 25 años entre nosotros.

Adrian Woods es miembro fundador de la Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA)
Adrian Woods es miembro fundador de la Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA)

Llegó a España y se puso a trabajar de traductor y guía turístico, esas cosas que hacen los guiris en nuestro país para ganarse la vida. Después trabajó en una empresa de gestión eficiente del agua y se domicilió en Canillejas, en la colonia Alfonso XIII, donde descubrió y se enamoró de la cercana Quinta histórica de Torre Arias y de su sistema de alimentación hídrico.

Mientras los niños exploradores descubren las chimeneas que utilizaba Tatiana Pérez de Guzmán, la última marquesa de Torre Arias, para capturar el calor y calentar sus plantas y cultivos (geotermia en estado puro), Adrian Woods dirige la vista de los adultos hacia los invernaderos del siglo XIX, de los más antiguos de Madrid. “Las chimeneas están en un estado ruinoso, pero su fin era la ventilación gratuita absorbiendo el aire hacia arriba. En Inglaterra el invernadero estaría situado este-oeste para captar el sol, pero en Madrid no hace falta con tanta exposición solar, con norte-sur es suficiente”, comienza explicando.

Una Quinta diseñada para recoger agua de lluvia

“Toda la quinta de Torre Arias está diseñada para recoger el agua de lluvia y repartirla por todas las albercas, debería empezar por la cubierta de la casa de los guardeses (ahora en rehabilitación), igual que el tejado del palacete que dispone de un depósito de agua con caída de 30 metros y con una presión tremenda”, dice Woods.

“La finca es tremenda para la permacultura, mira al sur y cuenta con un muro al norte para protegerse del viento de la sierra, en realidad es un jardín botánico. El arroyo discurre hasta un puente en un colina empinada pero suave para los carruajes que van al Palacio, el mismo recorrido del agua que debería respetarse con la ingeniería hidráulica planteada para regar los campos de cultivo donde se plantaban patatas. Después el agua viajaba hasta el lavadero de la calle Boltaña, en el centro del pueblo de Canillejas”.

Quinta de Torre Arias

Una de las preocupaciones de Adrian y de todos sus compañeros de la PQTA es el desaprovechamiento del agua de lluvia y de las subterráneas. “Los dos arroyos de Torre Arias están vacíos, pero se podrían poner canalones para cosechar el agua de lluvia, casi 18 millones de agua al año se pierden y se podrían hacer jardines acuáticos en el fondo de los arroyos; estéticamente sería muy bueno y ecológicamente ayudaría al ciclo del agua. Habría que rehabilitar las caceras que distribuyen el agua por toda la quinta, algo en lo que los jardineros han trabajado, sacando agua de la alberca de La Minaya para que empiece a discurrir el agua”, subraya Adrian Woods.

La visita avanza hacia la compostera, donde habitan todo tipo de bichos que calientan el agua y con basuras orgánicas que no huelen; en los procesos de compostaje, donde intervienen miles de microorganismos se producen altas temperaturas (hasta 60º) fruto del proceso de descomposición de la materia orgánica que podrían utilizarse para calentar agua gratis si la hacemos circular por el interior de la compotera en un serpentín. El compost bien elaborado (restos de verduras, frutas, cáscaras de huevo o posos de café) y con suficiente material estructuran (resto de vegetales y leña triturada) y no da problema de malos olores.

Después la mirada se dirige hacia los huertos, un jardín clásico sin acolchados para retener el agua de lluvia sin quitar las malas hierbas. “Muchos jardineros quitan las malas hierbas porque creen que compiten con los árboles y no es una competición por el agua, las plantas se ayudan entre sí y tienen raíces profundas que no necesitan mangueras externas, como la malva, que extrae los minerales, es una economía colaborativa”.

Quinta de Torre Arias

Las huertas, atractivo de Torre Arias

Las huertas son hoy en día uno de los atractivos de Torre Arias y todo gracias al empuje de algunos jardineros que se salieron del guión establecido, como Daniel Liébana. “Contamos en Torre Arias con 250 especies herbáceas, es el único parque en Madrid que cuenta con este estudio y nos dan pistas sobre el terreno y su evolución donde el pastoreo de caballos, ovejas y vacas era común. Queremos poner en valor el carácter agrícola de la finca y aquí se obtienen semillas de origen madrileño, además de la función social que va a parar a la Plataforma de Trabajadores en paro de San Blas-Canillejas con una producción de tomates, pimientos, berenjenas, calabacín, calabaza, pepino, patatas, aromáticas, medicinales y melíferas para atraer polinizadores”.

Liébana y sus compañeros de la PQTA apuestan por la Agricultura Biodinámica, con especial atención a los saberes ancestrales perdidos a lo largo del tiempo”. También experimentan con otros sistemas de cultivo (biointensivo, orgánico) dentro siempre de la agricultura ecológica.

Quercus ilex, Quinta de Torre Arias
La única encina (Quercus ilex) ha sobrevivido durante tres siglos, quizá anterior a la propia quinta de Torre Arias.

Adrian Woods continua con su clase magistral sobre la Quinta del Agua, delante de la única encina (Quercus ilex) que ha sobrevivido durante tres siglos, quizá anterior a la propia quinta de Torre Arias. Nos habla de raíces, hongos, ardillas, abejas, azúcares, fotosíntesis… “Lo que pasa debajo del suelo es lo que gestiona el agua, las mangueras no llegan a todos las partes y se necesitan nutrientes: nitrógeno, potasio y calcio, todo natural, sin necesidad de aportarlo externamente”.

El guiri Woods (curiosamente su apellido significa Bosque en español) no para, estaría todo el día hablando de los recursos hídricos abandonados, “como los caños de los muros por donde salía el agua y que los taparon, un error, tienen una función biológica y además hay que recuperar la historia. Igual que los pozos, que se deberían rehabilitar para cosechar el agua perdida desde la urbanización de Suanzes, que cuando se construyó condenó el arroyo de Los Molinos”, finaliza Woods, entre aplausos, una visita donde la gestión eficiente del agua es prioritaria, un producto ambiental y social que debemos preservar.

Quinta de Torre Arias

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Una placa recordará el movimiento ciudadano en Torre Arias

El Pleno Municipal de Febrero de San Blas-Canillejas batió récords de horario y se hizo eterno, comenzó como siempre a las 18 y terminó a las 23 horas en el salón de plenos de la Avenida de Arcentales. Complicado que el público asistente se quede hasta las tantas para intervenir y escuchar las propuestas o preguntas de los grupos municipales. Si a esto sumamos que la mayoría se aprueban por unanimidad o hay que instar a otras administraciones, el debate se antoja estéril. Solo unos cuantos representantes de las entidades vecinales que, con razón, se quejaron de los horarios pero se quedaron hasta el final. Algunos se plantean incluso volver al tan criticado horario de plenos de la época de Gallardón y Botella (14:30h) para poder conciliar vida laboral y personal, el Madrid sostenible 100% que se pretende implantar también lo agradecería.

Las propuestas de la oposición se aprobaron como casi siempre por unanimidad. Un ejemplo fue la del PSOE para crear una mesa de trabajo (otra más) para dinamizar la lectura con motivo del Día del Libro el próximo 23 de Abril implicando a las 4 ó 5 librerías que sobreviven en el distrito y que se incluirá en los próximos Foros Locales de participación.

Los socialistas también propusieron como viene siendo habitual año tras año promover el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (8 de Marzo) un evento reivindicativo con talleres, charlas, debates o proyecciones que se viene haciendo con éxito en el distrito. En este sentido los vocales vecinos de Ahora Madrid explicaron que la Junta pondrá en marcha una Memoria de las mujeres de la Ciudad de Madrid para sensibilizar en los centros culturales, educativos y sociales del distrito. Además de obras de teatro, encuentros, estudios de conciliación o corresponsabilidad para lograr la igualdad entre hombres y mujeres.

El grupo socialista solicitó apoyo al Centro de Educación de Adultos (CEPA) de Canillejas, instando a la señalización del entorno, transporte público, iluminación o difusión de los cursos impartidos e incluso reabriendo la biblioteca. Los vocales de Ahora Madrid recordaron que el centro educativo depende de la Comunidad de Madrid y que hay un Plan Director de Señales (1999) que no contempla esta actividad. La propuesta se aprobó por unanimidad pero todos los grupos reconocieron que la esta zona de Canillejas debe ser promocionada y rehabilitada en su totalidad.

Una placa recordará el movimiento ciudadano en Torre Arias

Torre Arias reconocerá al movimiento vecinal

El grupo municipal de Ahora Madrid propuso instalar una placa en la entrada de la quinta de Torre Arias o de Canillejas en reconocimiento a “todo el movimiento ciudadano que han sabido proteger lo que es de todos luchando contra la privatización de la quinta que a punto estuvo de conseguir el Partido Popular”. Los vocales vecinos del partido gobernante reconocieron que “queda mucho por hacer en una quinta solidaria que produce una tonelada de alimentos (fruta y verduras) que ayuda a las familias más necesitadas del distrito y no vamos a permitir que se especule con ella”.

El grupo municipal de Ciudadanos también se mostró de acuerdo con la iniciativa (en el anterior pleno apoyaron la propuesta del PP de poner una placa a Tatiana Pérez de Guzmán) y agradecieron al movimiento vecinal y a la PQTA (Plataforma Quinta de Torre Arias) el trabajo realizado.

Los socialistas recordaron el trabajo conjunto de todos con generosidad, incluido el del ex alcalde Tierno Galván, que firmó el convenio con Tatiana y promovió una quinta para todos los madrileños en la década de los años 80.

Isabel Rosell, concejala del PP, también reconoció el trabajo del movimiento vecinal. “La quinta de Torre Arias es la historia de una conquista social. Pero no se puede hablar solo de una parte de la Historia. La anterior propietaria, Tatiana Pérez de Guzmán, y sus antecesores protegieron los usos durante 400 años y por eso no se puede mutilar el pasado y no lo vamos a apoyar, les ruego que reflexionen”, subrayó.

La concejala presidenta, Marta Gómez, también recordó que el PP estuvo a punto de regalar al Opus Dei esta quinta, privatizarla, y eso no es proteger el patrimonio de todos”. La proposición se aprobó por unanimidad con la inclusión de Tierno Galván en el texto definitivo y con el único voto en contra del Partido Popular.

Marta Gómez compareció para explicar los presupuestos

La concejala presidenta, Marta Gómez, compareció para dar su visión global de los presupuestos del pasado año para San Blas-Canillejas que ascendió a 32.600.000 euros, cinco más que en el ejercicio anterior. Analizó uno por uno todos los programas: mayores, ayudas a comedor, inclusión social y emergencias, actividades culturales, deportes, consumo, salubridad pública, enseñanza infantil y primaria, servicios complementarios a la educación… En este último capítulo hizo autocrítica, “al no disponer la Junta Municipal el año pasado de técnico de educación y la persona que le sustituyó está desbordada, es una circunstancia adversa y no estoy contenta con el grado de ejecución de las partidas de educación”.

En cuanto a las Inversiones Financieramente Sostenibles (remanente para mejorar la vida de los ciudadanos) reconoció que “es nuestro peor dato, hemos tenido todo tipo de dificultades, empezamos tarde y el convenio marco se quedó pequeño, no estoy satisfecha aunque hicimos bien en intentarlo, solo hemos ejecutado un 30% y aún así es mucho más que en otros ejercicios en este distrito. Admito el problema, pero cada obra grande hay que ir al convenio marco y esto dilata el proceso”. Por último explicó que los Planes de Barrio no se habían mencionado porque ahora forman parte de los Fondos de Reequilibrio Territorial (FRT).

Los vocales vecinos de Ciudadanos criticaron el grado de ejecución que en diciembre de 2016 era del 75% y “eso sin meter la compra del edificio de la calle Alcalá en el último instante. Su porcentaje de ejecución es malo, con récord de ineficacia en la gestión. Solo han conseguido llegar al 77,87% en el distrito, la eficacia es deficiente y los gastos e inversiones no se han proyectado en 2016 y han dejado de gastar 7.200.000 euros”.

Los socialistas también criticaron al equipo de gobierno, “solo se han gastado dos millones de euros más que en 2015 y la mayoría del dinero son gastos de personal y bienes corrientes. Se han incrementado las inversiones, pero la ejecución ha sido mala”. El PSOE criticó la baja gestión en transferencias a familias, partidas de gran calado social, y reformas en edificios escasas como en instalaciones deportivas, además de la baja ejecución en educación o ayuda a domicilio. “Ahora ya no pueden echar la culpa al PP, hay falta de ejecución en todas las partidas”, enfatizaron.

La concejal del PP, Isabel Rosell, criticó que “las inversiones no se ejecutan y había tiempo antes del 31 de diciembre. El primer año de su gestión lo compartieron con el PP y ahora ya solos lo han hecho mucho peor, el porcentaje ha ido descendiendo del 92,5% en 2014 al 77,8% en 2016 y solo se han gastado un millón más que en 2014. Usted señora Gómez presupuesta mal y todo es propaganda, para qué aumenta los presupuestos si luego no se ejecutan. Ha dejado más de siete millones sin gastar y su gobierno es el que más deuda ha pagado y no entiendo cómo el PSOE apoya a este gobierno municipal”, finalizó.

Andrés Cabrera, impulsor de la PQTA
Andrés Cabrera, impulsor de la PQTA
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Segunda visita guiada a Torre Arias con Pablo Hervás

Segunda visita guiada a Torre Arias con Pablo Hervás
Pablo Hervás es el hijo de los guardeses de Torre Arias (1953-1990)

Pablo Hervás es el hijo de los guardeses de Torre Arias (1953-1990), un referente para explicar los entresijos de la Quinta agropecuaria y de recreo de la calle Alcalá durante casi medio siglo. El pasado domingo 26 de febrero los activistas de la PQTA (Plataforma Quinta de Torre Arias) y Hervás deleitaron a los visitantes (alrededor de un centenar) que descubrieron un sinfín de curiosidades de la Quinta y de su última propietaria, la aristócrata Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno.

Cualquier historia tiene siempre un comienzo y un final. En esta ocasión todo empezó con el abuelo de Pablo Hervás, que era peón caminero en la Carretera de Aragón, en esa casita de color blanco ubicada a la entrada de Torre Arias, donde los carruajes y mercancías tenían parada antes de entrar en Madrid.

“Mi abuelo era el peón caminero y conocía al padre de Doña Tatiana, tenía su confianza y le propuso que mis padres se hicieran cargo de la casa de los guardeses (ahora en rehabilitación) para la vigilancia y demás labores de conservación de esta quinta espléndida. Pero mis padres no tenían salario ni por supuesto seguridad social, al menos no pasábamos hambre”, comienza diciendo Pablo Hervás.

Torre Arias contaba con seis hectáreas llenas de árboles frutales y con anterioridad a los marqueses de Torre Arias estaban los Bedmar, antiguos propietarios de la finca que eran afrancesados y trajeron a la finca los famosos invernaderos (hoy medio en ruinas) que calentaban con grandes estufas los sembrados o cultivos con aireadores para proteger del frío y el calor.

Tatiana cultivaba todo el año

“La marquesa cultivaba todos los días del año en los parterres de estos invernaderos plantas de flor, en el resto de la finca dominaba el trigo, cebada, avena o maíz para consumo propio y todo regado con la canalización de los viajes de agua fabricados artesanalmente con caceras hechas de ladrillo y mortero de cal. El cauce del arroyo Trancos, que viene desde la Quinta de Los Molinos, era muy fluido y suministraba el agua necesario que se almacenaba en la alberca que da sentido a Torre Arias; aunque nunca vi correr agua por Trancos. Una finca con dos arroyos era un lujo y ahora solo queda un pozo cuando tuvo cinco en el pasado y dos viajes de agua”, explicaba Hervás a la numerosa comitiva.

En este sentido la PQTA propone que se rehabiliten con materiales sostenibles los invernaderos, recuperar las huertas de Tatiana, algo que ya se está haciendo con gran éxito por parte de los jardineros municipales, retornar a la agricultura urbana ecológica para mitigar el cambio climático y concienciar medioambientalmente.

Segunda visita guiada a Torre Arias con Pablo Hervás

Aún hoy en día la alberca según la última medición de agua daba 1,25 litros al segundo, 756.000 litros a la semana y hay que aliviarla para que no rebose. El agua finalmente se pierde y va a la red de alcantarillado.

Hervás recordaba la vegetación exuberante de la Quinta y el sistema de iluminación. “Había cantidad de árboles y plantas, cuando entré recientemente se me cayó el alma a los pies al ver tanto claro. En cuanto a la iluminación era con candiles de carbón, que además nos servían para ver los atascos de las galerías que han cedido con el tiempo y en las que entraban los niños, hoy en día algo impensable. La alberca principal suministraba de agua a toda la finca, en verano con el consumo bajaba el nivel y nos suministrábamos con la fuente de La Minaya, pero la finca era más pequeña al principio y no llegaba hasta la calle de Alcalá”.

Estudio arqueológico y Plan Director

Las talas, la deforestación, el cambio climático, la presión urbanística (la fuente de La Isabela ahora está seca y la tapaba la vegetación), han producido estragos en la finca con disminución de las capas freáticas que impiden que el agua no mane, según explicaban los activistas conservacionistas de la PQTA.

Eduardo Penedo, arqueólogo de Torre Arias, ha elaborado un informe para el Ayuntamiento de Madrid donde se registran los pozos de acceso con diagnósticos de las patologías en los viajes de agua. “Hay un desplazamiento de las galerías como consecuencia de las raíces de los árboles, la parte norte está mejor conservada a siete metros de profundidad.  Hasta la llegada del Canal de Isabel II en 1850 los viajes de agua abastecían a todo Madrid y venían de las aguas subterráneas de Fuencarral, Canillas y Canillejas con galerías de captación que surtían a hospitales, conventos y casas de nobles”, explicaba.

Penedo y su esposa Mónica Major forman la empresa áqaba y han elaborado el informe arqueológico de Torre Arias que se incluirá en el Plan Director donde se estudian las patologías y recomendaciones como la visita de espeleólogos o el desbroce de las galerías.

Todo un mundo por descubrir gracias a una visita que entusiasmó a los visitantes. El boca a boca continúa y ya es vox populi que el último domingo de cada mes (12h) Torre Arias recibirá a vecinos y curiosos que quieran conocer las anécdotas de este legado histórico y paisajístico de San Blas-Canillejas.

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La PQTA muestra la quinta en la primera visita guiada

Los ecologistas y conservacionistas de la Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA) realizaron la primera visita guiada a 150 personas que se dieron cita en la Quinta de Torre Arias o de Canillejas, como ahora les gusta denominarla, el pasado domingo 29 de enero. La experiencia fue un éxito de participación y la explicación de todos los vericuetos de este tesoro verde y arquitectónico de todos los madrileños fue insuperable aportando datos y ofreciendo ideas para su conservación.

Tras una primera aproximación histórica a todos los visitantes, el grupo de ecologistas fue desgranando los tesoros de Torre Arias desde la casa de los guardeses (en restauración), punto de partida del recorrido, hasta el palacete cerrado por obras al público a un numeroso grupo de personas que escucharon muy atentos en una mañana gélida y bajo un intensa niebla todo el programa perfectamente estudiado y preparado por los activistas de la PQTA. Se notaba el trabajo concienzudo, la documentación histórica y el respeto casi místico por la quinta, todo por amor al arte.

La quinta de Canillejas al final de la Carretera de Aragón fue propiedad a lo largo de cuatro siglos de los condes de Villamor, Aguilar, Osuna, Dominicos, Bedmar (esplendor) y finalmente de Torre Arias (decadencia), sobre todo en las últimas tres décadas cuando la condesa y antes marquesa de Torre Arias, Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, firmó un convenio con Tierno Galván para ceder la quinta al Ayuntamiento tras su fallecimiento.

Gran diversidad botánica

Tras el abandono, que curiosamente benefició en parte a la quinta, al no entrar nadie ni ser pisoteada por el público, Torre Arias ofrece un espectáculo de biodiversidad recogido en el estudio botánico municipal donde han salido a la luz especies que no se conocían en la ciudad ni en la Comunidad de Madrid. La diversidad botánica, como el árbol labiérnago, robles, cipreses, fotinias, cedros del Himalaya o encinas con 300 años de antigüedad, todavía no están catalogadas singularmente pero se espera que sean incluidos en el nuevo Plan Especial que presentará el Ayuntamiento en breve.

Siendo todo importante de conservar y recuperar, la PQTA hizo especial hincapié en los viajes del agua, elemento central del eje agropecuario de la quinta con un reto: conseguir la sostenibilidad y el equilibrio hídrico. La quinta cuenta con dos viajes de agua La Minaya y La Isabela, cuatro pozos, dos grandes norias de tiro, cuatro estanques para el riego, pozos de registro, surtidores, fuentes y abrevaderos para el ganado.

En este sentido la PQTA considera fundamental la actuación en Torre Arias y del eje verde que conforma junto a Los Molinos y El Capricho para la recuperación hidrológica de la cuenca del arroyo Trancos mediante actuaciones diseñadas  a infiltrar y retener el agua de lluvia que recarga los acuíferos de las tres quintas y su entorno con medidas como la conducción de las aguas pluviales en lugar de alcantarillado para retener el agua de los suelos.

En cuanto a los edificios los ecologistas proponen la rehabilitación respetuosa del patrimonio histórico, por ejemplo no se han recuperado las antiguas tejas de la cubierta tras su rehabilitación, con soluciones de eficiencia energética y sostenibilidad como energía solar, captación del agua de lluvia para el riego, reutilización de aguas y tratamiento biológico para el riego de jardines. Por último la PQTA propuso en la visita guiada apoyo a la agro ecología, ganadería sostenible, horticultura y la jardinería ecológica.

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Tatiana Pérez de Guzmán no tendrá placa en Torre Arias

Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno
Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno fundaciontatianapgb.org

El Partido Popular de San Blas-Canillejas propuso en el Pleno Municipal de enero la colocación de una placa en la quinta de Torre Arias en homenaje a Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, marquesa de Torre Arias, fallecida en 2012 y última propietaria de este espacio histórico y singular que fue abierto en obras por el Ayuntamiento el pasado mes de noviembre. La iniciativa del PP contó con el voto favorable de Ciudadanos y acabó en empate, pero finalmente fue rechazada por Ahora Madrid y PSOE con el voto de calidad de la concejala presidenta del Pleno Marta Gómez.
La proposición se basa en que gracias a la marquesa y a sus antepasados la quinta ha podido llegar desde el siglo XVII hasta nuestros días casi en su estado original. Según la concejala popular Isabel Rosell, “por respeto a la historia de Madrid y a la más cercana, creemos que es importante que figure una placa a Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno por conservar el doble carácter residencial y agrícola de Torre Arias durante 400 años”. De la misma opinión se manifestaron los vocales de Ciudadanos: “Doña Tatiana no puede caer en el olvido y hay que reconocer su figura”.

Torre Arias

Sin embargo los vocales vecinos de Ahora Madrid mostraron su desacuerdo. “Torre Arias pasó al Ayuntamiento a través de una permuta de 500 millones de las antiguas pesetas y la anterior alcaldesa, Ana Botella, quería sacar partido y cedérsela a la Universidad de Navarra, es decir, al Opus Dei. Gracias al tejido asociativo, vecinos y Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA) se pudo recuperar para el pueblo de Madrid. En todo caso habría que poner una placa a los vecinos de San Blas-Canillejas para que sea patrimonio de todos los madrileños”, esgrimieron.

Torre Arias

Pelotazo urbanístico

La concejala socialista Mercedes González calificó de “desparpajo” la proposición del PP y recordó que el ex alcalde Tierno Galván diseñó la operación urbanística, firmó el convenio con Tatiana para recuperar la quinta para uso y disfrute de los madrileños cuando falleciera. “La marquesa se llevó un pelotazo con permutas en terrenos aledaños en los años 80 y desaparece en 2012 dejando morir la quinta y ustedes se lo querían entregar después al Opus Dei. Dejen en paz a Torre Arias”, enfatizó.

Rosell recordó que la marquesa mantuvo la finca “independientemente del PP” y que la aristócrata “la podía haber vendido o hacer lo que quisiera, pero la conservó y por eso existe. En el PP no estamos emparentados con esta señora y no tenemos nada que ver en que no se citara a Tierno el día de la inauguración de los jardines por la alcaldesa Manuela Carmena. Lo importante es Torre Arias y está por encima incluso de los vecinos y de Tatiana; su labor fue encomiable y ya veremos el futuro que depara a Torre Arias en manos de Ahora Madrid”.

Marta Gómez, concejala presidenta, aseguró que “Madrid no debe nada a la marquesa o condesa que dio un pelotazo urbanístico sin ninguna vocación social. El cuidado de la quinta fue lamentable y ahora el Ayuntamiento de Madrid se tiene que gastar un montón de dinero en su rehabilitación porque tenía la quinta en situación de abandono y además construyó una casa espantosa junto al palacete, por tanto no hay ningún motivo para placas, los únicos protagonistas son los vecinos”.

La PQTA también mostró su rechazo a la propuesta del PP calificando de “burla que convierte a los proponentes en unos cómplices anti sistema”. Los ecologistas y conservacionistas de Torre Arias que tanto luchan por la quinta de la calle Alcalá solo contemplarían la propuesta si la Fundación heredera de la marquesa “sufragase los costes de restauración de la quinta que están soportando los ciudadanos; Torre Arias se entregó no solo abandonada y casi en ruina, sino saqueada en sus elementos patrimoniales como la chimenea desaparecida del salón principal, un expolio a todos los madrileños del que es responsable la Fundación de Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno”.

La propuesta fue rechazada con el voto de calidad de la presidenta del distrito Marta Gómez. Los vocales populares y los de Ciudadanos votaron a favor; los de Ahora Madrid y PSOE en contra.

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Torre Arias siente la llamada de la tierra

El año 2016 termina con la apertura parcial de los jardines de la Quinta de Torre Arias gracias al trabajo, la lucha y reivindicación de los vecinos y ecologistas que han conseguido esta pequeña victoria, insuficiente a todas luces por las expectativas generadas con esta finca del siglo XVI que es la joya de la corona junto a las vecinas de Los Molinos y El Capricho, formando un corredor verde protegido que alberga tres palacetes históricos y públicos, de momento cerrados al público.

El protagonismo de la apertura de los jardines de Torre Arias corrió a cargo de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que desde su primera visita quedó prendada con la belleza de esta Quinta agropecuaria alejada del estilo de jardín versallesco al que estamos acostumbrados en Madrid y que en su día perteneció a la aristocrática Tatiana Pérez de Guzmán El Bueno. Rodeada de sus concejalas la primera edil madrileña ofreció un discurso optimista, participativo y de futuro, pero faltan muchas cosas importantes, como la aprobación de un Plan Director y otro Especial que tienen que redactar sus funcionarios municipales.

Plataforma Quinta de Torre Arias

Sin la presentación de estos dos planes, el Director afecta a la protección medioambiental, y el Especial a todo el entorno con las edificaciones incluidas, el Ayuntamiento tendrá difícil invertir el millonario presupuesto aprobado para iniciar las obras, como ya pasó en 2016. Hasta ahora se han protegido las zonas afectadas por posibles derrumbes, como la tapia perimetral, cubiertas del palacete, caballerizas, casa de los guardeses o las vallas de protección indispensables para la seguridad de los visitantes, pero poco más se puede hacer sin la puesta en marcha de los dos informes jurídicos que seguramente admitirán alegaciones.

Mientras tanto Torre Arias recibe a los visitantes todos los días de la semana excepto los lunes, el público entra a cuenta gotas, la afluencia es escasa quizá porque no se puede visitar el palacete ni los edificios anexos o por otras causas, como la ausencia de bancos que jalonen el recorrido dirigido y vallado, sin solución de continuidad o áreas recreativas para niños.

La sensación es que no ha cambiado nada desde la apertura, al revés, han restringido el paseo por la Quinta con ese vallado horroroso, inadecuado, no es circular y hay que darse la vuelta, la verdad es que apenas se ha hecho nada en estos dos últimos años”, apuntan los ecologistas y conservacionistas agrupados en la Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA) que no para de alumbrar ideas regeneracionistas.

El público demanda información

Aunque el Ayuntamiento ha instalado paneles informativos, restrictivos, el público pregunta y demanda información por ejemplo del calendario de obras o los famosos viajes del agua que la PQTA ha puesto en valor en varias charlas informativas. “Falta información para apreciar y valorar la Quinta en su conjunto con los viajes del agua, edificaciones, huertos, invernaderos y acercar la historia a los ciudadanos. Para eso nos ofrecemos o ¿es que no piensan contar con nosotros el Ayuntamiento para hacer las cosas bien?”, se preguntan los activistas de la Plataforma.

En cuanto a la falta de información tampoco se entiende por qué se han retirado los paneles informativos exhibidos el día de la apertura. Incógnitas sin resolver, decisiones sin sentido. La PQTA ha decidido proseguir con sus concentraciones el último domingo de cada mes con el objetivo de iniciar visitas guiadas, independientes de las concertadas por el ayuntamiento con una empresa privada, otra mirada para hablar de permacultura, agro ecología, hidrología, flora, actividades al aire libre

“Nuestro objetivo es abrir un buzón de sugerencias y un proceso de participación ciudadana, construimos propuestas, pero no obtenemos respuestas. Para el Plan Director dijeron que contarían con todos los sectores, pero la Junta Municipal de San Blas-Canillejas que lidera el proceso ya debería haber agrupado a todos los ciudadanos”, dicen los ecologistas de la PQTA.

La Permacultura como objetivo

Pero el futuro de la Quinta de Torre Arias o de Canillejas, última denominación por la que apuestan algunos activistas, pasa inexorablemente por el desarrollo de la Permacultura, es decir, un diseño agrícola, social, económico e incluso político basado en los valores tradicionales de un ecosistema natural, sin química y dejando libertad a todas las especies vegetales que se dan cita en las 21 hectáreas. “La lluvia fina va calando, buscamos algo más rural que El Capricho o Los Molinos y no estamos solicitando nada nuevo, la Permacultura lleva mucho tiempo funcionando en los países anglosajones y nadie se rasga las vestiduras”, subrayan desde la PQTA.

En este sentido los 11 jardineros municipales que trabajan en la Quinta han puesto en marcha los afamados huertos y lo tienen claro: buscan la biodiversidad en todas sus plantaciones y devolver a la Quinta su esplendor agropecuario. Acelgas rojas y verdes, habas, coles, berzas, myosotis, hierba damiana, antemis tintórea, hierba buena, digitalis, geranios, coles, salvia, ricino e incluso lino, se dan cita en las huertas de la cara sur junto a los destartalados invernaderos que están a punto de fenecer.

Con el nuevo año Torre Arias podría contar ya con los estudios botánicos, hidrológicos y arqueológicos indispensables para incluir en el Plan Director y el Plan Especial de conservación de Torre Arias. De momento se está rehabilitando la Casa de los Guardeses, aunque hay serias dudas sobre la conservación del voladizo de la cubierta construido o la balconada, elementos que aprovecharon con la propia madera sobrante de talas del terreno.

Todo en la Quinta de Tatiana tenía un aprovechamiento y el legado histórico debe ser conservado por los herederos que somos el pueblo madrileño. En 2017 la Quinta de la Carretera de Aragón puede salir de la encrucijada, pero hace falta más implicación y apostar por la Permacultura sintiendo la llamada de la tierra.

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Carmena inaugura los jardines de Torre Arias con una gran entrada

Mañana lluviosa el domingo 27 de noviembre que no impidió el aluvión de público que se presentó en la puerta principal de Torre Arias en la calle Alcalá para descubrir la última Quinta de la aristocracia felizmente recuperada para el pueblo de Madrid. La alcaldesa de la ciudad, Manuela Carmena, acompañada de las ediles del Ayuntamiento Inés Sabanés, Yolanda Rodríguez y Marta Gómez, dio el pistoletazo de salida para visitar los jardines históricos vallados por seguridad en todo el recorrido.

En la entrada de la Quinta el Ayuntamiento presentó paneles informativos para que los ciudadanos estuvieran al día de lo que se está haciendo y lo que se hará en el futuro para el disfrute de los visitantes, que han esperado mucho tiempo este día histórico y festivo. Atrás quedaron las reivindicaciones, casi siempre políticas, que han dado paso a las legítimas aspiraciones en el ámbito ecológico y conservacionista, un aspecto que lidera la Plataforma Quinta de Torre Arias (PQTA).

Horarios Quinta de Torre Arias

En el paseo de entrada los responsables municipales instalaron también paneles con explicaciones de las otras dos fincas casi colindantes, Quinta los Molinos y El Capricho, que previsiblemente abrirán sus palacetes a medio plazo llenando de contenido cultural el eje verde de la línea 5 del metro, un lujo con tres fincas que son el orgullo del pueblo madrileño y apenas conocidas al estar fuera de la almendra central de la ciudad.

Tras la presentación de la concejala presidenta de San Blas-Canillejas, Marta Gómez, habló la delegada de Medio Ambiente, Inés Sabanés, abriendo el turno de palabra bajo la carpa, por cierto mal ubicada junto a la casa de los guardeses. “Quiero dar las gracias a los jardineros municipales por el trabajo realizado y agradecer el compromiso en la reivindicación de la PQTA, a los vecinos y vecinas de Madrid para recuperar este legado histórico”.

Mesa y Cabrera, protagonistas en el acto

José Luis Mesa, presidente de la Asociación de Vecinos Amistad de Canillejas, también se felicitó por el trabajo llevado a cabo en Torre Arias. “Es un éxito de todos los madrileños que han conseguido que no se privatice este espacio (se refería a las edificaciones)”. Mesa recordó que el 25 de febrero de 2014 se celebró la primera Asamblea Abierta “para defender lo que es nuestro, con una recién creada PQTA que inició la lucha de lo que hemos conseguido. A partir de ahora la protección del agua será el eje principal de esta Quinta”, haciendo alusión a los estudios hidrográficos imprescindibles para mantener los jardines.

Andrés Cabrera, también miembro de Amistad y representando a la PQTA, recordó la pelea de todos y todas por esta Quinta. “Nos hemos concentrado todos los últimos domingos de mes a las puertas de Torre Arias y convocamos la manifestación más grande de la historia en nuestro barrio de Canillejas. Esto no sería nada sin vosotros, sin los madrileños, pero ya lo tenemos, es nuestro y se tiene que mantener y mejorar respetando todo su entorno”. Cabrera también aludió a la participación vecinal, una de las claves de todo el proceso. “Estamos esperando el Plan Especial de protección de la Quinta para dar nuestra opinión y esperamos que el Ayuntamiento nos tenga en cuenta”.

“Un parque único en el mundo”

La alcaldesa Manuela Carmena reconoció el trabajo de la PQTA y de las Asociaciones de Vecinos de San Blas-Canillejas. “Lo habéis hecho vosotros, pero estamos haciendo historia en unos jardines que son historia de Madrid, tenemos que ser capaces de querer a Madrid porque es de todos los ciudadanos”.

Carmena recordó la emoción que sintió al entrar en Torre Arias por primera vez. “Fue sorprendente y maravilloso ver la vegetación y las edificaciones, cada ladrillo es historia que hay que reconvertir para que este parque sea único en el mundo por su carácter agrícola y ganadero”.

Manuela Carmena también valoró la excelente ubicación de Torre Arias, la Quinta de la fallecida Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, ninguneada en todo este proceso y que legó al pueblo madrileño en la época de Tierno Galván. “La Quinta está en el centro de Madrid, junto al Metro que lleva su nombre y que viene como a buscar el parque; hay que cuidarlo porque es nuestro patrimonio actual y de nuestros nietos que seguirán las iniciativas. Esta es una página, pero habrá muchas más para escribir, con sentido común, solidaridad, generosidad y humanismo”.

Por último Carmena aludió a la actualidad internacional. “Parece que los principios ahora se tambalean como en EEUU, pero Madrid es y será una gran isla de solidaridad y este parque es un ejemplo de ello, es único y estará abierto a todos los madrileños; entre todos abriremos esta página de la Quinta de Torre Arias”.

Fersman y los cardos de la Quinta de Torre Arias

Adrian Woods | Plataforma Quinta de Torre Arias

Mi abuelo no pudo asistir a la apertura oficial de la Quinta de Torre Arias. Falleció hace unos meses y no verá cumplido su deseo de pasear otra vez por sus caminos y beber de sus manantiales centenarios.

Según escribo estas líneas, contemplo una concha antiquísima que me dejó con su escritorio, silla favorita y libros de geología. Verla me recuerda nuestros paseos por el barrio y las historias que me contaba sobre lo que pasó aquí durante la Guerra Civil.

No era más que un chaval y solía acompañar a Don Abelardo, a quien hacía recados y llevaba los bultos ya que el viejo era cojo y no podía con el peso. Al llegar el General Miaja a la Quinta de Torre Arias habían huido los aristócratas, dejando solamente un par de mozos que se encargasen de alimentar a los animales.

El General mandó poner guardia en todas las puertas y que no se sacara del recinto ni un alfiler sin su permiso. Llamaron a Don Abelardo, que tenía buena letra y sabía hacer cuentas, y el militar le nombró Factor de la Quinta, ordenándole preparar un inventario exhaustivo de lo que allí había y llevar un estricto control escrito de todo lo que entraba y salía de la finca.

El abuelo pasó semanas ayudando a Don Abelardo a hacer listas de todos los animales, de los sacos de piensos, montones de heno, minerales molidos y paja para cubrir los suelos de los establos, utensilios para ordeñar y hacer queso, herramientas, aperos equinos, de las ollas, cuberterías y vajillas que había en las cocinas y otras dependencias, muebles dentro de los edificios y un sinfín de objetos dentro del palacio. La biblioteca no parecía tener ningún inventario propio y, al ver que tardarían meses en dar cuenta de todo, optaron por cerrar la puerta con llave e informar al General que esta se encontraba a disposición en el despacho del Factor.

El asedio de Madrid duró mucho y escaseaban cada vez más los víveres, a pesar de poder disponer de los animales y del huerto de la Quinta, pero se llevó el inventario a rajatabla hasta el último día. Finalmente, cuando evacuaron a las últimas tropas, Don Abelardo había enfermado y mi abuelo se quedó solo en la finca con los mozos de las cuadras. Seguía siendo un chaval, aunque con un par de años más, a quien la pelusilla del bigote empezaba a asomar en el labio superior.

Los soldados rebeldes, rebautizados ‘Nacionales’ irrumpieron en la finca por la puerta principal en la Carretera de Aragón y subieron con un camión al patio del palacio donde procedieron a sacar muebles y objetos del palacio y a quemar papeles en una fogata que hicieron. Con paso firme, el abuelo salió del despacho del factor, cruzó el patio y se dirigió al oficial de más rango.

“Señor, como ayudante del Factor, es mi deber hacerle entrega del inventario y el libro mayor puestos al día.” Sorprendido, el oficial tomó los libros y hojeó las páginas minuciosamente rellenas en la pulcra letra de Don Abelardo, aunque al final había algún apunte hecho por mi abuelo en los últimos días cuando el viejo había faltado. De repente el militar echó los libros encima de la fogata y le espetó “¡Inventario! ¡Lárgate de aquí mocoso rojo antes de que te pegue un tiro!”  Giró y siguió supervisando el saqueo del palacio.

El año pasado, paseábamos por la calle Alcalá y nos detuvimos ante el portón donde entraron los soldados hace décadas. Habían talado muchos árboles y desbrozado ingentes cantidades de malezas que habían crecido durante el declive y abandono de la finca. El abuelo quedó absorto en sus pensamientos, con la mirada fija en un enorme cardo que se erguía cerca del camino de entrada.

“Alejandro”, me dijo, “¿Ves ese cardo?”.  Me empezó a contar que en ese mismo lugar, ante lo que probablemente era ancestro de ese mismo cardo que había crecido y dejado caer su semilla allí, acompañado de los mozos de la Quinta, recibieron una lección magistral del famoso geoquímico ruso Aleksandr Fersman.

Fersman llegó a la ciudad asediada de Madrid para inspeccionar la maravillosa colección de fósiles que se guardaba en la biblioteca del Palacio de la Quinta de Torre Arias. Le correspondió al abuelo buscar la llave y acompañarle en la visita. Don Aleksandr pasó unas horas examinando los cajones y vitrinas de minerales y fósiles, tomando notas en una extraña caligrafía extranjera.

Terminado la visita, Don Aleksandr se detuvo en el camino antes de llegar a la salida para admirar un cardo que le llegaba al hombro, totalmente reseco y apergaminado, con hojas pálidas que parecían alas de murciélago. El geólogo habló largo rato de la maravilla de los elementos minerales y de los misterios de la genética de las plantas; de como una semilla caída al suelo tenía toda la información para establecer una auténtica fábrica química y de construcción. El hierro la permitía hacer fotosíntesis, energía del sol para que la planta pudiera seguir construyendo ese rascacielos, esa torre con sus contrafuertes y columnas, todo hecha de sílice, con elementos que el cardo saca del aire y de la arena del suelo, generación tras generación.

El ruso hurgó en los bolsillos de la americana y sacó una concha. Dijo que cuando los minerales no están dentro de las plantas o los animales, la erosión los lleva por los ríos hasta el fondo del mar donde las criaturas marinas los usan para formar sus conchas, como el amonites, un molusco extinguido hace millones de años. “¡Toma camarada!” le dijo a mi abuelo, ofreciéndole la concha fosilizada. “Cuídala bien. Me la dio Neruda en el Café Gijón hace un par de días. Es de su tierra, Chile.”

Y mientras el abuelo y yo contemplábamos el cardo maravilloso, pasó un jardinero delante de nosotros, lo segó, lo dobló en tres trozos y lo metió en un saco de basura.

Inauguración de los jardines de Torre Arias

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Todo preparado para la apertura de Torre Arias

El domingo 27 de noviembre se abren los jardines de Torre Arias tras un año y medio de retraso. El Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid ha dado el visto bueno a una apertura que ha estado condicionada por la seguridad de los visitantes. Los jardines se abrirán con obras, como quería la Plataforma en Defensa de la Quinta de Torre Arias (PQTA), aunque los ecologistas y conservacionistas discrepan con el vallado que ha instalado el área con postes de hormigón, un material incompatible con el alto valor del suelo de esta finca de recreo que ha pertenecido durante cuatro siglos a la aristocracia madrileña.

El horario de apertura previsto será a las 12 horas del domingo 27 de noviembre y se espera una gran afluencia vecinal para dar el pistoletazo de salida a las visitas de la Quinta de Torre Arias, que se abrirán al público de martes a domingo con horario de invierno matinal de 10 a 17.30 horas ante la ausencia de luz artificial. En verano se cerrará poco antes de la medianoche y la seguridad se reforzará con la presencia de Policía Municipal que echará una mano al único guardia de seguridad contratado por el Ayuntamiento.

Los fastos de inauguración han sido coordinados por la Junta Municipal y PQTA para que todo sea un éxito de participación vecinal. Está prevista la presencia de la alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, y los delegados José Manuel Calvo e Inés Sabanés, además de la concejala presidenta Marta Gómez. Después hablarán representantes vecinales como Andrés Cabrera, que también representa a la PQTA.

La jornada estará amenizada por la Rondalla del Centro Cultural Antonio Machado, la Banda Solfónica y una representación de Títeres Indignados, también está previsto un taller de jardinería infantil donde se plantarán legumbres estacionales en la huerta que ya está operativa desde hace dos años gracias al impulso de un grupo de jardineros municipales.

Discrepancias con el vallado de seguridad

La discrepancia principal de los ecologistas de la PQTA con el Ayuntamiento se basa en el vallado perimetral que está construyendo el Área de Medio Ambiente y que utiliza hormigón para sujetar los postes de madera que impide el paso a los visitantes. Se trata de pivotes fijos anclados con cemento que van a contaminar con este material el rico suelo, aún sin estudiar de la ex finca de Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, la última noble española que legó Torre Arias al Ayuntamiento de Madrid. La PQTA ha mostrado su oposición y desacuerdo por carta ante el Consistorio.

Según los ecologistas “el área ha puesto muchos inconvenientes para abrir entre semana y ha tenido que intervenir la delegada Inés Sabanés ante el criterio negativo de los técnicos municipales, que solo querían abrir los jardines los fines de semana”, igual que en El Capricho de la Alameda de Osuna.


La PQTA tiene como objetivo ayudar con visitas guiadas siendo un motor de actividades, independientemente de las que realiza una empresa contratada por el Ayuntamiento, además han elaborado una tirada de camisetas para festejar el día de la inauguración reivindicando la presencia de animales domésticos como vacas y ovejas, igual que en la época de Tatiana.

Los ecologistas están convencidos de que Torre Arias puede ser una gran experiencia piloto para en el futuro conseguir un Madrid Agroecológico y están pendientes de reuniones prometidas con los técnicos de Desarrollo Urbano que todavía no se han producido. Reclaman también la presentación del nuevo Plan Especial para conservar la quinta, que sustituye al antiguo elaborado por el PP y al que se comprometió Ahora Madrid, el partido que gobierna la ciudad.

La PQTA reclama estudios arqueológicos, hidrológicos y holísticos para salvaguardar la restauración de jardines y edificios (palacete, caballerizas, vaquerías e invernaderos). En resumen, quieren saber qué será de Torre Arias en lo que queda de mandato y no entienden por qué en el distrito de San Blas-Canillejas no se abren a la ciudadanía cuando en otras juntas que sí cuentan con la opinión de los colectivos vecinales y sociales.

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